El Ayuntamiento de Valencia ha presentado un ambicioso Plan Director de Seguridad Vial con el objetivo de reducir a la mitad el número de fallecidos y heridos graves en accidentes de tráfico antes del año 2030. La estrategia incluye la eliminación progresiva del semáforo en ámbar intermitente en los cruces, la implantación de multas automáticas para quienes invadan el carril bus y la creación de una unidad policial en patinete para vigilar los carriles bici.
Puntos Clave del Nuevo Plan
- Objetivo Principal: Reducir en un 50% las víctimas mortales y heridos graves en las carreteras de la ciudad para 2030.
- Semáforos: Se eliminará gradualmente la fase de ámbar intermitente, identificada como un punto crítico en accidentes, especialmente con patinetes.
- Sanciones Automatizadas: Dos vehículos policiales con lectores de matrículas multarán automáticamente la ocupación del carril EMT/Taxi y el acceso a zonas peatonales.
- Nueva Unidad Policial: Agentes en patinete eléctrico patrullarán los carriles bici para controlar infracciones y mejorar la convivencia con los peatones.
Un plan para una ciudad en movimiento
El consistorio ha diseñado esta hoja de ruta en respuesta a los "nuevos desafíos de la ciudad", según explicó el concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell. El aumento de la movilidad general y la consolidación de nuevas formas de desplazamiento, como los vehículos de movilidad personal (VMP), han hecho necesario un enfoque renovado.
El plan establece metas intermedias claras para alcanzar el objetivo final. Se espera una disminución de la siniestralidad del 20% para 2026, un 30% para 2027 y un 40% para 2029, tomando como referencia las cifras actuales. Carbonell destacó que "hasta la fecha no existía en València un plan de estas características", subrayando su importancia para mejorar de forma estructural la seguridad en las calles.
El problema del ámbar intermitente
El análisis de los datos de siniestralidad ha revelado que una parte significativa de los accidentes, sobre todo aquellos que involucran a patinetes eléctricos, ocurre en intersecciones reguladas con semáforos en ámbar intermitente. Esta señal, que permite el paso con precaución, genera situaciones de riesgo y confusión que el nuevo plan busca erradicar.
Tolerancia cero con las infracciones clave
Una de las medidas más contundentes es la incorporación de tecnología para la sanción automática. Dos vehículos policiales equipados con lectores de matrículas comenzarán a operar en la ciudad. Su misión será detectar y multar de forma automatizada a los coches que ocupen indebidamente el carril reservado para la EMT y los taxis.
Esta infracción, según el diagnóstico municipal, no solo perjudica gravemente la velocidad comercial del transporte público, sino que también genera un riesgo para la seguridad vial. Los mismos vehículos también sancionarán la circulación o el estacionamiento no autorizado en zonas peatonales, protegiendo así a los viandantes, especialmente a niños y personas con movilidad reducida.
Más control de velocidad y distracciones
El control de la velocidad se reforzará notablemente. Se instalarán cuatro cinemómetros fijos que rotarán por diez cabinas ya existentes en puntos estratégicos de la ciudad. A estos se sumarán cuatro radares móviles instalados en vehículos policiales, permitiendo una vigilancia más dinámica.
Además, la Policía Local intensificará las campañas de control durante todo el año. Estas estarán dirigidas a combatir las principales causas de accidentalidad:
- Consumo de alcohol y drogas al volante.
- Distracciones por el uso del teléfono móvil o auriculares.
- Vigencia de la ITV y del seguro obligatorio.
- Infracciones de estacionamiento y parada.
Los datos de la siniestralidad en Valencia
Entre 2019 y 2025, el número de fallecidos en accidentes de tráfico se redujo un 28%. Sin embargo, los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas) siguen siendo los más afectados, representando el 84,6% de las muertes. En 2025, se registraron 182 heridos graves, de los cuales 81 eran motoristas y 50 peatones.
Una policía en patinete para los carriles bici
Como novedad destacada, y cumpliendo con un anuncio previo de la alcaldesa, se creará un grupo policial especializado en la vigilancia de los carriles bici. Sus agentes patrullarán en patinete eléctrico, lo que les permitirá una mayor agilidad y cercanía para detectar infracciones como el exceso de velocidad, el uso de auriculares o la falta de casco cuando sea obligatorio.
"Este documento sentará las bases para mejorar de forma estructural la seguridad vial y reducir de manera progresiva la siniestralidad en la ciudad", afirmó Jesús Carbonell, concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana.
Esta unidad no solo tendrá una función sancionadora. También se encargará de auditar el estado de la infraestructura ciclista, revisando la señalización y los elementos de seguridad para proponer mejoras. Su objetivo es fomentar una mejor convivencia entre ciclistas y peatones.
Mejoras en la infraestructura para todos
El plan también contempla una serie de actuaciones sobre el espacio público. Se continuará con el traslado a la calzada de aquellos tramos de carril bici que actualmente discurren por la acera, una medida demandada para evitar conflictos con los peatones.
Otras acciones incluyen la mejora de la accesibilidad en las paradas de la EMT, la creación de más entornos escolares seguros y la instalación de nuevos pasos de peatones con semáforo, avisadores acústicos y contadores de tiempo. También se prevé un incremento de las plazas de aparcamiento reservadas para Personas con Movilidad Reducida (PMR) y para zonas de Carga y Descarga.
El contexto de una movilidad creciente
Estas medidas llegan en un momento de cifras récord en el uso del transporte público. En 2025, la EMT alcanzó los 120,5 millones de viajeros y Metrovalencia los 92,7 millones. El uso de los carriles bici también experimentó un aumento del 10% respecto al año anterior. Este incremento sostenido de la movilidad, junto con el aumento de los VMP —implicados en 1.192 accidentes en 2025—, justifica la necesidad de un plan integral para garantizar que las calles de Valencia sean más seguras para todos.





