El Ayuntamiento de València ha revertido su decisión inicial de denegar los permisos para las tradicionales cabalgatas de Reyes Magos en varios barrios de la ciudad. Tras una reorganización de los efectivos de la Policía Local, la mayoría de los desfiles podrán celebrarse, aunque la autorización llega a pocos días de la fecha prevista.
La medida inicial había provocado el descontento de asociaciones vecinales y fallas, algunas con décadas de tradición en la organización de estos eventos, y generó críticas por parte de la oposición.
Puntos Clave
- El Ayuntamiento de València ha autorizado una decena de cabalgatas de Reyes en los barrios que habían sido previamente denegadas.
- La razón inicial para la denegación fue la falta de agentes de la Policía Local para garantizar la seguridad de los eventos.
- La rectificación se produjo tras un nuevo informe de la Policía Local que confirma la disponibilidad de efectivos.
- Una cabalgata, la de la parroquia de San Dionisio en Torrefiel, sigue sin autorización por afectar a rutas clave del transporte público.
Marcha atrás tras la polémica
A pocos días de la noche más mágica del año, la celebración de las cabalgatas de Reyes en varios barrios de València estuvo en el aire. El Ayuntamiento había comunicado a diversas entidades organizadoras la imposibilidad de autorizar sus desfiles, argumentando que no se disponía de suficientes agentes de la Policía Local para cubrir la seguridad.
Esta decisión afectó a colectivos con un profundo arraigo en sus barrios, como la Falla Carrera Malilla–Isla Cabrera, la Asociación de Vecinos San Vicente Ferrer del Camino Real, o los Portadores de la Virgen María de Campanar, entre otros. La noticia fue recibida con sorpresa y malestar, ya que muchas de estas cabalgatas son eventos con una larga historia que movilizan a cientos de familias.
La controversia no tardó en llegar al ámbito político. El concejal de Compromís, Pere Fuset, criticó duramente la medida, calificándola como una "falta de sensibilidad" del gobierno municipal de María José Catalá hacia entidades que "hacen comunidad y necesitan apoyo institucional".
Un evento de gran tradición
Las cabalgatas de barrio son una parte fundamental de las celebraciones navideñas en València. A diferencia del gran desfile central, estos eventos más pequeños fomentan la cohesión social y permiten una mayor cercanía entre los Reyes Magos y los niños. Su organización recae a menudo en fallas y asociaciones de vecinos, que trabajan durante meses para preparar las carrozas y los actos.
La reorganización policial como solución
La presión social y política parece haber surtido efecto. El martes 30 de diciembre, el consistorio anunció un cambio de rumbo. Según la resolución emitida, la Policía Local comunicó el día 29 que, tras una reevaluación de sus recursos, sí era posible cubrir todos los servicios en la vía pública necesarios para la celebración de los desfiles.
Esta rectificación ha permitido emitir las autorizaciones de urgencia para casi todas las entidades que las habían solicitado. La alegría ha vuelto a los barrios, aunque con el tiempo en contra. Los organizadores ahora trabajan a contrarreloj para finalizar los preparativos que habían quedado en suspenso.
Entidades Autorizadas
Entre las asociaciones y fallas que finalmente han recibido el visto bueno se encuentran:
- Falla San José Pignatelli - P. Alexandre (Benicalap)
- Falla Jerónima Galés - Literato Pascual y Abad
- Asociación de Vecinos San Vicente Ferrer
- Falla Venezuela - Agustín Sales (Jesús)
- Falla Carrera de Malilla - Isla Cabrera (Malilla)
- Falla l'Alguer - Ingeniero Rafael Janini (Ciudad Jardín)
- Asociación de Vecinos del barrio de San Isidro
- Junta Parroquial Nuestra Señora de los Ángeles (Cabañal)
- Asociación Cultural Portadors Verge de Campanar
Un caso pendiente en Torrefiel
A pesar de la rectificación general, no todas las cabalgatas han corrido la misma suerte. La organizada por la parroquia de San Dionisio, en el barrio de Torrefiel, permanece sin autorización.
Fuentes municipales han explicado que el motivo en este caso no es la falta de policía, sino el itinerario propuesto. El recorrido planeado implicaba la ocupación de tres calles consideradas fundamentales para el servicio de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Al parecer, se propuso a los organizadores una ruta alternativa para no interferir con el transporte público, pero no se llegó a un acuerdo.
Esta situación deja a los vecinos de esta zona de Torrefiel como los únicos que, por ahora, no podrán disfrutar de su tradicional desfile de Reyes Magos.
Preparativos a contrarreloj
Aunque la noticia de la autorización ha sido celebrada, el retraso en la concesión de los permisos supone un desafío logístico para los organizadores. Con apenas seis días de margen, las comisiones falleras y asociaciones vecinales deben acelerar todos los preparativos finales.
La coordinación de voluntarios, la decoración de las carrozas y la comunicación con los participantes deben realizarse ahora de manera exprés. A pesar de las dificultades, el compromiso de estas entidades con sus barrios asegura que harán todo lo posible para que, un año más, la ilusión de los Reyes Magos recorra las calles de València.





