El debate sobre la implementación de una tasa turística en València ha tomado un nuevo rumbo. La concejala de Turismo, Paula Llobet, ha propuesto al Gobierno de España una reforma de la Ley de Haciendas Locales. El objetivo es que los ayuntamientos puedan aplicar un impuesto voluntario sobre las pernoctaciones.
Esta iniciativa surge en respuesta a la persistente demanda de la oposición y de la ciudadanía para encontrar mecanismos que compensen los efectos del turismo masivo. La propuesta busca otorgar a las ciudades la potestad de decidir si aplican o no esta tasa, y con qué intensidad.
Puntos Clave
- La concejala de Turismo, Paula Llobet, pide reformar la Ley de Haciendas Locales.
- El objetivo es habilitar una tasa turística voluntaria gestionada por los ayuntamientos.
- La propuesta busca dar autonomía a las ciudades para decidir su aplicación y presión fiscal.
- Esta nueva vía surge tras la derogación de la ley autonómica que permitía la tasa.
- Otras ciudades como Málaga también han planteado una reforma similar.
Un Giro en el Debate Local
El pleno municipal de febrero en València fue el escenario de este cambio de estrategia. La interpelación del PSPV para debatir la tasa turística llevó a Llobet a elevar la cuestión al ámbito estatal. La edil argumentó que la clave está en una modificación de la legislación nacional.
Paula Llobet enfatizó la necesidad de un nuevo tributo en la Ley de Haciendas Locales. Este impuesto, según su propuesta, debería ser "voluntario sobre las estancias turísticas" y "recaudado íntegramente por las ciudades, sin ningún condicionante".
Dato Relevante
La propuesta de València busca que la tasa turística sea gestionada directamente por los ayuntamientos, a diferencia de modelos anteriores que requerían marcos autonómicos.
La concejala defendió que esta reforma debería beneficiar a todos los municipios de España, ofreciendo un "amplio margen" para su implementación. "Que sea voluntaria y que la puedan aplicar con mayor o menor presión fiscal en función de la realidad de cada destino y del momento que estén viviendo", explicó.
El Contexto de la Derogación Autonómica
Hasta ahora, el equipo de gobierno de María José Catalá había justificado el aplazamiento del debate sobre la tasa turística en València por la ausencia de un marco jurídico autonómico. El Consell, presidido por Carlos Mazón, derogó en 2023 la norma aprobada por el Botànic que permitía a los municipios implantar este gravamen de forma voluntaria.
La propia alcaldesa Catalá, cuando era diputada en Les Corts, votó a favor de eliminar dicha normativa. Este hecho ha sido recordado en varias ocasiones por la oposición, incluyendo al concejal socialista Javier Mateo.
"Lo que pueden hacer es pedir al Gobierno de España que habilite en la Ley de Haciendas Locales un nuevo tributo, un impuesto voluntario sobre las estancias turísticas y que sea recaudado íntegramente por las ciudades", declaró Paula Llobet.
La posición actual del Consell, liderado por Juanfran Pérez Llorca, sigue siendo de rechazo a la tasa turística. Han reiterado su "no" a recuperar este instrumento fiscal, lo que ha impulsado al Ayuntamiento de València a buscar alternativas a nivel estatal.
Un Enfoque Municipalista
La intervención de Llobet traslada el foco del debate. Ante la inexistencia de un marco autonómico, el Ayuntamiento de València encarga al Grupo Municipal Socialista que interpele al Gobierno central. La meta es modificar la legislación estatal para que los ayuntamientos tengan la potestad directa de regular e implantar el impuesto.
Este enfoque municipalista permitiría a cada ciudad adaptar la tasa a sus propias necesidades y circunstancias. La idea es que la decisión final recaiga en la administración local, que es la que mejor conoce la realidad de su destino turístico.
Antecedentes
La tasa turística ya se aplica en otras comunidades autónomas como Cataluña y las Islas Baleares. Recientemente, ciudades gallegas como Vigo, Santiago de Compostela y A Coruña, así como el País Vasco y Asturias, han manifestado su intención de implementarla.
La propuesta de València no es un caso aislado. Otros ayuntamientos, como el de Málaga, ya han planteado al Gobierno central la conveniencia de reformar la Ley de Haciendas Locales. Buscan habilitar expresamente este tipo de tributo de ámbito municipal.
Mientras València busca su encaje jurídico, el debate sobre la tasa turística continúa activo en España. La necesidad de gestionar los impactos del turismo y financiar los servicios públicos asociados es una preocupación creciente en muchos destinos. La vía estatal emerge ahora como una posible solución para desbloquear la situación en la capital valenciana.
El Futuro de la Tasa en València
La pelota está ahora en el tejado del Gobierno central. Si se produce una reforma de la Ley de Haciendas Locales, València tendría la capacidad de decidir sobre la implementación de la tasa. Esto abriría un nuevo capítulo en la gestión del turismo en la ciudad.
La autonomía municipal para regular este impuesto podría permitir una mayor flexibilidad. Cada ayuntamiento podría ajustar la presión fiscal según su volumen de visitantes, la estacionalidad y los recursos necesarios para mantener la calidad de vida de sus residentes.
Este paso representa un cambio significativo en la estrategia del gobierno local. Ya no se trata de esperar un marco autonómico, sino de buscar una solución que empodere directamente a las ciudades. La discusión está servida y el desenlace podría marcar un antes y un después en la financiación de los servicios urbanos afectados por el turismo.
- Impacto en los servicios: La tasa buscaría compensar el desgaste de infraestructuras y servicios públicos.
- Competitividad: El debate incluye cómo la tasa podría afectar la competitividad turística de la ciudad.
- Participación ciudadana: La ciudadanía ha mostrado interés en la implementación de esta medida.





