El Ayuntamiento de València ha denegado a la Diputación de València el permiso para celebrar su tradicional recepción fallera en la plaza de Manises, un evento que congrega a miles de falleros de toda la provincia. La decisión, basada en la normativa del Bando de Fallas, ha generado sorpresa en la institución provincial y se produce en un contexto de tensiones políticas entre la alcaldesa María José Catalá y el presidente Vicent Mompó.
Puntos Clave
- El Ayuntamiento de València no autoriza la ocupación de la plaza de Manises para la recepción fallera de la Diputación.
- La justificación oficial se basa en que el acto no está incluido en el programa oficial de la Junta Central Fallera.
- La Diputación asegura haber seguido el mismo procedimiento que en años anteriores, cuando sí se concedió el permiso.
- La medida coincide con un momento de fricción política entre los líderes de ambas instituciones, ambos del Partido Popular.
Un evento fallero con historia queda en el aire
Cada mes de marzo, la plaza de Manises se convierte en el epicentro de las Fallas para los municipios de la provincia de Valencia. La Diputación organiza una recepción que se ha consolidado como una de las citas más importantes de su calendario festivo, reuniendo a miles de falleros y comisiones de diferentes localidades.
Este acto, instaurado durante la presidencia de Alfonso Rus, es una oportunidad para que las comisiones de fuera del 'cap i casal' celebren la fiesta en el corazón administrativo de la provincia. Sin embargo, para las próximas Fallas, su celebración está en duda.
¿Qué es la recepción fallera de la Diputación?
Es un acto institucional que la Diputación de València organiza anualmente durante la semana fallera. Su objetivo es agasajar a las comisiones falleras de los municipios de la provincia, reconociendo su papel en la fiesta. El evento se celebra tradicionalmente en la plaza de Manises, ubicada entre el Palau de la Generalitat y el Palau de la Batlia, sede de la Diputación.
La normativa municipal como argumento principal
La decisión del Ayuntamiento de València, firmada por el concejal de Espacio Público, Jesús Carbonell, se fundamenta en una estricta aplicación de la normativa vigente. El consistorio argumenta que la solicitud no cumple con lo estipulado en la Ordenanza reguladora de la Ocupación de Dominio Público Municipal.
Concretamente, se apela al Bando de Fallas, que regula todas las actividades en la vía pública entre el 1 y el 20 de marzo. Según la resolución municipal, durante este periodo solo se pueden autorizar eventos que estén expresamente organizados por comisiones falleras o por la Junta Central Fallera (JCF) y que formen parte del programa oficial de festejos.
Regulación del Bando de Fallas
La normativa municipal citada por el Ayuntamiento establece que "no se autorizarán actividades o instalaciones, a excepción de aquellas organizadas por las Comisiones Falleras o la Junta Central Fallera dentro de los actos incluidos en el programa oficial de festejos".
Para que la Diputación pudiera celebrar su recepción, el evento debería haber sido coordinado previamente con la delegación de Fallas del Ayuntamiento y ser reconocido como un acto oficial dentro de la programación de la JCF, algo que no ha ocurrido.
La Diputación denuncia un cambio de criterio
Fuentes de la Diputación de València han mostrado su sorpresa ante la negativa. Afirman que el procedimiento para solicitar el permiso ha sido exactamente el mismo que en años anteriores, cuando la autorización se concedió sin ningún problema. Subrayan que nunca antes se les había exigido que el acto estuviera coordinado o incluido en el programa de la Junta Central Fallera.
Desde la corporación provincial, que todavía no ha recibido la comunicación oficial de la denegación, interpretan la decisión como un cambio de criterio inesperado por parte del Ayuntamiento. Esta nueva exigencia rompe con una práctica habitual que se había mantenido durante años sin contratiempos.
"El proceso seguido este año es idéntico al de ocasiones anteriores en las que obtuvimos el permiso sin problema. Nunca se nos pidió esta coordinación previa con la JCF", señalan desde el entorno de la Diputación.
El trasfondo político de la disputa
Aunque la justificación del Ayuntamiento es puramente administrativa, la decisión no puede desvincularse del clima de tensión existente entre la alcaldesa de València, María José Catalá, y el presidente de la Diputación, Vicent Mompó. La relación entre ambos dirigentes del Partido Popular no pasa por su mejor momento.
Las fricciones se hicieron evidentes tras una reunión en la que Mompó y otros presidentes provinciales parecieron postularlo como posible sucesor de Carlos Mazón al frente del PPCV. Dicho encuentro tuvo lugar mientras Catalá, considerada la favorita de la dirección nacional del partido, se encontraba de viaje oficial.
A este episodio se sumó la polémica generada por una lona publicitaria instalada por la Diputación en la plaza de toros, cuyo eslogan fue interpretado en círculos políticos como un mensaje indirecto hacia la alcaldesa. Aunque la Diputación defendió que se trataba de una campaña para promocionar la nueva iluminación del recinto, el gesto fue visto como inoportuno desde el consistorio.
Pese a la negativa inicial, se espera que ambas administraciones encuentren una solución para que los miles de falleros de la provincia no se queden sin su tradicional recepción. No obstante, esta "fricción administrativa" evidencia que las relaciones entre el Ayuntamiento y la Diputación son analizadas con lupa en el actual contexto político.





