La Generalitat Valenciana ha presentado una nueva propuesta para la futura red de transporte de València: la construcción de dos estaciones de autobuses, una al norte y otra al sur de la ciudad. El anuncio fue realizado por el conseller de Transportes, Vicent Martínez Mus, quien admitió que el plan aún no ha sido consensuado con el Ayuntamiento de València, a pesar de que la alcaldesa, María José Catalá, se encontraba presente durante la presentación.
Puntos Clave
- La Generalitat estudia construir dos estaciones de autobuses en lugar de una central.
- El objetivo es distribuir mejor los flujos de viajeros y reducir la congestión.
- La propuesta fue anunciada sin un acuerdo previo con el Ayuntamiento de València.
- La oposición critica la medida como una "improvisación" y una "falta de respeto".
Un cambio de rumbo en la movilidad metropolitana
El plan para el futuro del transporte por autobús en València ha dado un giro inesperado. Durante un desayuno informativo en el Forum Europa, el conseller de Transportes, Vicent Martínez Mus, desveló que su departamento está trabajando en un modelo con dos terminales para la ciudad. "Estamos planteando dos ubicaciones: una al norte y otra al sur", afirmó.
Esta estrategia busca gestionar de manera más eficiente el creciente volumen de desplazamientos en el área metropolitana, que según el conseller, alcanza los 6,1 millones de viajes diarios. La idea es que los autobuses que lleguen desde el norte finalicen su trayecto en la estación norte, y los que provengan del sur lo hagan en la terminal sur, evitando así que un gran número de vehículos cruce el centro urbano.
Martínez Mus defendió el modelo, señalando que "en otras ciudades está funcionando, es una alternativa". Explicó que el objetivo es hacer más ágil la intermodalidad y distribuir mejor los flujos de tráfico que actualmente congestionan los accesos a la capital.
Un historial de planes cambiantes
La ubicación de la estación de autobuses de València ha sido objeto de debate durante años. El gobierno anterior tenía un proyecto para reformar la actual instalación en Menéndez Pidal y, a largo plazo, trasladarla junto a la estación del AVE Joaquín Sorolla. Más recientemente, la alcaldesa María José Catalá propuso la zona de Empalme como posible nueva ubicación, una idea que ahora parece ser reconsiderada con esta nueva propuesta dual.
Falta de coordinación institucional
Uno de los aspectos más destacados del anuncio fue la admisión por parte del conseller de que la propuesta no había sido discutida formalmente con el Ayuntamiento. La alcaldesa de València, María José Catalá, se encontraba entre el público y escuchó la propuesta por primera vez junto al resto de los asistentes. Esta falta de comunicación ha generado sorpresa y ha abierto un frente de críticas políticas.
El conseller intentó restar importancia a este hecho, enmarcando la idea como una posibilidad interesante para mejorar la movilidad. Sin embargo, la ausencia de un plan consensuado en una infraestructura de tal magnitud ha sido interpretada por la oposición como un síntoma de descoordinación entre las administraciones gobernadas por el mismo partido.
La oposición denuncia "improvisación"
La reacción desde la oposición no se hizo esperar. La concejala socialista en el Ayuntamiento de València, Elisa Valía, criticó duramente el anuncio, calificándolo de "improvisación continua" y "falta de respeto" hacia la ciudad.
"La tercera ciudad de España no merece improvisación en una cuestión tan importante como la movilidad. València no se merece que se decidan cuestiones tan trascendentales sin contar con los intereses de la ciudad", declaró Valía.
La concejala socialista cuestionó el cambio de criterio del Consell, que primero descartó la reforma ya proyectada para la estación actual, luego sugirió la opción de Empalme y ahora propone dos estaciones. Para Valía, esta secuencia de anuncios demuestra una falta de planificación estratégica.
Además, Valía instó a la alcaldesa Catalá a tomar un papel más activo y defender los intereses de València. "Debe dejar de ser una mera espectadora y exigir que se prioricen los intereses de la ciudad y que se cuente con el ayuntamiento ante este nuevo ninguneo", concluyó.
Necesidad de inversión estatal
Durante su intervención, el conseller Martínez Mus también abordó otros retos de la movilidad metropolitana, como la posible soterramiento de las vías de Metrovalencia en municipios como Paterna, Burjassot o Godella. Admitió que para llevar a cabo estos proyectos se necesitaría "la aportación estatal que ya se da a otras ciudades de España", en una clara referencia a las inversiones que reciben Madrid y Barcelona para sus redes de transporte.
El futuro del transporte en el aire
Con esta nueva propuesta sobre la mesa, el futuro de la estación de autobuses de València vuelve a un estado de incertidumbre. La idea de dos terminales periféricas podría aliviar la presión sobre el centro de la ciudad, pero su viabilidad depende de un diseño cuidadoso, una buena conexión con la red de transporte público existente (metro y EMT) y, fundamentalmente, del consenso entre la Generalitat y el Ayuntamiento.
La gestión de los más de 190 vehículos de la flota de Metrobús y los miles de viajeros diarios requiere una solución planificada y a largo plazo. Por el momento, la ciudad espera que ambas administraciones se sienten a dialogar para definir un proyecto claro y definitivo que responda a las necesidades de una metrópoli en constante crecimiento.





