Josep Vicent Boira, la figura clave detrás del impulso definitivo del Corredor Mediterráneo, dejará su puesto como comisionado del Gobierno en las próximas semanas. Tras casi una década al frente, su gestión ha sido fundamental para transformar un proyecto estancado en una infraestructura con el 100% de su trazado planificado y la mayoría de sus obras en ejecución o finalizadas.
Fuentes cercanas confirman que su salida se debe a la culminación de los objetivos principales del proyecto y a su deseo de reincorporarse a su cátedra de Geografía Humana en la Universitat de València (UV). Su labor ha sido decisiva para consolidar una red ferroviaria que conectará los principales nodos económicos del arco mediterráneo español con el resto de Europa.
Puntos Clave
- Josep Vicent Boira concluye su etapa como comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo tras ser nombrado en 2018.
- Bajo su dirección, el proyecto pasó de tener más del 40% sin planificar a contar con el 100% del trazado diseñado y con proyectos aprobados.
- La inversión gubernamental durante su mandato supera los 8.000 millones de euros, acelerando la ejecución de las obras.
- El Corredor conectará Valencia con Barcelona y Alicante con Murcia en 2027, integrando puertos, áreas industriales y centros logísticos.
- Boira retomará su actividad académica en la Universitat de València tras cumplir su objetivo de dejar la infraestructura encarrilada.
Una Etapa Clave Llega a su Fin
El geógrafo valenciano Josep Vicent Boira pondrá fin a su etapa como comisionado del Corredor Mediterráneo, un cargo que asumió en julio de 2018 con el nombramiento del entonces ministro José Luís Ábalos. Su decisión de volver al ámbito universitario marca el cierre de un ciclo de intenso trabajo que ha sido crucial para el avance de esta infraestructura estratégica.
La principal razón de su salida es la sensación de misión cumplida. Cuando Boira llegó al cargo, una parte significativa del corredor carecía de una hoja de ruta clara. Hoy, la situación es radicalmente distinta: la totalidad de sus 1.800 kilómetros está planificada, más del 80% de los tramos están en obras o ya terminados, y el 85% del trazado cuenta con un proyecto constructivo aprobado.
Su regreso a la Universitat de València le permitirá continuar con sus investigaciones en el ámbito social y político, campos que nunca abandonó del todo. Boira fue, de hecho, uno de los primeros académicos en España en generar un sólido cuerpo teórico sobre la importancia del corredor, no solo como una vía férrea, sino como un eje de desarrollo económico y social.
El Legado de Boira: De la Incertidumbre a la Realidad
El impacto de la gestión de Boira se puede medir en cifras. Durante su mandato, el Gobierno ha invertido más de 8.000 millones de euros para acelerar la ejecución de las obras. Solo en el último año, la inversión ejecutada superó los 1.300 millones, una cifra que habría sido imposible de alcanzar sin una planificación detallada y proyectos listos para licitar.
El Corredor en Cifras
- Planificación: Del 60% en 2018 al 100% actual.
- Obras: Más del 80% de los tramos en ejecución o finalizados.
- Inversión: Más de 8.000 millones de euros movilizados desde 2018.
- Conexiones clave: Valencia-Barcelona y Alicante-Murcia estarán operativas en 2027.
Su obsesión fue siempre la funcionalidad de la infraestructura. Más allá de unir ciudades, el objetivo era conectar los motores económicos del país. Gracias a su impulso, el Corredor Mediterráneo garantizará la conexión ferroviaria con grandes nodos logísticos, puertos estratégicos y áreas industriales vitales como la planta de Ford en Almussafes, la de Seat en Martorell o la futura gigafactoría de baterías en Sagunto.
Esta visión integral ha sido reconocida a nivel europeo, donde el Foro Mediterráneo ha destacado la labor del comisionado y del Ministerio de Transportes. Boira ha defendido en múltiples foros la "dualidad" del corredor, subrayando su capacidad para el transporte de personas y mercancías, pero también su valor estratégico para la movilidad militar en un contexto de rearme europeo.
Un Impulso Académico y Político
La trayectoria de Josep Vicent Boira está intrínsecamente ligada al Corredor Mediterráneo mucho antes de su nombramiento. Como catedrático y director de la cátedra Ignasi Villalonga, fue pionero en estudiar y divulgar el impacto que esta infraestructura tendría en el desarrollo social y económico del arco mediterráneo, un área que concentra una parte importante del PIB y la población de España.
Un Defensor Histórico del Corredor
Hace casi dos décadas, Boira fue una de las voces académicas más críticas contra la decisión del gobierno de José María Aznar de excluir el Corredor Mediterráneo del informe Van Miert en 2005. Esta decisión, impulsada por la entonces comisaria de Transportes europea, Loyola de Palacio, priorizó otros ejes radiales en detrimento de la conexión mediterránea. Su posterior nombramiento como comisionado fue visto como un acto de justicia histórica y una apuesta por el conocimiento técnico.
Su profundo conocimiento del proyecto le permitió identificar los cuellos de botella y proponer soluciones eficaces. Su nombramiento no fue una decisión política al azar, sino el reconocimiento a la persona que probablemente más sabía sobre cómo desarrollar e impulsar esta infraestructura en España.
Durante estos años, también ha colaborado estrechamente con la sociedad civil, actuando como asesor de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), el lobby que más ha presionado para mantener el corredor en la agenda política. Su presencia constante en foros empresariales, académicos y sociales ha sido clave para que una reivindicación histórica se convirtiera en una prioridad nacional asumida por todos.
El Futuro del Eje Mediterráneo
Con la planificación completada y las obras avanzadas, el Corredor Mediterráneo encara su fase final. Los próximos hitos son claros: en 2027, se espera que la conexión entre Valencia y Barcelona, así como la de Alicante y Murcia, esté plenamente operativa, permitiendo viajes más rápidos y eficientes tanto para pasajeros como para mercancías.
Uno de los grandes beneficios a largo plazo será medioambiental. El trasvase de una parte significativa del transporte por carretera al ferrocarril es fundamental para la descarbonización del área mediterránea, actualmente saturada por un denso tráfico de camiones. Se estima que el corredor contribuirá a reducir drásticamente las emisiones de CO2.
"Acabamos con la España radial", llegó a afirmar Boira en una de sus intervenciones, resumiendo el cambio de paradigma que supone esta infraestructura. El corredor no solo conecta el Mediterráneo, sino que reequilibra el mapa de transportes de España, creando una red más mallada y eficiente.
La salida de Josep Vicent Boira se produce con los deberes hechos. Su legado es una infraestructura planificada, financiada y en plena construcción, lista para transformar la economía y la movilidad de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Murcia y Andalucía, y para conectar de forma definitiva el sur con el corazón de Europa.





