El juzgado que investiga las muertes relacionadas con la DANA del 29 de octubre de 2024 ha elevado oficialmente el número de víctimas mortales a 230. La decisión incluye el fallecimiento de un vecino de Catarroja de 74 años, cuya muerte se ha vinculado a las consecuencias directas de la inundación sufrida en su domicilio.
Este ajuste en el recuento oficial se produce mientras el tribunal, con sede en Catarroja, continúa evaluando las peticiones de otras nueve familias que también solicitan el reconocimiento de sus seres queridos como víctimas de la catástrofe. La investigación judicial sigue abierta para determinar el alcance total de la tragedia.
Puntos Clave
- El número oficial de fallecidos por la DANA se eleva a 230 personas.
- La última víctima reconocida es un hombre de 74 años de Catarroja que murió días después del temporal.
- Un informe forense estableció una relación causal entre la inundación de su vivienda y su posterior fallecimiento por un tromboembolismo pulmonar.
- El juzgado estudia actualmente las solicitudes de otras nueve familias para que sus fallecidos sean incluidos en la lista oficial.
- La Fiscalía ha rechazado la petición para incluir a una víctima número 231, decisión que ahora está en manos de la jueza.
El vínculo indirecto que causó una muerte
La decisión de la jueza Nuria Ruiz Tobarra, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, se fundamenta en un detallado informe forense. El documento establece un nexo causal entre la riada y la muerte del vecino de Catarroja, ocurrida el 3 de noviembre en el Hospital La Fe de València.
El hombre, que padecía patologías previas, vivía en una planta baja que se inundó por completo durante la noche del 29 de octubre. Según el auto judicial, permaneció mojado durante horas, sin posibilidad de refugiarse en un lugar seco. Esta situación de "permanencia en agua fría, una limitación de su capacidad de movimiento y un estrés físico" fue el detonante.
Análisis Forense Decisivo
El informe médico-legal concluyó que las condiciones sufridas por el hombre de 74 años provocaron un tromboembolismo pulmonar. La jueza dictaminó que este evento médico, que finalmente causó su muerte, fue una consecuencia directa de las circunstancias extremas que vivió durante la inundación.
Este caso sienta un precedente importante, ya que reconoce como víctima a una persona que no falleció durante el momento álgido de la riada, sino días después a causa de complicaciones de salud directamente derivadas del suceso.
La investigación judicial continúa abierta
El aumento del número de víctimas a 230 no cierra el proceso. Sobre la mesa de la jueza se encuentran las peticiones de nueve familias más. Cada uno de estos casos está siendo analizado de forma individualizada, siguiendo un procedimiento similar al del vecino de Catarroja, que implica solicitar informes forenses para determinar si existe una relación causa-efecto con la DANA.
La complejidad de estos análisis radica en demostrar que el fallecimiento, aunque no fuera por ahogamiento, se produjo como resultado de las condiciones generadas por la catástrofe, como el estrés, la hipotermia, la falta de atención médica inmediata o el agravamiento de enfermedades crónicas.
El caso de la bebé Scarlett
Dentro de este proceso judicial, ya se había logrado un reconocimiento significativo: la inscripción en el Registro Civil de la bebé nonata, Scarlett. Ella falleció junto a su madre en Riba-roja de Túria a causa de la riada. Su inclusión como víctima fue el resultado de una larga batalla legal emprendida por su abuela, marcando un hito en el reconocimiento de las víctimas no nacidas en catástrofes.
Discrepancias en el recuento: La Fiscalía rechaza una nueva víctima
Mientras algunos casos avanzan hacia el reconocimiento, otros encuentran obstáculos. El fiscal del caso, Cristóbal Melgarejo, ha informado desfavorablemente sobre la petición de una familia de Guadassuar para que su familiar, identificado como C. M. A. G., sea considerado la víctima número 231.
El Ministerio Fiscal no ha encontrado, por el momento, pruebas suficientes que vinculen directamente este fallecimiento con la DANA. No obstante, la decisión final no recae en la Fiscalía.
"Por recibido informe del Ministerio Fiscal de fecha 16 de enero de 2026, 'se informa sobre la procedencia de considerar' a C. M. A. G. [...] como víctima de la dana, únase a las actuaciones y pase a su señoría para resolver", señala la diligencia del juzgado.
Ahora será la jueza Ruiz Tobarra quien deberá tomar la decisión definitiva sobre este y los otros nueve casos pendientes. El proceso judicial, que busca esclarecer todas las responsabilidades y determinar el número exacto de víctimas de la mayor tragedia natural en la historia reciente de la Comunitat Valenciana, sigue su curso.





