El absentismo laboral por incapacidad temporal en la Comunitat Valenciana ha alcanzado niveles sin precedentes, superando incluso las cifras registradas durante la pandemia de la covid-19. Un reciente informe revela que las jornadas de trabajo perdidas representaron el 5,3% del total en 2023, un fenómeno que tiene un coste estimado de 7.100 millones de euros anuales para la economía regional, equivalente al 5,1% de su Producto Interior Bruto (PIB).
Este aumento sostenido, que se ha disparado un 40% desde 2018, genera una profunda preocupación en el tejido empresarial valenciano. Expertos apuntan a que las causas van más allá de problemas de salud, señalando deficiencias en la gestión y cuestiones éticas como factores clave detrás de esta tendencia al alza.
Datos Clave
- El coste del absentismo laboral en la Comunitat Valenciana asciende a 7.100 millones de euros anuales.
- Las jornadas perdidas por incapacidad temporal han aumentado un 40% entre 2018 y 2023.
- La duración media de las bajas en la Comunitat (49 días) es significativamente mayor que la media nacional (38 días).
- La salud mental y las dolencias musculoesqueléticas (algias) concentran el 52,7% de las bajas en la región.
- Expertos califican la situación como un "problema de gestión y ética" más que un problema de salud pública.
Una Escalada Preocupante en Cifras
Los datos, extraídos de un informe elaborado por la mutua Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), dibujan un panorama complejo. Mientras que en 2018 las jornadas no trabajadas por enfermedad suponían el 3,8% del total, esa cifra escaló hasta el 5,3% en 2023. Este porcentaje es superior a los registrados durante los años más duros de la crisis sanitaria de la covid-19, un periodo en el que las bajas laborales alcanzaron picos históricos.
A nivel nacional, la situación es similar, aunque la Comunitat Valenciana presenta particularidades. España ha visto cómo las jornadas laborales perdidas por incapacidad temporal (IT) crecían un 52% en el mismo periodo, pasando de 242 a 368,7 millones. Esto sitúa la media nacional en un 5,6% de jornadas no trabajadas, ligeramente por encima de la valenciana.
Menos Bajas, pero Más Largas
Una de las diferencias más notables reside en la duración de las ausencias. Aunque en la Comunitat Valenciana la incidencia de nuevas bajas es menor que en el resto de España (358 nuevos procesos por cada 1.000 trabajadores frente a la media), la duración de estas es considerablemente más prolongada.
La duración media de una baja laboral en la Comunitat Valenciana es de 49 días, mientras que la media en el conjunto de España se sitúa en 38 días. Esta diferencia de 11 días agrava el impacto económico y organizativo en las empresas de la región.
Este factor es clave para entender por qué, a pesar de tener una menor tasa de inicio de procesos, el impacto global del absentismo sigue siendo tan elevado en el territorio valenciano.
Las Causas Detrás del Aumento
Durante la presentación del informe en el certamen Laboralia, organizado por Feria València, el director general de Umivale Activa, Héctor Blasco, ofreció una perspectiva contundente sobre el origen del problema. Según Blasco, el incremento no responde a un empeoramiento general de la salud de la población trabajadora.
"Las ausencias por incapacidad temporal no crecen por un problema de salud. Básicamente, lo hacen por un problema de gestión y ética".
Esta afirmación pone el foco en la necesidad de mejorar los protocolos de seguimiento y gestión de las bajas dentro de las empresas y en el sistema sanitario, así como en la responsabilidad individual.
Salud Mental y Dolencias Físicas Comunes
El análisis de las patologías más frecuentes refuerza esta visión. Las dolencias más difíciles de objetivar mediante pruebas diagnósticas son las que lideran las estadísticas. En concreto, los problemas de salud mental y las algias (lumbalgias, cervicalgias y dorsalgias) son responsables de más de la mitad de las ausencias.
Estas dos categorías de patologías concentran el 52,7% del indicador de absentismo por incapacidad temporal en la Comunitat Valenciana, y su peso en el total no ha dejado de aumentar en los últimos años. La gestión de estos procesos, a menudo de larga duración y con diagnósticos complejos, representa uno de los mayores desafíos para el sistema.
El Impacto Económico del Absentismo
El coste de 7.100 millones de euros no solo incluye los pagos directos de prestaciones por parte de la Seguridad Social, sino también los costes indirectos que asumen las empresas. Entre ellos se encuentran la pérdida de productividad, la necesidad de contratar sustitutos, la desorganización de los equipos de trabajo y el coste de la cotización social del empleado ausente, que la empresa sigue abonando.
Análisis por Sectores: Diferencias Notables
El informe también desglosa los datos por sectores de actividad, revelando importantes diferencias en el comportamiento del absentismo dentro de la Comunitat Valenciana. Algunos de los resultados contrastan fuertemente con las tendencias nacionales.
El sector del comercio muestra tasas de incapacidad temporal especialmente altas en las provincias de Valencia (5,39%) y Castellón (5,68%), reflejando una presión significativa en una de las actividades económicas más importantes de la región.
Sin embargo, el dato más llamativo se encuentra en la agricultura. Mientras que a nivel nacional es uno de los sectores con menor tasa de IT (3,78%), en la Comunitat Valenciana las cifras se disparan:
- Castellón: 6,43%
- Valencia: 5,85%
- Alicante: 5,48%
Estas cifras, muy por encima de la media española para el mismo sector, sugieren la existencia de factores específicos en la agricultura valenciana que podrían estar contribuyendo a un mayor índice de ausencias laborales por enfermedad. El estudio también considera variables demográficas como el género, la edad y el nivel de estudios, que influyen en la prevalencia y duración de las bajas.
La situación actual plantea un reto mayúsculo tanto para las administraciones públicas como para el sector privado. La búsqueda de soluciones efectivas para gestionar y reducir el absentismo se ha convertido en una prioridad para garantizar la sostenibilidad del sistema y la competitividad de las empresas valencianas.





