APM Terminals, la empresa que gestiona la Terminal Polivalente 1 del Muelle de Levante en el Puerto de Valencia, ha solicitado una prórroga de ocho años para su concesión. Esta ampliación, que extendería su operativa hasta el año 2049, está vinculada a un plan de inversión que supera los 10 millones de euros.
La propuesta busca modernizar las instalaciones para hacer frente a dos desafíos clave: la descarbonización del transporte marítimo y la adaptación a buques de mayor tamaño. Si se aprueba, la compañía alcanzaría el máximo de 50 años de concesión que permite la legislación actual, consolidando su presencia en uno de los enclaves logísticos más importantes del Mediterráneo.
Puntos Clave
- APM Terminals solicita una prórroga de 8 años para su concesión, hasta 2049.
- La solicitud se basa en una nueva inversión de 10,46 millones de euros.
- Los fondos se destinarán a la electrificación del muelle (sistema OPS) y a la adaptación para buques de hasta 400 metros.
- El objetivo es reducir emisiones y evitar la pérdida de tráfico de las grandes alianzas navieras.
- Con esta ampliación, la concesión alcanzaría el máximo legal de 50 años.
Una Inversión Estratégica para el Futuro del Puerto
La compañía APM Terminals, parte del grupo danés A.P. Moller-Maersk, ha presentado a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) una solicitud formal para extender su concesión. La propuesta se fundamenta en un compromiso de inversión de 10,46 millones de euros, una cifra que, según la empresa, es crucial para mantener la competitividad de la terminal.
La concesión actual, que se otorgó originalmente en 1999 por un periodo de 20 años, finaliza en 2041 tras varias ampliaciones. Esta nueva solicitud busca agotar los ocho años restantes que permite la ley, llevando el acuerdo hasta el límite de 50 años.
El plan de inversión se divide en dos proyectos principales que abordan las necesidades más urgentes del sector marítimo global: la sostenibilidad ambiental y la capacidad operativa para megabuques.
Un Historial de Ampliaciones
La concesión de APM Terminals en el Muelle de Levante ha sido extendida en varias ocasiones desde su inicio en 1999. Las ampliaciones previas ocurrieron en 2005 (diez años), 2019 (ocho años) y 2024 (cuatro años), siempre ligadas a inversiones para mejorar la infraestructura y la eficiencia de la terminal.
El Camino Hacia un Puerto Verde: Electrificación del Muelle
El proyecto más ambicioso dentro del plan de inversión es la electrificación del muelle mediante la instalación de un sistema OPS (Onshore Power Supply). Esta tecnología permite que los buques atracados apaguen sus motores auxiliares y se conecten directamente a la red eléctrica terrestre.
La mayor parte del presupuesto, más de 9 millones de euros, se destinará a la construcción de una subestación eléctrica y la infraestructura necesaria para que los barcos puedan "enchufarse" al puerto. Según la memoria técnica presentada por la compañía, esta medida tendrá un impacto ambiental muy positivo.
Beneficios Ambientales y Operativos
La implementación del sistema OPS contribuirá significativamente a la reducción de emisiones contaminantes en el entorno portuario. Se espera una disminución drástica de dióxido de carbono (CO₂), óxidos de nitrógeno (NOx) y otras partículas. Además, se reducirá la contaminación acústica generada por los motores de los barcos, mejorando la calidad de vida en las zonas cercanas al puerto.
Este proyecto se alinea con la estrategia de descarbonización de la Unión Europea y con el objetivo "cero emisiones netas" que persigue el propio Puerto de Valencia.
Inversión en Sostenibilidad
- Proyecto Principal: Instalación del sistema OPS (Onshore Power Supply).
- Inversión Asignada: Más de 9 millones de euros en sus primeras fases.
- Inversión Total Proyectada: El coste completo del sistema podría superar los 21 millones de euros si se completan todas las fases.
- Duración de las Obras: Se estima un plazo de ejecución de aproximadamente seis meses.
Adaptación para los Gigantes del Mar
El segundo pilar de la inversión, con un presupuesto de 1,39 millones de euros, se centra en la adaptación física del Muelle de Levante. El objetivo es preparar la terminal para recibir y operar con los buques portacontenedores más grandes del mundo, que pueden alcanzar los 400 metros de eslora y 16,5 metros de calado.
Esta modernización es una respuesta directa a las necesidades de las grandes alianzas navieras, como Gemini, la nueva cooperación entre Maersk y Hapag-Lloyd, que operan con este tipo de megabuques.
"Sin esta adecuación, la terminal no podría atender los servicios Asia-Mediterráneo previstos, lo que supondría una pérdida significativa de tráfico y valor estratégico", señala el documento presentado por APM Terminals.
Evitar la Fuga de Tráfico
La compañía advierte que no llevar a cabo estas obras podría tener consecuencias graves para el Puerto de Valencia. Según sus estimaciones, la terminal podría perder hasta 559.000 movimientos de contenedores anuales si no puede dar servicio a los buques de la alianza Gemini.
Además, la adaptación del muelle permitiría aumentar la eficiencia, cargando aproximadamente 500 contenedores adicionales por cada escala. Esto no solo optimizaría las operaciones, sino que también reforzaría la posición de Valencia frente a otros puertos competidores en el Mediterráneo.
Las obras se planificarán por fases para minimizar el impacto en la actividad diaria de la terminal, aunque podrían requerir restricciones puntuales en el atraque durante periodos cortos.
Justificación Legal y Próximos Pasos
La solicitud de APM Terminals se ampara en la legislación portuaria, que permite ampliar una concesión si el titular realiza una inversión relevante no contemplada en el acuerdo inicial. La ley establece que esta nueva inversión debe superar el 20% del valor actualizado de la inversión original.
La empresa argumenta que los 10,46 millones de euros comprometidos cumplen sobradamente este requisito, justificando así la prórroga hasta el máximo de 50 años. La petición ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) para iniciar el periodo de información pública.
La decisión final sobre la aprobación de la prórroga recaerá en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia, que deberá evaluar el impacto estratégico de la inversión y el cumplimiento de todos los requisitos legales.





