El futuro de uno de los edificios más icónicos de La Marina de València, los Docks, sigue sin definirse. El Ayuntamiento de València se encuentra a la espera de un informe técnico de Patrimonio que resulta fundamental para determinar los usos permitidos en el inmueble y ofrecer un marco de seguridad jurídica a los inversores interesados.
Mientras tanto, el edificio, con un gran potencial de desarrollo, continúa cerrado y sin un proyecto claro a la vista, prolongando una situación de parálisis que dura ya varios años.
Puntos Clave
- El proyecto de rehabilitación de los Docks está paralizado a la espera de un informe de Patrimonio.
- El Ayuntamiento de València afirma tener varias ofertas de inversores, pero necesita el informe para garantizar la seguridad jurídica.
- Cualquier proyecto futuro deberá combinar innovación y cultura, además de asegurar el uso público del edificio.
- Planes anteriores, como la instalación de un centro de datos, fueron descartados por la actual administración municipal.
La clave: un informe pendiente
La reactivación de los Docks depende por completo de un documento técnico. El departamento de patrimonio del consistorio debe emitir un informe que detalle el nivel de protección del edificio y, por tanto, qué tipo de intervenciones y proyectos se pueden llevar a cabo en su interior. Sin este documento, el proceso no puede avanzar.
Fuentes del gobierno municipal han insistido en que este paso es "imprescindible" antes de lanzar cualquier concurso público. La concejala de Innovación, Paula Llobet, señaló previamente la importancia de este informe para "saber cuál es el nivel de protección y qué tipo de proyectos se pueden desarrollar".
El objetivo principal es evitar problemas futuros. "Queremos que las reglas del juego estén claras para que cuando se vaya a hacer la inversión no nos encontremos con ningún problema por el camino”, declaró la concejala. Esta postura busca ofrecer un entorno estable y predecible para las empresas que han mostrado interés en el inmueble.
Seguridad para los inversores
La alcaldesa de València, María José Catalá, ya había adelantado meses atrás que el consistorio estaba "a expensas" de esta evaluación patrimonial para decidir el modelo definitivo de gestión. La existencia de varias ofertas sobre la mesa hace aún más urgente la necesidad de contar con este marco regulatorio claro. La falta del informe mantiene en vilo a los potenciales inversores y retrasa la revitalización de un espacio estratégico para la ciudad.
Una visión de futuro con acceso público
El Ayuntamiento ha definido las líneas maestras que deberá seguir el proyecto ganador. La propuesta que finalmente se adjudique para ocupar los Docks tendrá que integrar varios ejes fundamentales: innovación, tecnología, cultura y participación ciudadana.
Sin embargo, el requisito más destacado es que el edificio debe permanecer "abierto a la ciudadanía". Esta condición no es arbitraria, sino que responde a directrices legales claras sobre el uso de los espacios en La Marina.
El mandato del uso público
Un informe de la Abogacía del Estado emitido en 2022 estableció que los edificios cedidos por la Autoridad Portuaria al Ayuntamiento de València deben destinarse a "fines de utilidad pública o interés social". El documento argumentaba que, para cumplir con este propósito, el destino de los inmuebles debe permitir "un uso abierto y común por parte de la ciudadanía".
Esta directriz legal obliga al consistorio a garantizar que el futuro inquilino de los Docks no convierta el espacio en un recinto privado, sino en un lugar accesible para el disfrute de valencianos y visitantes.
Un historial de proyectos frustrados
Los Docks no son ajenos a los cambios de rumbo y a las propuestas fallidas. Durante años, el edificio ha sido un símbolo del potencial desaprovechado de La Marina. Su prolongado cierre ha contribuido a un progresivo deterioro que solo una intervención decidida podría revertir.
A lo largo de las últimas legislaturas, se han barajado diversas ideas para el inmueble. La anterior administración, liderada por Joan Ribó, llegó a convocar un concurso para instalar un gran centro de procesamiento de datos. Aquel proyecto contemplaba un uso mixto que incluía también oficinas, zonas de restauración y un auditorio.
El plan del 'data center' fue paralizado por la actual alcaldesa, María José Catalá, quien cuestionó la idoneidad de una instalación de ese tipo en un edificio con valor patrimonial protegido.
Finalmente, la idea del centro de datos en los Docks fue descartada por completo. El Ayuntamiento ha reubicado dicho proyecto en el polígono industrial de Vara de Quart, liberando al edificio histórico de un uso que se consideró incompatible con su naturaleza.
Un gigante dormido en un enclave privilegiado
El potencial de los Docks es innegable. El complejo cuenta con una edificabilidad que podría alcanzar los 25.000 metros cuadrados, distribuidos en cinco plantas. Su ubicación en La Marina de València lo sitúa en uno de los puntos más atractivos y con mayor proyección de la ciudad.
Los Docks en cifras
- Superficie potencial: Hasta 25.000 m²
- Estructura: 5 plantas
- Ubicación: La Marina de València
- Estado actual: Cerrado y sin uso definido
La reactivación de este inmueble no solo supondría la recuperación de un edificio emblemático, sino que también actuaría como un catalizador para toda la zona. Un proyecto bien definido podría generar empleo, atraer talento y enriquecer la oferta cultural y tecnológica de València.
Mientras el informe de Patrimonio no llega, el futuro de los Docks sigue siendo una incógnita. La ciudad espera que la parálisis administrativa se resuelva pronto para que este gigante dormido a orillas del Mediterráneo pueda, por fin, despertar.





