Un cambio significativo está ocurriendo en el sector del taxi de Valencia. Cerca de 1.500 de los aproximadamente 2.850 taxistas que operan en la ciudad ya utilizan aplicaciones de multinacionales como Free Now y Uber para captar clientes, marcando un giro en una profesión tradicionalmente reacia a estas plataformas.
Esta tendencia refleja una transformación interna, impulsada por la llegada de nuevos conductores y la necesidad de maximizar ingresos en un mercado cada vez más competitivo. Mientras una parte del sector se aferra a los métodos tradicionales y a su propia aplicación, otra ha decidido aliarse con las tecnológicas para asegurar su viabilidad.
Puntos Clave
- Aproximadamente 1.000 taxistas en Valencia trabajan con la plataforma Free Now.
- Unos 500 taxis utilizan la aplicación de Uber para conseguir viajes.
- El cambio se atribuye a la entrada de nuevos conductores y al aumento del coste de las licencias.
- El sector tradicional se resiste con su propia aplicación, Pidetaxi, que cuenta con 1.400 usuarios.
La creciente presencia de las apps en las calles de Valencia
Las calles de Valencia son el escenario de una batalla silenciosa por el futuro del taxi. De las 2.850 licencias activas en la ciudad, un número creciente ha integrado la tecnología de las grandes plataformas en su día a día. Según estimaciones del sector, alrededor de 1.000 vehículos ya operan con Free Now, una aplicación que se ha centrado exclusivamente en taxis para evitar conflictos directos.
Por su parte, Uber, uno de los mayores rivales históricos del sector, también ha ganado terreno. Fuentes de la compañía afirman que unos 500 taxistas valencianos utilizan Uber Taxi para aumentar su volumen de trabajo. Aseguran que en los últimos meses se han sumado más de 200 conductores, atraídos por el potencial de mayores ingresos.
"Hay taxistas en Valencia que hacen más de 10.000 euros en facturación al mes solo a través de Uber", afirman desde la multinacional.
A pesar de estas cifras, las principales asociaciones del taxi en la ciudad se muestran escépticas. Consideran que las plataformas tienden a "inflar sus cifras" como estrategia para atraer a más conductores y ganar cuota de mercado.
El contexto del conflicto con las VTC
Esta apertura hacia las aplicaciones de taxis coexiste con una fuerte oposición a los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC). Hace apenas dos meses, unos 2.000 taxistas se manifestaron en Valencia para denunciar lo que consideran una competencia desleal por parte de servicios como Uber o Cabify, argumentando que operan con precios desprotegidos y menos controles fiscales.
Un cambio generacional y económico
La adopción de estas tecnologías no es uniforme y ha generado una división interna. La tendencia está siendo impulsada principalmente por un nuevo perfil de conductor. En los últimos años, unas 500 licencias han cambiado de manos, muchas de ellas adquiridas por chóferes jóvenes y de diversas nacionalidades.
Este relevo generacional ha debilitado el sentimiento corporativista que tradicionalmente caracterizaba al gremio. Los nuevos taxistas, a menudo, no comparten la misma hostilidad hacia las plataformas que sus compañeros más veteranos.
El coste de una licencia de taxi
El interés por la profesión ha disparado el precio de las licencias. En los últimos años, el coste ha pasado de unos 90.000 euros a alcanzar los 160.000 euros. Esta elevada inversión inicial obliga a los nuevos propietarios a buscar todas las vías posibles para rentabilizarla.
Para amortizar este desembolso, muchos conductores se ven obligados a extender sus jornadas laborales, llegando a trabajar hasta 16 horas diarias. En este contexto, las aplicaciones se convierten en una herramienta fundamental para optimizar el tiempo y garantizar un flujo constante de clientes, dejando atrás los tiempos de espera en las paradas.
Pidetaxi: la resistencia del sector tradicional
Frente al avance de las multinacionales, el sector más tradicionalista no se ha quedado de brazos cruzados. Su principal herramienta de defensa es Pidetaxi, una aplicación desarrollada por la Asociación de Radio Taxi de España que funciona como una alternativa controlada por los propios taxistas.
En Valencia, esta plataforma cuenta con una base sólida de aproximadamente 1.400 taxistas registrados. A diferencia de quienes combinan varias aplicaciones de terceros, los usuarios de Pidetaxi suelen mostrar una mayor fidelidad al sistema tradicional del gremio.
Esta aplicación representa la defensa de un modelo de negocio basado en el compañerismo y las reglas del sector, en contraposición al modelo de las plataformas, que buscan una mayor liberalización, la introducción de tarifas cerradas e incluso opciones de viajes compartidos, como ya ocurre en otras ciudades europeas.
El panorama actual del taxi en Valencia es el de un sector en plena encrucijada, dividido entre la lealtad a sus raíces y la pragmática necesidad de adaptarse a un mundo digitalizado donde la eficiencia y la inmediatez son claves para la supervivencia.





