Las principales arterias de València han sufrido importantes retenciones este jueves debido a una marcha lenta de vehículos de transporte con conductor (VTC). Los conductores protestan contra un futuro decreto de la Generalitat que, según temen, podría prohibir su actividad en el ámbito urbano, poniendo en riesgo miles de empleos en la Comunitat Valenciana.
La movilización, que llega justo un día después de una huelga del sector del taxi que pedía mayor regulación para los VTC, ha evidenciado la profunda tensión que existe en el sector del transporte de pasajeros en la ciudad. Las columnas de vehículos partieron a primera hora de la mañana desde distintos puntos, confluyendo en el centro para dirigirse hacia la Conselleria de Transportes.
Puntos Clave de la Noticia
- Conductores de VTC realizaron una marcha lenta que provocó un colapso de tráfico en el centro de València.
- La protesta se debe al temor de un nuevo decreto que podría prohibirles operar en servicios urbanos.
- El sector advierte que la medida podría suponer la pérdida de 5.000 empleos y el cierre de cientos de empresas.
- La manifestación se produce un día después de la huelga del taxi, que exigía mayor control sobre los VTC.
- La Generalitat ha convocado a ambas partes a una reunión la próxima semana para buscar una solución.
Una ciudad paralizada por la protesta
Desde las 8:00 de la mañana, el tráfico en València se ha visto seriamente afectado. La protesta fue convocada por el Sindicato Libre de Transporte (SLT), con el respaldo de otras asociaciones como Unauto VTC, Movva y Feneval-VTC. Los vehículos partieron en dos columnas principales, una desde la Pista de Silla y otra desde la avenida de las Corts Valencianes.
Ambas marchas se unieron en la calle Guillem de Castro, iniciando un recorrido conjunto que atravesó vías neurálgicas como Blanquerías, la calle Colón y Xàtiva. El Ayuntamiento de València informó de cortes de circulación y congestión severa en puntos clave como la Gran Vía Fernando el Católico y la calle San Vicente Mártir, que tuvo que ser cerrada al tráfico entre la plaza de España y la avenida de Giorgeta.
La protesta finalizó con una concentración frente a la Ciudad Administrativa 9 d’Octubre, sede de la Conselleria de Transportes, donde los representantes del sector expusieron sus reclamaciones.
El origen del conflicto: un decreto inminente
La principal preocupación de los conductores de VTC es la elaboración de un nuevo decreto ley por parte del Consell. Según José María Cazallas, secretario de Organización de SLT, el sector ha tenido conocimiento de manera extraoficial de que el gobierno autonómico podría aprobar de forma urgente una normativa que les impida realizar transportes urbanos.
Cifras del sector VTC en la Comunitat Valenciana
- 1.800 licencias de VTC operativas.
- 5.000 puestos de trabajo directos amenazados.
- 80% de la actividad se concentra en áreas urbanas como València y Alicante.
- Más de 200 millones de euros en pérdidas económicas estimadas si se prohíbe el servicio urbano.
Cazallas afirmó que esta prohibición sería devastadora. "El 80% de nuestra actividad es urbana, sobre todo en las ciudades de València y Alicante. Lo único que pedimos es que nos dejen seguir trabajando", declaró. El representante sindical lamentó la falta de comunicación con la administración, asegurando que han solicitado reuniones con la conselleria sin obtener respuesta.
"No sabemos a qué atenernos puesto que nadie se ha dirigido a nosotros para decirnos qué es lo que va a pasar", reprochó José María Cazallas.
Argumentos del sector y la búsqueda de convivencia
Los representantes de las asociaciones de VTC insisten en que su servicio es legal y necesario para la movilidad en las grandes ciudades. Ricardo González, presidente de MOVVA, defendió que las 1.800 licencias de VTC en la Comunitat son urbanas y operan bajo una normativa vigente.
González rechazó las acusaciones de intrusismo lanzadas desde el sector del taxi. "Nuestras licencias son legales, se ha ganado judicialmente, tenemos un decreto que las rige y controles de transportes. No hay intrusismo ninguno", remarcó. Además, aseguró que la convivencia entre ambos modelos es posible y ya existe en la práctica. "No hay ningún taxista que pueda decir que no tiene suficientes ingresos para vivir, ni ninguna VTC que tenga el mismo problema", añadió.
Un conflicto a dos bandas
La protesta de los VTC se enmarca en un contexto de alta tensión. El día anterior, el miércoles, fueron los taxistas quienes paralizaron la ciudad. Su principal reivindicación era precisamente que la Generalitat actúe para "devolver el equilibrio" al sector, limitando lo que consideran una competencia desleal por parte de los VTC. Ahora, la Generalitat se encuentra en la difícil posición de mediar entre dos sectores con intereses contrapuestos.
Por su parte, José Manuel Verzal, presidente de Unauto VTC, apeló a la negociación para crear una legislación que permita la continuidad de los servicios urbanos, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas como Madrid y Andalucía. Verzal recordó que el propio Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ya ha dictaminado que los VTC son servicios urbanos. "Se está poniendo en tela de juicio algo que un alto tribunal ya avala", manifestó.
La Generalitat anuncia una reunión para la próxima semana
Ante la escalada de protestas, la Generalitat Valenciana ha anunciado que reunirá la próxima semana a los representantes tanto del sector del taxi como de las VTC. El objetivo del encuentro es "intentar buscar una solución" dialogada al conflicto que enfrenta a ambos colectivos.
El sector de los VTC espera que esta reunión sirva para abrir una vía de diálogo real que hasta ahora, según denuncian, ha estado "en punto muerto". Piden una regulación clara que establezca "reglas del juego para todos" y que reconozca su papel como un agente más en el ecosistema de la movilidad urbana, fomentando la libre elección del ciudadano.





