Los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València circulan cada vez más despacio. No es solo una percepción de los usuarios, sino una realidad confirmada por los datos oficiales de la propia compañía. En los últimos dos años, la velocidad comercial media de la flota ha experimentado una caída sostenida, afectando directamente la duración de los trayectos y la puntualidad del servicio.
Según las últimas cifras disponibles, correspondientes a octubre de 2025, la velocidad media se situó en 11,57 kilómetros por hora, lo que representa un descenso del 3,4% en comparación con los registros de hace dos años. Esta ralentización complica el cumplimiento de las frecuencias de paso y genera un efecto dominó en la movilidad de miles de ciudadanos que dependen diariamente del transporte público.
Puntos Clave
- La velocidad media de los autobuses de la EMT ha caído 0,41 km/h en los últimos dos años, un descenso del 3,4%.
- El punto de inflexión se sitúa en octubre de 2023, mes desde el cual la velocidad ha disminuido de forma constante.
- El aumento del tráfico general y un récord de pasajeros son las principales causas identificadas de esta ralentización.
- El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha un plan con nuevos carriles bus para intentar revertir la situación.
- La flota de autobuses también se ha reducido y ha envejecido, lo que agrava los problemas de frecuencia y fiabilidad.
Una caída sostenida confirmada por las cifras
El análisis de los datos oficiales de la EMT no deja lugar a dudas. La velocidad comercial, un indicador clave que mide los kilómetros que un autobús recorre en una hora incluyendo paradas y semáforos, muestra una clara tendencia a la baja. El deterioro comenzó a ser evidente a finales de 2023.
Si en octubre de 2023 los autobuses circulaban a una media de 11,98 km/h, un año después, en octubre de 2024, la cifra ya había descendido a 11,74 km/h. La tendencia ha continuado en 2025, alcanzando los 11,57 km/h en octubre de ese año, uno de los valores más bajos registrados en el periodo analizado.
Evolución de la velocidad media anual
- 2023: 12,09 km/h
- 2024: 11,79 km/h (-2,5%)
- 2025 (enero-octubre): 11,70 km/h
La comparación anual es igualmente reveladora. El año 2024 cerró con una velocidad media de 11,79 km/h, casi un 2,5% inferior a la de 2023. Lejos de mejorar, los datos de 2025 consolidan este retroceso, con una media de 11,70 km/h en los primeros diez meses, lo que confirma dos años consecutivos de pérdidas de velocidad.
Las causas del problema: más tráfico y más pasajeros
La ralentización de los autobuses de la EMT responde a una combinación de factores que han tensionado la movilidad en València. Por un lado, el incremento del tráfico privado es una de las causas principales. La mayor congestión en las calles, los atascos y la ocupación indebida de los carriles bus por vehículos en doble fila obligan a los conductores a reducir la marcha constantemente.
El impacto de las obras
Desde la Concejalía de Movilidad se ha reconocido que las importantes obras en ejes clave de la ciudad, como las de la avenida Pérez Galdós-Giorgeta, han tenido un impacto significativo en el tráfico de toda la red, afectando directa o indirectamente a casi la mitad de las líneas de la EMT. Sin embargo, la tendencia a la baja en la velocidad comenzó antes del inicio de estas intervenciones.
A la congestión del tráfico se suma otro factor determinante: el éxito del propio servicio. La EMT ha batido récords de pasajeros en los últimos años. Solo en 2025, transportó a 120,5 millones de viajeros, lo que supone un aumento del 19,5% respecto a 2023. Este incremento de usuarios, aunque positivo, se traduce en más tiempo de detención en cada parada para la subida y bajada de personas, especialmente en horas punta.
Un plan de choque para recuperar velocidad
Consciente del problema, el Ayuntamiento de València ha decidido adelantar algunas de las medidas contempladas en el Plan Director 2025-2028 con el objetivo de mejorar la fluidez del transporte público. La estrategia se centra en segregar al autobús del resto del tráfico en los puntos más conflictivos de la ciudad.
Las principales actuaciones incluyen:
- Creación de nuevos carriles EMT-Taxi en vías de alta congestión como Pío XII, Manuel de Falla, Nou d’Octubre y Sant Vicent Màrtir.
- Implementación de un carril bus exclusivo en el eje formado por las calles Menorca, Serradora y Lluís Peixó.
El objetivo final del plan director es ambicioso: alcanzar una velocidad comercial media de 14 km/h, una cifra significativamente superior a los niveles actuales.
La eficacia de estas medidas se evaluará con los próximos informes de velocidad comercial, que determinarán si son suficientes para revertir la tendencia actual y acercarse a las metas establecidas.
Una flota más pequeña y envejecida
La pérdida de velocidad no es el único desafío que enfrenta la EMT. La compañía también lidia con un problema estructural relacionado con su flota. Según el informe de actividad de octubre de 2025, la empresa contaba con 479 autobuses en servicio, 18 menos que dos años antes.
Esta reducción se debe a la retirada progresiva de vehículos antiguos o con averías graves. La edad media de la flota se sitúa en 9,7 años, pero una parte importante de los autobuses supera los 15 e incluso los 20 años de antigüedad. Este envejecimiento incrementa las incidencias mecánicas y las necesidades de mantenimiento.
La falta de vehículos operativos suficientes obliga a reducir el número de convoyes disponibles en algunas líneas, lo que impacta directamente en las frecuencias de paso y agrava la percepción de un servicio más lento y menos fiable para los usuarios.





