La muerte de un agente de la Policía Nacional, que llevaba 17 días en coma tras ser brutalmente agredido en Vinalesa, ha provocado una profunda conmoción en las fuerzas de seguridad. Como respuesta, el sindicato mayoritario Jupol ha convocado una manifestación urgente para este miércoles en Valencia con el fin de exigir medidas que garanticen su protección.
El agente, llamado Carlos, falleció el pasado martes tras ser atacado con una piedra en la cabeza mientras intentaba frustrar un robo fuera de servicio. Su muerte ha sido el detonante para que sus compañeros alcen la voz contra lo que describen como una "escalada de violencia" insostenible.
Puntos Clave
- Un agente de la Policía Nacional ha fallecido tras 17 días en coma por una agresión en Vinalesa.
- El sindicato Jupol ha convocado una manifestación el miércoles 3 de diciembre frente a la Delegación del Gobierno en Valencia.
- La protesta busca homenajear al agente y exigir medidas de protección, más recursos y un endurecimiento de las penas por agresión a la autoridad.
- Jupol denuncia un aumento de la violencia contra los agentes y una falta de respaldo institucional.
La muerte que desató la indignación
El trágico suceso ocurrió hace más de dos semanas en la localidad de Vinalesa. El agente Carlos, que se encontraba fuera de servicio, intervino para detener un robo. Durante el forcejeo, fue agredido con extrema violencia, recibiendo un fuerte golpe en la cabeza con una piedra. Tras el ataque, fue ingresado en estado crítico y permaneció en coma durante 17 días hasta su fallecimiento.
La noticia ha generado una ola de dolor e indignación entre sus compañeros y en la sociedad. El sindicato Jupol, tras mantener un riguroso luto por petición expresa de la familia, ha decidido pasar a la acción para que esta muerte no se convierta en "un simple dato estadístico".
Una respuesta contundente del colectivo policial
El sindicato ha comunicado formalmente la convocatoria de la protesta, que tendrá lugar el miércoles 3 de diciembre, de 12:00 a 14:00 horas, en la Plaza del Temple, número 1, frente a la Delegación del Gobierno en Valencia. El objetivo es doble: rendir homenaje al compañero caído y denunciar públicamente la creciente inseguridad que afrontan los agentes en su día a día.
"Queremos volver vivos a casa"
Desde Jupol se insiste en que la muerte de Carlos no es un hecho aislado. Afirman que es la "consecuencia directa" de un aumento descontrolado de la violencia contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Según el sindicato, los delincuentes han perdido el miedo y ya no dudan en atacar a los agentes.
"Los policías nacionales no queremos homenajes póstumos ni minutos de silencio. Queremos volver vivos a casa. El Estado tiene la obligación de proteger a quienes lo protegen, una obligación que está siendo vulnerada cada día", declaró Aarón Rivero, secretario general de Jupol.
El sindicato señala que emboscadas, ataques con armas y palizas brutales se han convertido en una realidad preocupante en toda España. Consideran que la impunidad y un marco jurídico que perciben como débil alientan a los agresores.
Cifras alarmantes
Según datos oficiales citados por el sindicato, en 2024 se registraron cerca de 17.000 agresiones contra policías nacionales y guardias civiles. Jupol critica que esta cifra histórica no aparezca reflejada de forma destacada en los informes de criminalidad del Ministerio del Interior.
Falta de medios y desprotección jurídica
La protesta también pondrá el foco en la falta de recursos materiales y la desprotección jurídica que, según denuncian, sufren los agentes. La lista de carencias es larga y afecta directamente a su seguridad personal.
Las principales reivindicaciones materiales son:
- Dotación de chalecos antibalas individuales para todos los agentes.
- Renovación urgente del material caducado.
- Incorporación de equipamiento balístico adecuado para enfrentarse a amenazas cada vez más peligrosas.
Además, critican la "indefensión jurídica" que sienten cuando se ven obligados a usar la fuerza, una situación que, según ellos, a menudo los convierte en investigados. Este clima se ve agravado por la ausencia de un respaldo institucional firme, lo que deteriora el principio de autoridad.
Jupol apunta directamente a una "responsabilidad política" y exige la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien acusan de permitir el "abandono generalizado de los agentes".
Un paquete de medidas urgentes
La manifestación del miércoles servirá para presentar un conjunto de exigencias concretas que el sindicato considera imprescindibles para revertir la situación actual. Más allá de la dotación material, las peticiones se centran en reformas legales y administrativas.
- Endurecimiento de las penas por agresiones a agentes de la autoridad.
- Creación de un agravante penal específico para ataques a policías.
- Campañas institucionales para reforzar el principio de autoridad.
- Refuerzo de plantillas en zonas especialmente conflictivas.
- Declaración de Zonas de Especial Singularidad cuando sea necesario.
- Actualización inmediata del Catálogo de Puestos de Trabajo, que según denuncian lleva paralizado desde 2008.
El sindicato espera una respuesta contundente por parte de las instituciones para evitar que tragedias como la de Vinalesa vuelvan a repetirse y para que los agentes puedan realizar su trabajo con las garantías de seguridad que demandan.





