El aeropuerto de Valencia-Manises fue escenario de un insólito incidente el pasado sábado por la tarde, cuando un hombre accedió a las pistas y se subió al techo de un avión de la compañía Vueling que se preparaba para despegar. El suceso obligó a la intervención de la Guardia Civil y provocó un retraso de más de dos horas en el vuelo con destino a Ámsterdam.
Puntos Clave
- Un hombre de nacionalidad marroquí accedió a las pistas del aeropuerto de Manises el sábado por la tarde.
- Se subió al techo de un avión de Vueling que tenía como destino Ámsterdam.
- El incidente causó un retraso de más de dos horas en la salida del vuelo.
- La Guardia Civil intervino rápidamente, sin que se produjeran heridos ni amenazas.
- El individuo fue trasladado a un centro hospitalario por su estado psíquico alterado y denunciado por infringir la Ley de Seguridad Aérea.
Tensión en la pista de despegue
Los hechos ocurrieron poco antes de las seis y media de la tarde del sábado. Varios pasajeros que esperaban para embarcar o que ya se encontraban en otros aviones presenciaron con asombro cómo un individuo con una mochila corría por el techo del fuselaje de la aeronave. Testigos grabaron la escena con sus teléfonos móviles, capturando momentos de gran tensión.
En las imágenes se observa al hombre gesticulando y gritando frases que resultaban incomprensibles para quienes lo veían desde la terminal. Su comportamiento errático generó una inmediata preocupación entre los pasajeros y el personal del aeropuerto, que temían que pudiera caer desde la altura o que sus intenciones fueran peligrosas.
La rápida intervención de la Guardia Civil
La alerta se activó de inmediato y agentes de la Guardia Civil se desplazaron a la pista en cuestión de minutos. Los agentes lograron establecer comunicación con el hombre y lo convencieron para que descendiera del avión de forma segura. La operación se llevó a cabo con celeridad para minimizar cualquier riesgo.
Una vez en tierra, las autoridades confirmaron que el hombre no portaba ningún tipo de arma ni objeto peligroso. El incidente, aunque alarmante, se resolvió sin que nadie resultara herido.
Sin heridos, pero con consecuencias
A pesar de la aparatosidad del suceso, no se registraron heridos ni daños materiales en la aeronave. El principal impacto fue la alteración de la operativa del aeropuerto y el considerable retraso del vuelo afectado.
Consecuencias para el individuo y la operativa del vuelo
Tras ser reducido por los agentes, el hombre fue atendido por los servicios sanitarios en el propio aeropuerto. Debido a que presentaba un evidente estado de alteración psíquica, fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario de Valencia, donde quedó ingresado para una evaluación.
Además de la atención médica, el individuo, de nacionalidad marroquí, fue denunciado por una infracción grave de la Ley de Seguridad Aérea. Este tipo de acciones, que ponen en riesgo la seguridad de las operaciones aeroportuarias, conllevan importantes sanciones administrativas.
¿Qué dice la Ley de Seguridad Aérea?
La Ley 21/2003 de Seguridad Aérea establece un régimen sancionador muy estricto para conductas que comprometan la seguridad en los recintos aeroportuarios. El acceso no autorizado a zonas restringidas como las pistas de aterrizaje y despegue está tipificado como una infracción grave o muy grave, con multas que pueden alcanzar cifras muy elevadas.
Para los pasajeros del vuelo de Vueling con destino a Ámsterdam, la consecuencia directa fue una larga espera. El avión tuvo que ser revisado por completo para garantizar que no había sufrido ningún daño, y la operativa se reanudó con más de dos horas de retraso sobre el horario previsto.
Preocupación entre los pasajeros
El incidente generó una notable angustia entre los viajeros que lo presenciaron. En varios vídeos difundidos en redes sociales se pueden escuchar los comentarios de preocupación de los testigos. Algunos expresaban su temor a que el hombre pudiera caerse y sufrir heridas graves, mientras que otros manifestaban su inquietud ante la posibilidad de que pudiera estar armado.
"No quiero ver cómo se abre la cabeza", se escucha decir a un pasajero en una de las grabaciones, reflejando el miedo generalizado a que la situación terminara en tragedia.
La incertidumbre duró apenas unos minutos gracias a la eficaz actuación de las fuerzas de seguridad, pero fue suficiente para crear un clima de nerviosismo en la terminal. Las autoridades aeroportuarias y la Guardia Civil trabajan ahora para esclarecer cómo el individuo logró burlar los controles de seguridad y acceder a una zona tan restringida como la plataforma de estacionamiento de aeronaves, un aspecto clave para evitar que sucesos similares puedan repetirse en el futuro.





