Carlos, el oficial de la Policía Nacional que fue brutalmente agredido el pasado 8 de noviembre en Vinalesa, ha fallecido tras permanecer 17 días en coma inducido. El agente, que se encontraba fuera de servicio, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo al ser golpeado con una piedra mientras intentaba frustrar un robo.
La Jefatura Superior de Policía y el sindicato Jupol confirmaron la trágica noticia, que ha causado una profunda conmoción entre sus compañeros y en la sociedad valenciana. El agente estaba adscrito a la brigada de la Policía Judicial y su muerte se considera un acto de servicio.
Puntos Clave
- Fallece el agente de la Policía Nacional Carlos, de 42 años, tras ser agredido en Vinalesa.
- El oficial permaneció 17 días en coma inducido debido a un grave traumatismo craneal.
- La agresión ocurrió cuando intentaba impedir un robo de palomos deportivos estando fuera de servicio.
- Fueron detenidos dos hermanastros, de 21 y 15 años, como presuntos autores.
- El mayor de edad ingresó en prisión provisional, mientras que el menor fue puesto en libertad.
Una agresión brutal que termina en tragedia
El suceso que ha conmocionado a la Comunitat Valenciana tuvo lugar el pasado 8 de noviembre en la localidad de Vinalesa. Carlos, un experimentado oficial de la Policía Nacional, se encontraba fuera de servicio cuando observó a dos individuos intentando robar palomos deportivos, una afición muy arraigada en la zona.
Sin dudarlo, intervino para evitar el delito. Fue en ese momento cuando los asaltantes respondieron con una violencia extrema, golpeándole en la cabeza con una piedra de gran tamaño. La agresión le causó heridas de extrema gravedad.
Agentes de la Policía Local de Vinalesa lo encontraron inconsciente en el suelo y alertaron a los servicios de emergencia. Tras ser estabilizado, fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario de Valencia, donde los facultativos decidieron inducirle un coma farmacológico para proteger su cerebro y tratar de controlar la inflamación.
Un acto de servicio fuera de servicio
A pesar de que el agente no estaba de servicio en el momento de la agresión, su intervención para impedir un delito flagrante es considerada por el cuerpo como un acto de servicio. Este tipo de actuaciones refleja el compromiso de los agentes con la seguridad ciudadana las 24 horas del día, un deber que Carlos asumió hasta sus últimas consecuencias.
La lucha por la vida y el dolor de sus compañeros
Durante 17 días, Carlos luchó por su vida en la unidad de cuidados intensivos. Los equipos médicos intentaron en varias ocasiones reducir la sedación para evaluar su respuesta neurológica, pero su estado crítico no permitió una evolución favorable. Finalmente, su cuerpo no pudo superar la gravedad de las lesiones y falleció.
La noticia de su muerte fue confirmada oficialmente por la Jefatura Superior de Policía de la Comunitat Valenciana, que emitió un comunicado expresando sus condolencias.
"Lamentamos comunicar el fallecimiento de nuestro compañero Carlos. Nuestro más sentido pésame a familiares, compañeros y amigos. Descansa en paz, hermano", publicaron en sus canales oficiales.
El sindicato Jupol, que había tenido que desmentir rumores sobre su fallecimiento días antes, también mostró su profundo pesar y pidió respeto para la familia. "Desgraciadamente nuestro compañero Carlos finalmente ha fallecido. Por expreso deseo de su familia respetaremos un riguroso luto", señalaron.
La investigación y detención de los sospechosos
Paralelamente a la lucha de Carlos en el hospital, la Guardia Civil, cuerpo competente en la demarcación de Vinalesa, inició una intensa investigación para localizar a los responsables de la brutal agresión. La colaboración ciudadana y el análisis de imágenes de cámaras de seguridad fueron clave para identificar a los presuntos autores.
Pocos días después del ataque, los agentes lograron detener en la localidad cercana de Burjassot a dos hermanastros, un joven de 21 años y un menor de tan solo 15. Ambos contaban con antecedentes por delitos contra el patrimonio, principalmente robos.
Detalles de la detención
- Sospechosos: Dos hermanastros de 21 y 15 años.
- Lugar: Burjassot, Valencia.
- Prueba clave: Imágenes de una cámara de seguridad que los captó huyendo de Vinalesa.
- Antecedentes: Ambos contaban con historial delictivo por robos.
Las imágenes de una cámara los grabaron caminando por una calle a la salida de Vinalesa poco después de la hora estimada de la agresión, lo que permitió a los investigadores ponerles rostro y seguir su pista hasta su arresto.
Situación judicial de los implicados
Tras su detención, los dos hermanastros fueron puestos a disposición judicial. La jueza de guardia de Paterna, tras escuchar sus declaraciones, tomó decisiones distintas para cada uno de ellos debido a su diferencia de edad y a la legislación aplicable.
Para el mayor de edad, el joven de 21 años, se decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza. Inicialmente se le investigaba por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa y robo con violencia, pero tras el fallecimiento del agente, la calificación de los hechos se agravará previsiblemente a un delito de asesinato.
En cambio, el menor de 15 años fue puesto en libertad y entregado a sus tutores legales, quedando bajo la jurisdicción de la Fiscalía de Menores. Esta decisión ha generado un intenso debate sobre la aplicación de la Ley del Menor en delitos de extrema gravedad. La investigación determinará el grado de participación de cada uno en la agresión que costó la vida al oficial Carlos.
La comunidad policial y la sociedad valenciana esperan ahora que la justicia actúe con contundencia contra los responsables de este trágico suceso que ha costado la vida a un servidor público.





