El Ayuntamiento de València ha presentado el Plan Estratégico de Empleo 2025-2028, un documento que ha generado un rechazo inmediato por parte de sindicatos y la patronal. Las principales críticas se centran en la falta de participación de los agentes sociales, el uso de datos económicos y laborales desactualizados de 2023 y 2024, y la ausencia de un presupuesto y un calendario definidos para su ejecución.
El plan, encargado originalmente al economista Daniel Lacalle en 2024 por la concejalía entonces gestionada por Vox, ha permanecido más de un año en fase de "revisión" por los servicios municipales. Sin embargo, el texto final presentado mantiene más del 90% del contenido original, lo que ha avivado la controversia sobre su pertinencia y viabilidad.
Puntos Clave
- El plan se ha elaborado sin consultar a sindicatos ni a la patronal, rompiendo con la práctica habitual del diálogo social.
- Utiliza datos socioeconómicos y del mercado laboral de 2023 y principios de 2024, considerados obsoletos.
- Carece de una asignación presupuestaria concreta y de un calendario de actuaciones, lo que pone en duda su aplicación real.
- No incluye una perspectiva de género ni medidas específicas para los colectivos más vulnerables.
- La oposición política lo ha calificado como un documento de "pésima calidad" que llega con un año de retraso.
Un plan elaborado sin los agentes sociales
Una de las críticas más contundentes proviene de los principales actores del mercado laboral. Tanto los sindicatos UGT y Comisiones Obreras como la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) han denunciado públicamente no haber sido consultados durante el diseño de la estrategia. Esta exclusión representa una ruptura con la metodología de diálogo social que tradicionalmente ha caracterizado la elaboración de las políticas de empleo en la ciudad.
Desde la CEV señalan que su participación desde el inicio habría permitido enriquecer el documento con un conocimiento directo del tejido productivo. La patronal afirma disponer de estudios recientes, como el de tendencias del mercado laboral para 2025, que habrían aportado "ideas prácticas que mejoran la eficacia de las políticas".
El Pacto por el Empleo, ignorado
El Pacto por el Empleo de la ciudad de València es el órgano que integra al Ayuntamiento, los sindicatos y la patronal para diseñar y consensuar las estrategias de fomento del empleo. Los agentes sociales denuncian que en esta ocasión se ha prescindido de este marco de colaboración fundamental.
Los sindicatos, por su parte, han sido más duros, calificando el proceso como una imposición unilateral. Consideran que el plan resultante contiene "análisis subjetivos y sesgados" que no responden a las necesidades reales de la ciudadanía valenciana.
Datos de 2023 para un plan de 2025
El segundo gran pilar de las críticas es la base de datos sobre la que se sustenta el plan. El documento utiliza cifras del contexto socioeconómico y del mercado laboral de 2023 e incluso de principios de 2024. Según los agentes sociales, estos datos están "totalmente obsoletos" y no reflejan la situación actual de València.
Esta desactualización afecta directamente a la validez de los diagnósticos y, por tanto, a la eficacia de las medidas propuestas. Los sindicatos señalan que incluso se citan cifras del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que ya no están en vigor. Este desfase provoca que los objetivos y líneas estratégicas propuestos "no se ajusten a la realidad".
Un año de revisión para cambios mínimos
A pesar de que el documento estuvo más de un año en revisión por los técnicos municipales, el contenido final es casi idéntico al borrador entregado por Daniel Lacalle en octubre de 2024. Los cambios más significativos son la mención a la liquidación de la fundación València Activa y la sustitución del término "DANA" por "riada".
Ausencia de presupuesto y perspectiva de género
Más allá del contenido, la falta de concreción operativa es otro de los puntos débiles del plan. Las centrales sindicales alertan de que la estrategia carece de una hoja de ruta clara, ya que no incorpora una calendarización de las actuaciones ni un presupuesto detallado para garantizar su ejecución. Esto, afirman, lo convierte en una mera declaración de intenciones sin mecanismos que aseguren un impacto real.
Además, UGT y CCOO sostienen que el plan adolece de una falta total de perspectiva de género. No se incluye un análisis de las brechas laborales entre hombres y mujeres, ni se desagregan los datos por sexo o edad. Esta omisión, a su juicio, "invisibiliza a la población con mayores dificultades de inserción laboral".
Aunque el documento menciona a colectivos vulnerables como parados de larga duración o personas en riesgo de pobreza, no desarrolla medidas específicas adaptadas a sus necesidades ni los sitúa como un eje central de la estrategia.
Críticas desde la oposición política
El grupo municipal socialista también ha reaccionado con dureza tras conocer el contenido del plan. El concejal Javier Mateo lo ha calificado de "pseudo plan estratégico", afirmando que su encargo a Lacalle fue "un favor pendiente de pago".
"La situación refleja un nulo interés de Catalá en las políticas de empleo, desde el mismo momento que deja esa competencia en manos de Vox", ha declarado Mateo.
Los socialistas critican que el documento llega tarde, con datos desfasados y un "borrado sistemático de la igualdad en el empleo". Reprochan que "se pretende aprobar casi en el 2026 tras un año ocultando el recorte en políticas de empleo para mujeres, víctimas de violencia de género y colectivos vulnerables".
Los ejes de una estrategia cuestionada
A pesar de las críticas, el plan se articula formalmente en seis ejes de actuación principales. Estos buscan abordar diferentes áreas del mercado laboral, aunque sin la concreción esperada por los agentes sociales.
- Fomento del emprendimiento: Impulsar el autoempleo y la creación de nuevas empresas.
- Orientación laboral: Reforzar los itinerarios personalizados de inserción profesional.
- Formación: Mejorar la cualificación de los trabajadores para adaptarla a las demandas del mercado.
- Intermediación con empresas: Aumentar la captación de ofertas de trabajo y fortalecer la relación con el tejido empresarial.
- Oportunidades de empleo: Poner un foco especial en jóvenes y parados de larga duración.
- Reconstrucción post-riada: Un eje específico para dinamizar las pedanías y el tejido productivo afectado por las inundaciones.
Aunque los objetivos son generales, la falta de un plan de acción detallado, con plazos, presupuesto y un sistema de evaluación, hace que sindicatos, patronal y oposición duden de su viabilidad y eficacia para mejorar la situación del empleo en València durante los próximos años.





