El Ayuntamiento de València ha dado un paso más en el proceso para cambiar la denominación oficial de la ciudad. La Comisión de Bienestar Social, Educación, Cultura y Deportes ha aprobado el expediente que propone una doble denominación bilingüe: "Valencia" en castellano y "Valéncia" en valenciano, desestimando más de mil alegaciones ciudadanas presentadas en contra.
Este trámite acerca la propuesta a su aprobación definitiva en el Pleno municipal, tras lo cual será remitida a la Generalitat Valenciana, organismo que tiene la competencia final para oficializar el cambio. La decisión ha reavivado el debate político y social sobre la identidad y la normativa lingüística de la capital.
Puntos Clave
- El gobierno municipal (PP y Vox) impulsa el cambio a una denominación bilingüe: "Valencia / Valéncia".
- Se han desestimado 1.041 alegaciones ciudadanas por considerarlas "no suficientemente fundamentadas".
- La propuesta se basa en un informe lingüístico que defiende la grafía "Valéncia" con acento cerrado por su pronunciación tradicional.
- La oposición (Compromís) denuncia que el cambio es ilegal, innecesario y rompe un consenso histórico.
- El siguiente paso es la votación en el Pleno del Ayuntamiento antes de enviarlo a la Generalitat.
El proceso administrativo sigue su curso
El camino para modificar el topónimo oficial de la ciudad ha superado una fase clave. La comisión municipal competente dio luz verde al expediente este martes, un procedimiento necesario antes de que la propuesta sea debatida y votada por todos los concejales en el Pleno del Ayuntamiento.
Fuentes municipales confirman que el procedimiento ha seguido los cauces legales establecidos. Un informe de la Secretaría General del Ayuntamiento respalda la tramitación, afirmando que "se han seguido los trámites legales exigidos por la normativa". El gobierno local defiende la legitimidad del proceso para establecer una denominación que consideran más representativa.
Las alegaciones ciudadanas, desestimadas
Durante el periodo de información pública, se presentaron un total de 1.041 alegaciones en contra de la modificación. Sin embargo, los informes técnicos municipales han concluido que estas objeciones no estaban "suficientemente fundamentadas", por lo que han sido rechazadas en su totalidad.
Un dato relevante es que una gran parte de estas alegaciones seguían un mismo patrón. En concreto, 615 de ellas utilizaron una plantilla idéntica, lo que sugiere una campaña organizada por parte de colectivos o ciudadanos contrarios a la medida.
Cifras del debate
- 1.041 alegaciones presentadas contra el cambio.
- 615 de estas alegaciones usaron la misma plantilla.
- 0 alegaciones han sido admitidas por el Ayuntamiento.
Argumentos a favor y en contra
El debate sobre el nombre de la ciudad enfrenta dos visiones claramente diferenciadas. Por un lado, el equipo de gobierno defiende la coexistencia de las formas en castellano y valenciano. Por otro, la oposición insiste en mantener la denominación única y oficial actual: "València".
La justificación del gobierno municipal
El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha explicado que la propuesta se apoya en un estudio técnico del lingüista y académico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Abelard Saragossà. Este informe avala la forma "Valéncia" con acento cerrado.
Según Moreno, esta grafía es "coherente con la pronunciación tradicional y mayoritaria de sus habitantes, así como con los criterios internacionales aplicables en esta materia". El objetivo, insisten, es reflejar la realidad bilingüe de la ciudad de una manera formal.
¿Por qué el acento?
La controversia se centra en la forma valenciana propuesta. La denominación oficial actual es "València", con acento abierto, que es la forma normativa según la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). El gobierno municipal propone "Valéncia", con acento cerrado, basándose en la pronunciación popular. Este cambio ortográfico es uno de los principales puntos de fricción con la oposición y con sectores académicos.
La crítica de la oposición
Desde Compromís, el concejal Pere Fuset ha calificado la iniciativa como un "absurdo caprichito" de la alcaldesa, María José Catalá. Sostiene que la medida va en contra de la legalidad y del Estatut d'Autonomia, ya que la competencia sobre la toponimia recae en la AVL, que ya se ha pronunciado a favor de "València".
"Catalá actúa conscientemente contra el Estatut d’Autonomia. Vigilaremos con lupa las posibles irregularidades que se cometan después de que el cambio de nombre haya recibido más de 1000 alegaciones ciudadanas", declaró Fuset.
El concejal de la oposición también recordó que el consenso sobre el uso de "València" en la imagen oficial del Ayuntamiento se remonta a 2009, bajo el gobierno de la exalcaldesa del PP, Rita Barberá. "Solo una alcaldesa incapaz de tener proyecto propio deshace acuerdos consolidados, generando gastos millonarios y división para tapar su incapacidad", añadió Fuset.
Además, acusó al gobierno local de tramitar el expediente con "Navidad y alevosía", aprovechando fechas de menor atención mediática, de forma similar a como se hizo el trámite anterior en pleno agosto.
¿Cuáles son los próximos pasos?
Tras la aprobación en comisión, el expediente para el cambio de nombre de la ciudad deberá ser ratificado por una mayoría en el Pleno del Ayuntamiento de València. Si obtiene el respaldo suficiente, el acuerdo se formalizará y se enviará a la Generalitat Valenciana.
Será el Consell de la Generalitat el que tenga la última palabra, ya que es el órgano autonómico con la competencia para determinar y oficializar los nombres de los municipios de la Comunitat Valenciana. El proceso, por tanto, aún no ha concluido y se espera que el debate continúe tanto en el ámbito político como en el social en las próximas semanas.





