Un hombre se enfrenta a una petición de 13 años de prisión por un presunto delito de incendio en la localidad valenciana de Alcàsser. La Fiscalía le acusa de prender fuego de forma intencionada al vehículo del actual novio de su expareja, provocando un fuego que se extendió a otros dos coches y causó daños en tres viviendas cercanas.
El juicio ha comenzado este jueves en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia, donde se examinarán los hechos ocurridos en la madrugada del 26 de marzo de 2023. Según el ministerio público, el acusado actuó con pleno conocimiento de que las llamas podían propagarse y poner en peligro a personas y propiedades.
Puntos Clave
- Un hombre está siendo juzgado en Valencia por un delito de incendio grave.
- La Fiscalía solicita una condena de 13 años de cárcel.
- El suceso tuvo lugar en Alcàsser en marzo de 2023 y el móvil apunta a los celos.
- El fuego destruyó tres vehículos y afectó a las fachadas de tres viviendas.
Los detalles de la acusación
El escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso este medio, detalla los acontecimientos de aquella noche. Los hechos sucedieron en una calle del municipio de l'Horta Sud, donde la víctima, el actual novio de la expareja del procesado, había estacionado su coche.
Según la investigación, el acusado se acercó al vehículo y, utilizando una llama directa, inició el fuego en dos puntos distintos del automóvil. Esta acción, según el fiscal, demuestra la clara intencionalidad de asegurarse de que el vehículo ardiera por completo.
El delito de incendio en el Código Penal
El delito de incendio está regulado en el Código Penal español y se considera de especial gravedad cuando existe un riesgo para la vida o la integridad física de las personas. Las penas pueden aumentar considerablemente si el fuego se propaga a edificios habitados o zonas con alta concentración de bienes, como es el caso de un aparcamiento en una vía pública.
Un fuego que se extendió rápidamente
El ministerio público sostiene que el acusado era "consciente" del peligro que su acción representaba. Las llamas no tardaron en devorar el coche de la víctima y, debido a la proximidad, el fuego se propagó con gran virulencia a los vehículos aparcados justo delante y detrás.
El incendio generó una densa columna de humo y unas llamas de gran altura que alcanzaron las fachadas de los edificios colindantes. Como resultado, tres viviendas sufrieron daños de diversa consideración, principalmente en persianas, ventanas y paredes exteriores, además del pánico generado entre los vecinos que se despertaron en mitad de la noche.
Balance de los daños
- Vehículo objetivo: Completamente calcinado.
- Otros vehículos afectados: Dos coches adicionales con daños graves por la propagación del fuego.
- Inmuebles dañados: Tres viviendas con afectación en fachadas, ventanas y persianas.
El móvil del crimen y las consecuencias legales
Aunque el juicio deberá determinar todos los extremos, las primeras investigaciones y el relato de la Fiscalía apuntan a un móvil pasional. La relación previa del acusado con la expareja de la víctima principal se sitúa en el centro del caso como el posible detonante del ataque.
El acusado se enfrenta a una de las peticiones de cárcel más altas para este tipo de delitos, precisamente por la magnitud de las consecuencias y el riesgo creado. La calificación de los hechos como un delito de incendio, y no de meros daños, se fundamenta en el peligro real que el fuego supuso para la seguridad de los residentes de la zona.
"El acusado prendió fuego al vehículo en dos puntos distintos al aplicar directamente una llama, siendo consciente de que el fuego podía afectar a otros coches y a viviendas", recoge el escrito de la Fiscalía Provincial de Valencia.
El proceso judicial en marcha
El juicio, que se celebra en la Audiencia de Valencia, contará con las declaraciones de testigos, peritos y los agentes que participaron en la investigación. La defensa del acusado, por su parte, tratará de rebatir la versión del ministerio público.
La resolución de este caso sentará un precedente sobre la gravedad con la que se tratan los actos de venganza que derivan en un peligro para la comunidad. La decisión del tribunal será clave para determinar el futuro del procesado, que podría pasar más de una década en prisión si se confirma la petición fiscal.





