Agentes de la Policía Local de València han detenido a cuatro mujeres acusadas de formar un grupo organizado especializado en el robo a turistas en las zonas más concurridas del centro de la ciudad. La intervención se produjo el pasado viernes por la tarde, cuando una patrulla observó la actitud sospechosa del grupo mientras seguían a dos visitantes de origen asiático.
Las detenidas, con edades comprendidas entre los 22 y los 36 años, empleaban una técnica coordinada para sustraer objetos de valor sin que las víctimas se percataran. El valor de los bienes que intentaron robar en esta ocasión ascendía a aproximadamente 2.000 euros.
Puntos Clave
- Cuatro mujeres de 22, 25, 36 y 36 años fueron detenidas en el centro de València.
- Están acusadas de un presunto delito de robo y pertenencia a banda organizada.
- Su objetivo principal eran turistas que transitaban por la zona de la Estación del Norte.
- Utilizaban un método de distracción y ocultación para abrir mochilas y sustraer pertenencias.
- La intervención policial evitó el robo de objetos valorados en unos 2.000 euros.
Vigilancia policial frustra un robo en pleno día
Los hechos ocurrieron el pasado viernes sobre las 16:00 horas, una hora de gran afluencia en el centro de València. Una patrulla de la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención (USAP) de la Policía Local, que realizaba labores de control de la venta ambulante, detectó a las cuatro mujeres actuando de manera sospechosa.
Los agentes observaron cómo el grupo rodeaba y seguía de cerca a una pareja de turistas asiáticos que se dirigían desde la Estación del Norte hacia la boca de metro de la calle Xàtiva. La coordinación entre las mujeres y sus movimientos calculados levantaron las alarmas de los policías, quienes decidieron solicitar refuerzos y mantener una vigilancia discreta.
Presencia policial en zonas estratégicas
La detención fue posible gracias a la presencia de unidades especializadas como la USAP en puntos de alta concentración turística. Aunque su misión principal en ese momento era el control de la venta ilegal, su entrenamiento les permite identificar otras actividades delictivas, como los hurtos coordinados, que suelen aumentar en estas áreas.
Un 'modus operandi' perfectamente coordinado
El método empleado por el grupo demuestra un alto nivel de organización y reparto de tareas. Según la investigación policial, cada miembro tenía un rol específico para garantizar el éxito del robo y minimizar el riesgo de ser descubiertas.
La estrategia consistía en una coreografía delictiva diseñada para neutralizar la atención de la víctima. Mientras dos de las mujeres se posicionaban a los lados del objetivo para crear una distracción, una tercera se colocaba justo detrás. Esta última utilizaba una chaqueta o una prenda similar para tapar la mochila de la víctima, ocultando así sus manos mientras procedía a abrir la cremallera y extraer los objetos de valor.
Roles definidos dentro del grupo
- La ejecutora: Se situaba detrás de la víctima, ocultaba la mochila con una prenda y sustraía los objetos.
- Las distractoras (2): Caminaban a ambos lados de la víctima, generando conversación o confusión para desviar su atención.
- La vigilante: Se mantenía a una distancia prudencial para alertar al resto del grupo de la presencia policial o de cualquier imprevisto.
Una cuarta integrante del grupo se mantenía algo más alejada, en una posición estratégica que le permitía actuar como vigilante. Su función era crucial: alertar a sus compañeras si detectaba la presencia de la policía o si alguien parecía percatarse de la maniobra.
La intervención en la entrada del metro
La patrulla de la USAP siguió al grupo hasta la entrada del ascensor que da acceso a la estación de metro de Xàtiva. Fue en ese punto, mientras los turistas esperaban, cuando los agentes observaron un segundo intento de robo. La misma mujer que había manipulado la mochila previamente volvió a introducir la mano y sacó otro objeto.
En ese instante, el acompañante de la víctima se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. La reacción fue inmediata: la vigilante del grupo hizo una seña a la autora material del hurto para que devolviera rápidamente lo sustraído y emprendieran la huida. Sin embargo, su plan de escape se vio frustrado.
Cuando las cuatro mujeres intentaron abandonar el lugar subiendo por las escaleras del metro, fueron interceptadas por los agentes de la Policía Local, que ya habían coordinado el operativo para cerrarles el paso. El arresto se produjo sin mayores incidentes.
Cargos por robo y pertenencia a banda organizada
Una vez detenidas, los agentes se entrevistaron con las víctimas. Estas confirmaron que en la mochila portaban objetos de gran valor: dos teléfonos móviles de última generación, un ordenador portátil y una cartera que contenía 200 euros en efectivo. El valor total de los bienes que estuvieron a punto de perder ascendía a una cifra cercana a los 2.000 euros.
Por estos hechos, las cuatro mujeres, de 25, 22, 36 y 36 años, fueron arrestadas y acusadas formalmente de un presunto delito de robo y de pertenencia a banda dedicada al robo y hurto organizado. Tras su detención, fueron puestas a disposición de la Autoridad Judicial en la Inspección Central de Guardia para continuar con las diligencias correspondientes.





