El Ayuntamiento de Valencia ha presentado una actualización de su Plan + Vivienda, una estrategia con ocho medidas clave para aumentar la oferta residencial en la ciudad. La alcaldesa, María José Catalá, anunció que el plan se centra en cambios normativos y urbanísticos para facilitar la construcción y la reconversión de inmuebles, con el objetivo de añadir miles de nuevas viviendas al mercado y aliviar la presión sobre los precios del alquiler.
La iniciativa busca responder a lo que la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la UPV ha calificado como una emergencia habitacional crónica, una de las principales preocupaciones de los ciudadanos según datos del barómetro municipal y el INE. El consistorio descarta la limitación de precios y apuesta por la construcción como solución principal.
Puntos Clave del Plan
- Incremento de la densidad residencial de 75 a 140 viviendas por hectárea.
- Uso de suelo educativo inactivo para construir vivienda dotacional asequible.
- Regularización de bajos turísticos ilegales para convertirlos en viviendas.
- Nuevos requisitos para acceder al alquiler asequible, como 7 años de empadronamiento.
Cambios normativos para construir más
La piedra angular del plan del gobierno municipal es la modificación de la normativa urbanística para permitir la creación de más viviendas en el mismo espacio. La medida más destacada es el aumento de la densidad residencial permitida, un parámetro que regula el número máximo de viviendas que se pueden edificar por hectárea.
Actualmente, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1988 fija este límite en 75 viviendas por hectárea. La nueva propuesta casi duplica esta cifra, elevándola hasta las 140 viviendas. Según estimaciones del Ayuntamiento, este cambio por sí solo podría facilitar la construcción de hasta 800 viviendas adicionales en la ciudad.
Densidad vs. Edificabilidad
Es importante distinguir entre densidad y edificabilidad. Mientras que la edificabilidad determina la cantidad total de metros cuadrados que se pueden construir en una parcela, la densidad establece en cuántas unidades de vivienda se pueden dividir esos metros. Aumentar la densidad permite crear apartamentos más pequeños y, teóricamente, más asequibles, sin aumentar el volumen total del edificio.
División de pisos grandes
Otra de las medidas se enfoca en el parque de viviendas ya existente. El plan pretende facilitar la división horizontal de pisos de gran tamaño. La idea es simplificar los trámites para que los propietarios de viviendas muy grandes, especialmente aquellas construidas en el siglo XX con doble acceso, puedan segregarlas en dos o más apartamentos más pequeños y funcionales.
Aunque este mecanismo ya existe, el objetivo es agilizarlo. Las nuevas viviendas resultantes deberán cumplir con la normativa de habitabilidad vigente, que exige superficies mínimas, ventilación y accesos independientes. El consistorio no ha ofrecido una cifra sobre el impacto potencial de esta medida, ya que dependerá de la iniciativa privada de los propietarios.
Nuevas fuentes de vivienda pública y asequible
El plan no solo se apoya en la iniciativa privada, sino que también busca generar nuevo suelo para vivienda pública. Una de las propuestas más innovadoras es la edificación de vivienda dotacional en suelo educativo sin uso.
La ciudad cuenta con aproximadamente 500.000 metros cuadrados de solares calificados como educativos que llevan más de 35 años inactivos. Tras obtener el visto bueno de la Conselleria de Educación, el Ayuntamiento planea destinar una parte de estos terrenos a la construcción de viviendas de alquiler asequible, gestionadas directamente por el consistorio o mediante colaboración público-privada.
La vivienda dotacional se construye en suelo público y se destina a alquileres temporales para colectivos específicos, como jóvenes o mayores, sin que la propiedad pase nunca a manos privadas.
De bajos turísticos a hogares
Abordando la problemática de los apartamentos turísticos ilegales, el plan introduce una medida temporal para su regularización. Se permitirá que los propietarios de bajos que operan como alojamientos turísticos sin licencia soliciten el cambio de uso de terciario a residencial.
Para ello, se flexibilizará la normativa que impide la convivencia de viviendas y locales comerciales en una misma planta baja. Los inmuebles deberán, en todo caso, cumplir con las condiciones de habitabilidad exigidas. El Ayuntamiento calcula que esta vía podría incorporar al mercado residencial cerca de 2.000 viviendas que actualmente se encuentran en una situación irregular.
Ajustes en el acceso al alquiler social
Junto a las medidas urbanísticas, el plan introduce cambios significativos en los requisitos para acceder a una vivienda de alquiler asequible del parque municipal. El objetivo, según el gobierno local, es ordenar la lista de demandantes y adaptarla a la "nueva realidad social".
Los cambios principales son:
- Ampliación de la edad máxima: Se eleva la edad límite para solicitar una vivienda de este tipo hasta los 45 años.
- Requisito de empadronamiento: Se exigirá acreditar un mínimo de siete años de empadronamiento continuado en la ciudad de Valencia.
Estos nuevos criterios suponen un endurecimiento de las condiciones de acceso, lo que previsiblemente modificará el perfil de los solicitantes y reducirá el número de personas en la lista de espera.
Creación de una agencia pública de alquiler
Finalmente, el plan contempla la creación de una agencia pública de alquiler. A través de esta entidad, el Ayuntamiento actuará como intermediario para incentivar que los propietarios privados pongan sus viviendas vacías en el mercado de alquiler asequible.
"La mejor receta para facilitar el acceso a la vivienda es construir", afirmó la alcaldesa María José Catalá durante la presentación de las medidas, reiterando su rechazo a la limitación de los precios del alquiler.
El consistorio ofrecerá a los dueños un seguro de cobro y otras garantías frente a impagos. A cambio, los propietarios deberán alquilar sus inmuebles a un precio que se sitúe, como mínimo, un 20% por debajo del valor de mercado, contribuyendo así a ampliar la oferta de vivienda a precios más accesibles para los ciudadanos.





