Las pequeñas empresas de alquiler de bicicletas en Valencia denuncian una caída de hasta el 30% en su facturación y se ven forzadas a cerrar establecimientos. El motivo, señalan, es la introducción de un bono diario para turistas por parte de Valenbisi, el servicio público gestionado por la multinacional JCDecaux, una medida que califican de competencia desleal.
Desde diciembre de 2023, la autorización de este "Ticket Day" por parte del Ayuntamiento ha encendido un conflicto que enfrenta a cerca de 50 negocios locales con un gigante internacional. Ahora, con el plazo de la autorización a punto de expirar, la decisión sobre su continuidad está en manos del gobierno municipal.
Puntos Clave
- El servicio Valenbisi, gestionado por JCDecaux, lanzó un bono turístico de 3,99 euros por 24 horas.
- Empresas locales de alquiler reportan pérdidas de facturación de entre el 20% y el 30%.
- La asociación Ascitur denuncia competencia desleal, alegando que el bajo precio se subsidia con los ingresos publicitarios de JCDecaux.
- El bono fue aprobado como una "prueba piloto" de dos años que el Ayuntamiento debe revisar antes del 31 de diciembre.
Un nuevo competidor en el mercado turístico
Valencia, con su geografía plana y una extensa red de carriles bici, se ha consolidado como un destino ideal para el cicloturismo. Durante años, dos modelos de negocio convivieron sin grandes fricciones: Valenbisi, enfocado principalmente en los residentes con abonos semanales y anuales, y las pequeñas tiendas de alquiler, o rentals, orientadas a los turistas.
Estos pequeños comercios ofrecen bicicletas más cómodas y un servicio personalizado que incluye asesoramiento sobre rutas y seguridad. Sin embargo, el equilibrio se rompió a finales de 2023 cuando el Ayuntamiento, bajo el gobierno de María José Catalá, autorizó a JCDecaux la creación de un bono diario.
El "Ticket Day" en cifras
- Precio: 3,99 euros por 24 horas.
- Condiciones: Los primeros 30 minutos de cada trayecto son gratuitos.
- Costes adicionales: 1,04 euros por los siguientes 30 minutos y 3,12 euros por cada hora adicional.
Esta tarifa, muy atractiva para los visitantes, ha desviado una parte significativa del flujo turístico hacia el servicio público, generando un impacto directo en la caja de los negocios locales.
El comercio local alza la voz
Las consecuencias no se han hecho esperar. La Asociación de Empresas de Alquiler de Bicicletas y Tours de Valencia (Ascitur), que agrupa a los negocios más consolidados del sector, ha denunciado la situación ante el consistorio. Pablo Alcañiz, portavoz de la asociación y gerente de Doyoubike, explica que la situación es insostenible.
"En 2010 estábamos muy preocupados con la llegada de Valenbisi, pero no pasó nada porque el sistema de tarifas no nos perjudicaba. Pero el cambio de política de precios ha favorecido claramente a la multinacional", afirma Alcañiz.
Según Ascitur, las pérdidas en algunas empresas oscilan entre el 20% y el 30% de la facturación. Esta caída ha provocado el cierre de tiendas y la destrucción de empleo en un sector compuesto mayoritariamente por micropymes y autónomos.
Además, denuncian que las condiciones del bono diario generan confusión. Muchos turistas creen que es un alquiler convencional por 24 horas, sin saber que deben cambiar de bicicleta cada 30 minutos para no incurrir en costes adicionales. "Luego llegan los sustos: se encuentran cargos inesperados en sus tarjetas", explica Alcañiz.
Un contrato con dos caras
JCDecaux gestiona Valenbisi desde 2010 como parte de un contrato de 20 años con el Ayuntamiento de Valencia. El acuerdo principal no es el servicio de bicicletas, sino la explotación de los paneles publicitarios municipales. Los pequeños empresarios sospechan que los bajos precios del bono turístico son posibles gracias a que las posibles pérdidas se cubren con los millonarios ingresos de la publicidad.
"Es imposible saber si el precio de 3,99 euros está sostenido por el negocio publicitario. Nosotros competimos a pelo, ellos no", sentencia Alcañiz. La falta de transparencia es una de sus principales quejas, ya que las cuentas de JCDecaux España no desglosan los ingresos específicos de Valenbisi.
La decisión política en el horizonte
El Ayuntamiento de Valencia tiene la última palabra. El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha calificado la medida como un "piloto" de dos años solicitado por la empresa concesionaria. Carbonell asegura que la decisión sobre su renovación, modificación o eliminación se tomará antes del 31 de diciembre, tras analizar los resultados y con base en criterios técnicos.
Desde la oposición, el exconcejal de Movilidad Giuseppe Grezzi (Compromís), quien rechazó esta misma petición durante su mandato, pide la extinción inmediata del bono. Grezzi argumenta que la medida perjudica a los usuarios residentes, que ahora compiten con los turistas por las mismas 2.500 bicicletas y 250 estaciones, cuyo número no se ha incrementado.
"Si deteriora el servicio a los vecinos, destruye empleo y solo beneficia a los turistas, no hay motivo alguno para que el PP beneficie de nuevo a sus amigos", declara Grezzi.
El exconcejal advierte que en otras ciudades europeas donde JCDecaux ha operado con tarifas similares, como París o Lyon, el tejido de pequeños comercios de alquiler de bicicletas es prácticamente inexistente. "Con esto tienes el argumento fundamental para impedir ese monopolio", concluye.
Mientras tanto, los pequeños empresarios esperan una decisión que definirá su futuro. Insisten en que su labor va más allá del simple alquiler, ya que ofrecen un servicio de asesoramiento que contribuye a una mejor convivencia y a ordenar el creciente tráfico ciclista en la ciudad, un factor clave para evitar conflictos derivados del turismo masivo.





