Los residentes de la Finca Groga, un edificio emblemático de 1939 en el barrio de la Saïdia, Valencia, continúan su ardua batalla para proteger sus hogares frente a lo que describen como un intento de expulsión vecinal y conversión turística. La comunidad ha logrado que una licencia de obra hotelera caduque, pero se enfrenta ahora a una nueva licencia de reforma integral que, según denuncian, busca el mismo objetivo: vaciar el edificio para destinarlo a alquileres de lujo o apartamentos turísticos.
Puntos Clave
- La licencia de obra hotelera para la Finca Groga ha sido anulada por caducidad.
- Una nueva licencia de reforma integral genera preocupación entre los vecinos.
- Solo cuatro de las veinte viviendas originales permanecen habitadas.
- Los residentes sospechan que la reforma busca facilitar el alojamiento turístico o alquileres de alto coste.
- La plataforma La Saïdia Comuna lidera la resistencia vecinal y pide apoyo municipal.
La Resistencia de la Finca Groga
Desde 2021, la Finca Groga ha sido el epicentro de un conflicto entre vecinos y diversas empresas inmobiliarias. Originalmente, una empresa madrileña, Ovre S.L., adquirió el bloque y comenzó a rescindir contratos de alquiler a cambio de indemnizaciones. Tres años después, la propiedad se fragmentó y fue vendida a tres firmas con sede en Barcelona: Matas Aremuns S.A., Naves y Tochos S.L. y Explotacions Catel S.L.
La situación se complicó en noviembre de 2023, cuando el Ayuntamiento de Valencia concedió una licencia de obra para cambiar el uso del edificio de residencial a hotelero. Esta decisión ignoró que cuatro de las veinte viviendas originales aún estaban habitadas: tres con contratos de renta antigua y una con un alquiler vigente por varios años más.
Dato Relevante
De las 20 viviendas que componen la Finca Groga, solo cuatro siguen habitadas, lo que demuestra la presión ejercida sobre los inquilinos.
Anulación de la Licencia Hotelera
La presión vecinal y la organización a través de la plataforma La Saïdia Comuna dieron sus frutos. En mayo de 2025, los residentes solicitaron formalmente al Ayuntamiento la anulación y posterior caducidad de la licencia de obra hotelera. Argumentaron que habían transcurrido más de seis meses desde su concesión sin que las obras hubieran comenzado.
A mediados de noviembre, la noticia llegó: la licencia de obra hotelera fue anulada por caducidad. Este logro representa una victoria significativa para los vecinos, quienes habían enfrentado meses de incertidumbre, ofertas económicas y, en ocasiones, amenazas de inicio de obras que implicaban derribar la única escalera del edificio.
"Después de meses de presiones, ofertas de dinero y amenazas de empezar unas obras que preveían echar abajo la única escalera del edificio, los vecinos de las cuatro viviendas que resisten en la Finca Groga pidieron por registro de entrada al Ayuntamiento que la declarara caducada", explican desde La Saïdia Comuna.
La Nueva Amenaza: Reforma Integral
Sin embargo, la tranquilidad fue efímera. Casi al mismo tiempo que se anulaba la licencia hotelera, el Ayuntamiento concedía una nueva licencia para una reforma integral del edificio. Esta coincidencia ha levantado las sospechas de los vecinos y de la plataforma.
Los propietarios, a través de intermediarios, han comunicado a los residentes que la intención es reformar el edificio para "poner el alquiler por más de 2.000 euros". Uno de los vecinos relata que una intermediaria de la propiedad incluso comentó que las empresas venían de Barcelona "porque allí ya no se puede", haciendo alusión a las restricciones sobre alquileres turísticos en la ciudad condal.
Contexto de Especulación
La Finca Groga no es un caso aislado. El barrio de la Saïdia ha visto proliferar proyectos hoteleros y bajos turísticos, incluso frente al propio edificio, así como en toda la calle Visitació. Esto se enmarca en un contexto más amplio de turistificación y aumento de los precios de la vivienda en Valencia.
¿Un Plan Encubierto de Turistificación?
Los vecinos temen que la nueva licencia de reforma integral sea una estrategia para lograr el mismo objetivo que la licencia hotelera original, pero por otra vía. Una reforma integral podría implicar cortes de suministros y condiciones que hagan el edificio inhabitable, forzando la salida de los últimos residentes.
La plataforma La Saïdia Comuna sospecha que, una vez vaciado el edificio, las viviendas se destinarán a apartamentos turísticos de larga estancia, para los cuales no se requiere una licencia especial. "Para apartamentos turísticos de larga estancia no hace falta ninguna licencia especial, así que no tenemos ninguna duda de que los destinarán a eso o, si los vecinos finalmente se marchan, podrán recuperar su plan y volver a pedir la licencia hotelera", anticipan los vecinos.
- Presión constante: La nueva licencia permite a las empresas seguir ejerciendo presión casi a diario sobre los residentes.
- Riesgo de inhabitabilidad: Las obras podrían implicar cortes de suministros, haciendo la vida en el edificio insostenible.
- Alquileres de lujo: La meta declarada por la propiedad es elevar los alquileres por encima de los 2.000 euros.
Llamada al Ayuntamiento
La plataforma vecinal y los residentes de la Finca Groga han hecho un llamamiento al Ayuntamiento de Valencia para que intervenga y proteja los intereses de los inquilinos. Demandan la revocación de la nueva licencia de obras en el edificio.
El objetivo es claro: proteger el carácter residencial del edificio, frenar la especulación y asegurar que la Finca Groga vuelva a llenarse de vecinos, contrarrestando así la creciente turistificación y la escalada de precios de la vivienda en la ciudad.
La comunidad se mantiene vigilante y organizada, dispuesta a continuar su lucha por el derecho a una vivienda digna en su barrio. La Finca Groga se ha convertido en un símbolo de la resistencia vecinal frente a las dinámicas del mercado inmobiliario que amenazan la vida en los barrios tradicionales de Valencia.





