El Ayuntamiento de València ha concedido la licencia de obras y ambiental para la construcción de un hotel en los números 49 y 51 de la calle Turia. La decisión da vía libre a un proyecto de un fondo de inversión francés en los mismos edificios de los que fueron desalojadas 16 familias en 2021, una medida que ha generado una fuerte controversia política y social.
El nuevo establecimiento hotelero se ubicará en el barrio del Botànic, junto al Jardín Botánico, una zona con una creciente presión turística. La aprobación del proyecto llega tras un largo proceso administrativo y en medio de un intenso debate sobre el modelo de ciudad y la crisis de vivienda en València.
Puntos Clave
- El Ayuntamiento de València aprueba la licencia para un hotel de 82 habitaciones en la calle Turia.
- Los edificios fueron vaciados en 2021 tras el desahucio de 16 familias inquilinas.
- El promotor es un fondo de inversión francés con múltiples proyectos de reconversión de viviendas en València.
- La oposición acusa al gobierno municipal de facilitar la especulación y no proteger el parque de vivienda pública.
Un proyecto hotelero con un pasado controvertido
La historia de estos dos edificios residenciales saltó a la luz pública en 2021. Un fondo de inversión francés, tras adquirir la propiedad, comunicó a las 16 familias que vivían de alquiler que no se les renovarían los contratos. Entre los inquilinos había personas mayores que llevaban hasta 50 años en el inmueble, así como familias con niños.
Desde que los últimos vecinos abandonaron sus hogares, los edificios han permanecido vacíos. La promotora, Hovre Turia S.L., inició entonces los trámites para transformar el uso residencial en hotelero, un proceso que no ha estado exento de dificultades. A principios de 2025, la Comisión de Patrimonio rechazó inicialmente la licencia de actividad, aunque finalmente dio su visto bueno en junio de ese mismo año, allanando el camino para la licencia municipal ahora concedida.
Detalles del Nuevo Hotel
El proyecto aprobado contempla un hotel boutique de dos estrellas. La actuación no solo reformará los edificios existentes, sino que también ampliará su profundidad y añadirá una nueva planta ático. Las obras deben comenzar en un plazo de seis meses y finalizar en 24 meses.
Características del nuevo establecimiento
Según la documentación del expediente, el nuevo hotel contará con un total de 82 habitaciones y 168 plazas de alojamiento distribuidas en cinco plantas. Además, se planea la construcción de una cafetería y un restaurante en la planta baja para dar servicio tanto a los huéspedes como al público general.
Uno de los elementos más destacados del proyecto es la construcción de una piscina en el patio trasero, que colindará directamente con el histórico Jardín Botánico de València. El acceso principal se mantendrá a través de los dos zaguanes originales de la calle Turia. La licencia también autoriza la creación de un ático que albergará 12 de las 82 habitaciones proyectadas.
Cifras del Proyecto
- 82 habitaciones
- 168 plazas hoteleras
- 5 plantas de altura
- 24 meses de plazo para la finalización de las obras
La estrategia del fondo de inversión en València
Este hotel no es un caso aislado. El fondo de inversión francés detrás del proyecto ha desarrollado una estrategia de expansión en València, centrada en la compra de edificios residenciales para convertirlos en alojamientos turísticos o residencias de estudiantes. Esta práctica ha sido criticada por contribuir a la reducción de la oferta de vivienda de alquiler a largo plazo en la ciudad.
La firma opera a través de diversas sociedades mercantiles y ya cuenta con un historial de proyectos similares en barrios céntricos y de gran atractivo turístico, como Ciutat Vella y el Marítim. Entre sus operaciones se incluyen:
- Un hotel de 26 habitaciones en un solar de la calle Corona.
- Un alojamiento de 36 habitaciones en la calle Gobernador Viejo, operado sin recepción.
- Una residencia de estudiantes proyectada en la calle San Jacinto.
- La futura Residencia Richelieu Valencia, con 85 habitaciones, en la calle Arquitecto Alfaro.
Esta estrategia pone de manifiesto una tendencia creciente en la ciudad: la sustitución del uso residencial por el terciario, lo que agrava la tensión en el mercado de la vivienda.
Críticas de la oposición municipal
La concesión de la licencia ha provocado una dura reacción por parte del Grupo Municipal Socialista. Su portavoz, Borja Sanjuan, ha acusado al gobierno de María José Catalá y Vox de ser "colaboradores necesarios" en un proceso de especulación que sustituye a los vecinos por turistas.
"El Ayuntamiento de València no está ejerciendo el derecho de tanteo y retracto para frenar las operaciones especulativas y eso tiene consecuencias", ha declarado Sanjuan.
El portavoz socialista ha insistido en que el consistorio tuvo la oportunidad de adquirir estos inmuebles para destinarlos a vivienda pública, pero decidió no hacerlo. Según Sanjuan, esta inacción facilita "operaciones especulativas con consecuencias directas para el acceso a la vivienda". La crítica se centra en la negativa del gobierno local a utilizar herramientas legales para comprar edificios y aumentar el parque público de viviendas, una política que, según la oposición, está vaciando los barrios de residentes permanentes.





