València se enfrenta a un desafío inesperado en su camino para consolidarse como un polo de atracción empresarial. La creciente demanda de espacios de trabajo de alta calidad, impulsada principalmente por el sector tecnológico, ha chocado con una oferta insuficiente, creando un cuello de botella que ya está teniendo consecuencias directas en la economía local.
La falta de oficinas adecuadas ha impedido la instalación de aproximadamente setenta grandes compañías nacionales e internacionales en la ciudad. Esta situación representa una demanda insatisfecha que asciende a 80.000 metros cuadrados, lo que se traduce en una pérdida potencial de hasta 8.000 puestos de trabajo cualificados.
Puntos Clave
- Setenta grandes empresas no han podido instalarse en València por falta de espacio de oficinas.
- Existe una demanda insatisfecha de 80.000 metros cuadrados, con capacidad para 8.000 trabajadores.
- La tasa de disponibilidad de oficinas se encuentra en un mínimo histórico, por debajo del 3,2%.
- El sector tecnológico lidera la demanda, representando casi el 20% del total.
- Nuevos proyectos como Marina Port València y Proyecto Tower buscan aliviar la escasez de oferta a medio plazo.
Un mercado bajo presión
El mercado inmobiliario de oficinas en València cerró el último año con cifras que reflejan una tensión evidente entre una demanda robusta y una oferta limitada. La superficie total contratada se situó en torno a los 49.000 metros cuadrados, una ligera disminución en comparación con los 51.000 metros del año anterior. Sin embargo, esta caída no se debe a una falta de interés, sino a la simple inexistencia de espacios disponibles que cumplan con los requisitos de las empresas modernas.
La tasa de disponibilidad ha alcanzado un mínimo histórico, situándose por debajo del 3,2% del stock total. Esta escasez es particularmente aguda en las zonas más cotizadas de la ciudad, como el centro, la Alameda y el entorno de La Marina, donde encontrar un espacio de calidad se ha convertido en una tarea casi imposible.
El perfil de la nueva demanda
Las empresas que buscan establecerse en València ya no se conforman con cualquier espacio. La demanda actual se caracteriza por la búsqueda de oficinas más amplias, con una superficie media de 1.200 metros cuadrados, y de mayor calidad. Las compañías valoran edificios que ofrezcan espacios flexibles, zonas comunes, servicios integrados y altos estándares de sostenibilidad, un perfil que el parque de oficinas actual apenas puede satisfacer.
El sector tecnológico es el principal motor de esta demanda, acaparando casi el 20% de las búsquedas. Le sigue de cerca el sector de servicios profesionales, con un 17%. Estas empresas no solo buscan un lugar para trabajar, sino un entorno que fomente la colaboración, la innovación y el bienestar de sus empleados.
La voz de los expertos
La situación ha sido analizada por consultoras inmobiliarias que operan en la ciudad. Belén Patiño, directora de Oficinas en Valencia de CBRE, explica el cambio en las prioridades de las empresas.
“Las empresas buscan mayor superficie y de mejor calidad. Están dispuestas a asumir rentas más elevadas por instalarse en los mejores edificios. A pesar de esta demanda creciente, la escasa disponibilidad de espacios ha vuelto a limitar la llegada de empresas a la ciudad”, señala Patiño.
Esta falta de oferta en las zonas céntricas ha provocado un desplazamiento de la actividad hacia áreas periféricas consolidadas. “La falta de oferta en el centro ha impulsado la contratación en parques empresariales como el Parque Tecnológico de Paterna”, añade.
Datos del mercado de oficinas en València
- Contratación en 2025: 49.000 m²
- Tasa de disponibilidad: Inferior al 3,2%
- Demanda insatisfecha: 80.000 m²
- Grandes empresas en espera: 70
- Empleos potenciales perdidos: 8.000
Los espacios flexibles como alternativa temporal
Ante la imposibilidad de encontrar oficinas tradicionales, muchas empresas han recurrido a los espacios de trabajo flexibles o coworking. Este segmento ha experimentado un crecimiento exponencial, absorbiendo una parte significativa de la demanda que el mercado convencional no puede cubrir.
Según datos del sector, el número de puestos de trabajo flexibles contratados durante el último año duplicó las cifras del ejercicio anterior. La rápida ocupación de los nuevos centros de coworking, algunos de los cuales alcanzan el lleno en apenas cuatro meses desde su apertura, es un claro indicador de la presión existente en el mercado.
Un ejemplo de esta tendencia es la instalación de gigantes como IBM en The Terminal Hub, ubicado en La Marina de València. Macarena Baumann, responsable de ocupantes y flex en Valencia de CBRE, destaca este fenómeno.
“El mercado de espacios flexibles en Valencia vive un momento de fuerte expansión. La falta de oficinas disponibles ha impulsado al segmento flex como alternativa para absorber una demanda que el producto tradicional no cubre”, explica Baumann.
Aunque esta solución es viable para muchas empresas, especialmente para equipos más pequeños o proyectos temporales, no siempre satisface las necesidades de las grandes corporaciones que buscan sedes de más de 2.000 metros cuadrados para consolidar sus operaciones.
Nuevos proyectos para un futuro prometedor
A pesar de los desafíos actuales, el futuro del mercado de oficinas en València parece prometedor gracias a varios proyectos emblemáticos que están en desarrollo. Estas nuevas construcciones no solo ampliarán la oferta, sino que también elevarán la calidad del stock disponible, alineándolo con las exigencias de las empresas internacionales.
Marina Port València
Este proyecto transformará la fachada marítima de la ciudad en un nuevo distrito de negocios. Contempla la construcción de tres edificios de oficinas 'prime' que sumarán más de 12.000 metros cuadrados. El complejo estará diseñado para atraer talento internacional y proyectos tecnológicos, ofreciendo un entorno de trabajo innovador frente al mar.
Proyecto Tower en Nou Mestalla
Con 7.000 metros cuadrados de oficinas de última generación, este proyecto consolidará el eje de la Avenida de las Cortes Valencianas como el principal polo corporativo de la ciudad. Su desarrollo contribuirá a modernizar la oferta existente con espacios más sostenibles y adaptados a las nuevas formas de trabajo.
Estos desarrollos han captado el interés del capital institucional. Los fondos de inversión ven en València una oportunidad estratégica, impulsada por la obsolescencia del parque de oficinas actual y el ciclo alcista de las rentas. “El protagonismo inversor ha virado hacia el desarrollo de nuevos proyectos que cambiarán la ciudad”, concluye Belén Patiño, subrayando un momento decisivo para el ecosistema empresarial valenciano.





