Un innovador edificio residencial de cinco plantas se está levantando en Burjassot, marcando un hito en la construcción de la provincia de Valencia. Promovido por Zubi Cities, este proyecto es el primero en altura que utiliza la madera como elemento estructural principal, desafiando los métodos tradicionales y apostando por un modelo más sostenible y eficiente.
Bautizado como Madreselva, el complejo no solo busca ofrecer viviendas, sino también fomentar un estilo de vida consciente y comunitario, combinando diseño moderno con un profundo respeto por el medio ambiente. La estructura de madera ya es visible, generando curiosidad entre los vecinos sobre su durabilidad y seguridad.
Puntos Clave
- Es el primer edificio residencial en altura con estructura de madera en la provincia de Valencia.
- El proyecto, llamado Madreselva, cuenta con cinco plantas y 14 viviendas.
- Utiliza una estructura híbrida con cimientos de hormigón y un esqueleto principal de madera contralaminada (CLT).
- Alcanzará la máxima calificación de eficiencia energética (AA) y el sello de sostenibilidad VERDE Oro.
- La promotora ya prepara un segundo proyecto de 74 viviendas con el mismo modelo constructivo.
Un nuevo paradigma en la construcción valenciana
La construcción en la Comunitat Valenciana está experimentando una transformación silenciosa pero significativa. El proyecto Madreselva, impulsado por Zubi Cities, la promotora sostenible del ecosistema Zubi Group, es la punta de lanza de este cambio. Ubicado en Burjassot, este edificio de cinco plantas se aleja del hormigón y el ladrillo para abrazar la madera como su principal material estructural.
Guillermo Ruiz, CEO de Zubi Cities, explica que se trata del "primer edificio en altura de la provincia de Valencia con este material". Si bien la madera se ha usado en viviendas unifamiliares, su aplicación en edificaciones de varias plantas es una novedad en la región, aunque es una práctica consolidada en el norte de Europa y Norteamérica.
El diseño, a cargo del estudio FVAI y ejecutado por la constructora Woodea, contempla una estructura mixta para garantizar la máxima estabilidad y durabilidad. La cimentación y la planta baja son de hormigón, ya que la madera no se comporta bien en contacto directo con el suelo. A partir de ahí, el edificio se eleva con un esqueleto de madera y pilares de acero, que permiten crear espacios interiores más amplios y diáfanos.
¿Qué es la madera contralaminada (CLT)?
La madera contralaminada o CLT (Cross-Laminated Timber) es un producto de ingeniería que consiste en varias capas de tablas de madera maciza apiladas en ángulos de 90 grados y pegadas entre sí. Este proceso le confiere una resistencia y estabilidad dimensional excepcionales, comparables a las del acero o el hormigón, pero con un peso mucho menor y una huella de carbono negativa.
Seguridad y eficiencia: derribando mitos
Una de las principales preocupaciones que surgen en torno a los edificios de madera es su resistencia al fuego. Sin embargo, los responsables del proyecto aseguran que la seguridad es una prioridad y que los materiales modernos cumplen con creces la estricta normativa española.
"En España la normativa exige exactamente el mismo nivel de seguridad contra incendios para todos los edificios, independientemente de si se construyen en hormigón, acero o madera. Y la madera técnica, como la madera contralaminada, no solo cumple esos requisitos, sino que lo hace con un comportamiento muy ventajoso", afirma Guillermo Ruiz.
A diferencia de otros materiales, la madera técnica no colapsa bruscamente con el calor. Al exponerse al fuego, su superficie se carboniza, creando una capa protectora que aísla el núcleo estructural. Este proceso es predecible, permitiendo a los ingenieros calcular con precisión cuánto tiempo la estructura mantendrá su capacidad de carga, garantizando tiempo suficiente para la evacuación.
Un proceso de construcción industrializado
Otra ventaja clave es la rapidez de ejecución. El uso de paneles de madera prefabricados, producidos en este caso por la empresa vasca Egoin, agiliza enormemente el montaje. Las piezas llegan a la obra numeradas y listas para ser ensambladas.
"Es un proceso similar al ensamblaje de un mueble de Ikea", comenta Ruiz. Este método industrializado permite reducir la fase estructural de la obra en aproximadamente dos meses en comparación con un sistema tradicional de hormigón. Además, genera menos residuos y un entorno de trabajo más limpio y seguro.
Sostenibilidad y comunidad en el centro del diseño
El proyecto Madreselva no solo es innovador por sus materiales, sino también por su filosofía. El diseño busca fomentar la interacción y la vida comunitaria. Las viviendas se articulan en torno a un gran patio central, y el edificio cuenta con múltiples espacios comunes.
Espacios para compartir
- Terraza comunitaria: Equipada con solárium y barbacoa.
- Huerto urbano: Para que los vecinos cultiven sus propios alimentos.
- Galerías multiuso: Espacios flexibles para diferentes actividades.
- Patio interior: Concebido como un lugar de encuentro y relación.
La sostenibilidad es el eje central de todo el proyecto. La madera utilizada procede de bosques gestionados de forma sostenible, donde se plantan árboles específicamente para este fin. El edificio incorporará energías renovables, sistemas de ventilación de doble flujo y puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Estas medidas, junto al diseño bioclimático, le permitirán alcanzar la calificación energética AA, la más alta posible, y el sello VERDE Oro, una de las certificaciones de sostenibilidad más exigentes. Además, se ha implementado una gestión circular de residuos desde el inicio de la obra.
El mercado y el futuro de la construcción en madera
A pesar de sus ventajas, este tipo de construcción todavía enfrenta cierto escepticismo en el mercado local. Guillermo Ruiz admite que hay dos perfiles de compradores: los que ya conocen y buscan estas edificaciones y los que tienen dudas. Por ello, la labor didáctica es fundamental.
Actualmente, el 55% de las 14 viviendas ya ha sido vendido, en su mayoría a compradores extranjeros, más familiarizados con este modelo. En cuanto al coste, la creciente demanda está haciendo que los precios de la construcción en madera se equiparen progresivamente a los de la construcción tradicional.
El éxito inicial ha animado a Zubi Cities a redoblar su apuesta. La promotora ya prepara un segundo proyecto en Burjassot, mucho más ambicioso, con 74 viviendas. La respuesta ha sido abrumadora: cerca del 70% de las unidades ya se han vendido en fase de precomercialización. Se espera que su construcción comience en el primer trimestre de este año.
Para Ruiz, este es solo el comienzo. "Este modelo de construcción irá ganando peso en los próximos cinco años", concluye, convencido de que la industrialización, la calidad y la sostenibilidad marcarán el futuro del sector inmobiliario.





