La gestión del gobierno de coalición entre el Partido Popular y Vox en la Comunitat Valenciana afronta un periodo de análisis y escrutinio. Desde una notable caída en las visitas a instituciones culturales emblemáticas hasta controvertidas decisiones en materia medioambiental y de transparencia, la acción del nuevo ejecutivo genera debates en múltiples frentes. Al mismo tiempo, proyectos de gran envergadura, como la regeneración de la costa, avanzan con financiación estatal.
Puntos Clave
- El IVAM registra una caída del 26% en el número de visitantes bajo la nueva dirección.
- Ayuntamientos gobernados por PP y Vox retrasan o se oponen a la implantación de Zonas de Bajas Emisiones.
- El Gobierno central anuncia una inversión de 42,6 millones de euros para regenerar playas valencianas.
- La transparencia municipal y casos judiciales como el de la DANA de 2019 siguen generando titulares.
Un revés en la gestión cultural: el caso del IVAM
Uno de los indicadores más recientes sobre el rumbo de la política cultural valenciana procede del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM). Cifras recientes muestran una disminución del 26% en el número de visitantes desde el cambio en la dirección, coincidiendo con la nueva administración autonómica. Este descenso ha encendido las alarmas en el sector cultural, que observa con atención los cambios en uno de los museos de arte moderno más importantes de España.
Además de la reducción de público, otro dato significativo es la ausencia de donaciones de obras de arte a la institución durante este nuevo periodo. Las donaciones de coleccionistas y artistas son una fuente vital para el enriquecimiento del patrimonio de los museos, y su paralización sugiere una posible pérdida de confianza o sintonía con el proyecto actual del IVAM.
El IVAM como termómetro cultural
El Institut Valencià d'Art Modern no es solo un espacio expositivo, sino un referente cultural y un polo de atracción turística. Las fluctuaciones en sus cifras de visitantes y la capacidad para atraer donaciones son a menudo interpretadas como un reflejo de la salud y la dirección de las políticas culturales de la región.
Políticas ambientales en el punto de mira
El medio ambiente se ha convertido en otro campo de batalla político. La implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), una medida obligatoria por ley para municipios de más de 50.000 habitantes con el fin de mejorar la calidad del aire, está encontrando una fuerte resistencia en varias de las principales ciudades valencianas gobernadas por PP y Vox.
Retrasos y boicot a las Zonas de Bajas Emisiones
En lugar de avanzar en su aplicación, algunos consistorios han optado por lo que se ha calificado como un "boicot" a la medida. Un ejemplo claro es el de Elche, donde el ayuntamiento ha decidido retrasar la imposición de multas por incumplimiento hasta el año 2050, una decisión que en la práctica deja sin efecto la normativa a corto y medio plazo.
Esta postura contrasta con la de otras ciudades españolas y europeas que ya han implementado estas zonas para cumplir con los objetivos de reducción de la contaminación. La falta de acción en las capitales valencianas podría acarrear consecuencias, no solo para la salud pública, sino también en términos de posibles sanciones por parte de la Unión Europea.
Inversión estatal para la costa
En contraposición a las políticas municipales sobre las ZBE, el Ministerio para la Transición Ecológica ha anunciado una importante inversión para el litoral valenciano. Se destinarán 42,6 millones de euros a la regeneración de las playas de Canet, Sagunt, Sueca y Cullera, zonas gravemente afectadas por la erosión costera. Este proyecto busca proteger la costa y recuperar un activo natural y turístico fundamental para la Comunitat.
Transparencia y justicia en el foco
La gestión pública y sus implicaciones judiciales también ocupan un lugar destacado en la actualidad valenciana. Varios casos abiertos mantienen la atención sobre la conducta de los cargos públicos y la respuesta de las instituciones.
Controversia en el Ayuntamiento de València
En el Ayuntamiento de València, la alcaldesa María José Catalá ha tomado la decisión de apartar de la Mesa de Contratación a un concejal de su propio gobierno. La medida se produjo después de que se conociera que el edil no había hecho públicas las empresas con las que mantiene vínculos profesionales. Este tipo de órganos son clave para garantizar la transparencia y la equidad en la adjudicación de contratos públicos.
"La transparencia en la gestión de los contratos públicos es un pilar fundamental para la confianza de los ciudadanos en sus instituciones."
El caso de la DANA sigue en los tribunales
Por otro lado, la investigación judicial sobre la gestión de la DANA que devastó la Vega Baja en 2019 continúa su curso. Recientemente, la jueza que instruye el caso ha citado a declarar como investigado a un asesor del Partido Popular. Esta persona acompañó al jefe de gabinete del presidente Carlos Mazón cuando este último prestó declaración.
Paralelamente, la Audiencia de Valencia ha vuelto a rechazar la imputación del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en esta misma causa. El tribunal mantiene su criterio de no atribuirle responsabilidades penales por la gestión de la catástrofe natural, una decisión que sigue generando debate entre las asociaciones de afectados.
Estos acontecimientos, en su conjunto, dibujan un panorama complejo para la Comunitat Valenciana, marcado por los desafíos en la gestión cultural, las tensiones en la política ambiental y la continua vigilancia sobre la transparencia y la justicia en la administración pública.





