El Ayuntamiento de Valencia, en colaboración con Bomberos y Protección Civil, ha establecido un nuevo protocolo de actuación para las Fallas frente a fenómenos meteorológicos adversos. El plan, ya comunicado a todas las comisiones falleras, define acciones específicas según el nivel de alerta para garantizar la seguridad durante las celebraciones.
Este marco de actuación busca unificar criterios y evitar las improvisaciones que en años anteriores han generado situaciones de riesgo. El objetivo es claro: proteger a los falleros y al público sin suspender la fiesta innecesariamente, pero aplicando medidas estrictas cuando las condiciones lo exijan.
Puntos Clave del Protocolo
- Coordinación: El plan fue diseñado por el Ayuntamiento, Bomberos Valencia y Protección Civil.
- Sistema de Alertas: Se basa en tres niveles de alerta (amarilla, naranja y roja) con medidas progresivas.
- Suspensión de Actos: La alerta naranja o roja implica la suspensión obligatoria de actos al aire libre, incluidas las mascletaes.
- Seguridad Estructural: Se prioriza la vigilancia de monumentos, carpas, escenarios y otras instalaciones temporales.
- Comunicación Directa: Todas las comisiones falleras han recibido el documento para conocer de antemano cómo actuar.
Un Plan para Proteger la Fiesta
Las Fallas de Valencia contarán a partir de ahora con una guía de actuación clara y unificada para hacer frente a la lluvia, el viento, las olas de calor o el riesgo de incendios. El nuevo protocolo meteorológico, presentado recientemente en la asamblea de presidentes de falla, pretende poner fin a la incertidumbre y a las decisiones dispares que se tomaban en el pasado ante el mal tiempo.
La iniciativa surge de la necesidad de establecer un criterio homogéneo para las más de 380 comisiones de la ciudad. Hasta ahora, cada casal gestionaba las alertas meteorológicas de forma independiente, lo que podía derivar en riesgos para los monumentos, las instalaciones y, lo más importante, las personas.
El documento se basa en la Guía de Recomendaciones de la Generalitat y establece una comunicación fluida entre el Servicio de Fallas, los Bomberos y Protección Civil. De esta manera, se asegura que cualquier decisión de suspensión o cierre se gestione de forma ordenada y coordinada.
¿Qué Significa Cada Nivel de Alerta?
El protocolo se estructura en torno a los tres colores de alerta meteorológica estándar. La respuesta de las comisiones falleras y de los organizadores de eventos deberá ajustarse a las directrices marcadas para cada nivel, garantizando una reacción proporcionada al riesgo real.
Nivel Amarillo: Prevención y Vigilancia
La alerta amarilla se considera un nivel preventivo. Cuando se activa, no se contempla la suspensión de ningún acto programado. Sin embargo, se pone en marcha un mecanismo de vigilancia activa.
La Junta Central Fallera y Protección Civil comunican el aviso a todas las comisiones. A partir de ese momento, se exige una revisión exhaustiva de la seguridad de todas las estructuras temporales. Esto incluye:
- Carpas y escenarios.
- Elementos decorativos en altura.
- Paneles y otras instalaciones.
- Los propios monumentos falleros.
El objetivo es asegurar que todos los elementos estén correctamente anclados y no supongan un peligro en caso de que las condiciones meteorológicas empeoren.
Antecedentes de Improvisación
En ediciones anteriores de las Fallas, episodios de lluvia intensa o fuertes rachas de viento obligaron a tomar decisiones sobre la marcha. La falta de un protocolo unificado provocó que algunas comisiones suspendieran actos mientras otras continuaban, generando confusión y, en ocasiones, situaciones de riesgo para artistas pirotécnicos y público.
Nivel Naranja: Suspensiones Obligatorias
La activación de la alerta naranja marca un punto de inflexión y conlleva la suspensión obligatoria de numerosas actividades. Las medidas varían según el tipo de fenómeno meteorológico adverso.
En caso de lluvias y tormentas, el protocolo es tajante: se suspenden todos los actos al aire libre. Esto incluye verbenas, conciertos y, de forma destacada, las mascletaes y los castillos de fuegos artificiales. Además, se deben inhabilitar las carpas, las zonas de fuego y cualquier área de actividad exterior. Los eventos en recintos cerrados con masiva concurrencia también quedan suspendidos.
Pirotecnia bajo revisión
Si un espectáculo pirotécnico ya tiene el material montado cuando se decreta la alerta naranja, no se dispara automáticamente. Un equipo técnico debe realizar una valoración de seguridad para decidir si es posible realizar un disparo controlado o si es necesario desmontar la instalación.
Si la alerta naranja es por viento fuerte, se prohíben las actividades en zonas arboladas y cerca de instalaciones temporales que no cuenten con una certificación de seguridad. El Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) se encarga de valorar otras posibles incidencias y tomar decisiones adicionales.
Medidas Adicionales para Otros Riesgos
El protocolo no solo contempla la lluvia y el viento, sino también otros escenarios que pueden afectar a la seguridad durante las fiestas.
Para las olas de calor, se establece una reducción de los horarios de los actos diurnos. Se prioriza la asistencia sanitaria, se refuerzan los puntos de hidratación y se emiten advertencias específicas para la población más vulnerable, como ancianos y niños.
En situación de riesgo de incendios forestales, se prohíbe de forma explícita la cremà de las fallas y cualquier disparo pirotécnico en pedanías cercanas a masa forestal. Las zonas afectadas directamente por esta medida son Massarrojos, El Saler, El Perellonet y El Palmar.
Finalmente, ante un temporal marítimo, se suspenderán todos los actos programados en los paseos marítimos, la Marina de Valencia y otras zonas costeras que puedan verse afectadas por el fuerte oleaje.
Nivel Rojo: Suspensión Total y Cierre
La alerta roja representa el nivel de máximo riesgo. En este escenario, se mantienen todas las restricciones del nivel naranja y se añaden medidas más drásticas. La principal es el cierre obligatorio de todos los casales falleros y la suspensión total de cualquier tipo de acto al aire libre, sin excepciones.
Las autoridades procederán al desalojo preventivo de parques, jardines, zonas arboladas y cualquier estructura temporal que pueda suponer un peligro. La prioridad absoluta es garantizar la seguridad de la ciudadanía. En todos los casos, si una alerta se decreta mientras una actividad está en curso, la suspensión se realizará de manera ordenada para proteger a participantes y público.





