Félix Crespo, quien fuera concejal de Contratación en el Ayuntamiento de València durante doce años bajo el mandato de Rita Barberá, ha testificado en el juicio de la pieza E del caso Taula. Durante su declaración, describió el papel del concejal en la mesa de contratación como el de un "testigo mudo", argumentando la imposibilidad de influir en las adjudicaciones debido a los estrictos controles técnicos y jurídicos.
La sesión judicial, celebrada en la Audiencia de València, se centra en el presunto amaño de contratos en la concejalía de Cultura que dirigía la fallecida María José Alcón. Crespo, que compareció como testigo, defendió la integridad del proceso de contratación municipal durante su gestión.
Puntos Clave
- Félix Crespo, exconcejal de Contratación, declaró como testigo en la pieza E del caso Taula.
- Afirmó que un concejal no podía influir en los contratos, calificando su propio papel como el de un "testigo mudo".
- La pieza E investiga presuntos amaños en la concejalía de Cultura bajo la dirección de María José Alcón.
- Crespo subrayó que la mesa de contratación estaba supervisada por el interventor, el secretario general y la asesoría jurídica.
- La declaración se produce en un contexto más amplio de investigaciones sobre la contratación municipal, como los casos Taula y Azud.
La declaración de un exconcejal clave
Félix Crespo Hellín, una figura central en la administración de Rita Barberá, subió al estrado para explicar el funcionamiento de la contratación pública en el Ayuntamiento de València. Ocupó el cargo de concejal de Contratación de forma ininterrumpida hasta 2015, además de gestionar áreas jurídicas y de patrimonio.
Durante el interrogatorio, Crespo fue categórico al describir la estructura de la mesa de contratación. Explicó que se trata de un órgano colegiado donde la presencia política es mínima en términos de poder decisorio. La supervisión, según su testimonio, recae en figuras técnicas y jurídicas de alto nivel.
"La mesa de contratación es un órgano colegiado donde tienen intervención la asesoría jurídica, la secretaría general junto al concejal o concejala de turno, la jefa de servicio o la jefa de área de la que se contrata y el jefe de servicio gestor de contratación", detalló Crespo.
"Un testigo mudo" en la toma de decisiones
El momento más destacado de su declaración llegó al ser preguntado sobre si la entonces concejala de Cultura, María José Alcón, intentó alguna vez influir en la adjudicación de un contrato. La respuesta de Crespo fue contundente y ofreció la que se ha convertido en la frase clave de la jornada.
"Sería del género absurdo que intentara influenciar. Hay un interventor, un secretario general y el jefe de la asesoría jurídica. El concejal es un testigo mudo. Técnicamente estas tres personas valoran la perfección del procedimiento y que sea ajustado a derecho".
Con esta afirmación, Crespo no solo negó cualquier intento de influencia por parte de Alcón, sino que defendió que el sistema estaba diseñado para impedir tales interferencias. "Que se dirigiera a mí poco hubiera servido porque poco podía influir. Radicalmente no, le digo", concluyó ante el abogado de uno de los acusados.
¿Qué se juzga en la pieza E del caso Taula?
Esta pieza separada del macroproceso del caso Taula se enfoca en la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València. La investigación parte de unas grabaciones realizadas por Marcos Benavent, el autodenominado "yonqui del dinero", a la exconcejala María José Alcón, fallecida en 2018. En dichas grabaciones, supuestamente se hablaba del reparto de comisiones a cambio de adjudicaciones de contratos. También se investiga un presunto "contrato zombi" de Benavent en la Fundació Jaume II el Just.
El contexto de la contratación bajo sospecha
La declaración de Félix Crespo se produce en un momento en que la gestión de la contratación durante la era de Rita Barberá está siendo examinada en múltiples frentes judiciales. El caso Taula es solo una de las investigaciones que han puesto el foco en las prácticas administrativas del consistorio durante aquellos años.
Otro procedimiento judicial relevante es la pieza A del caso Taula, que ya cuenta con una sentencia, aunque no es firme. En julio de 2024, la Audiencia Provincial de Valencia condenó al exvicealcalde Alfonso Grau a cuatro años y medio de cárcel por la presunta financiación ilegal de las campañas electorales del PP en 2007 y 2011 a través de una supuesta caja B.
Además, el caso Azud también investiga presuntas mordidas a cambio de contratos en diversas áreas del Ayuntamiento, implicando de nuevo al exvicealcalde Grau y al cuñado de Rita Barberá, el abogado José María Corbín.
Figuras clave en las investigaciones
- María José Alcón: Exconcejala de Cultura, figura central de esta pieza. Falleció en 2018.
- Marcos Benavent: Exgerente de Imelsa y autodenominado "yonqui del dinero". Sus grabaciones iniciaron el caso.
- Alfonso Grau: Exvicealcalde de València, condenado en la pieza A de Taula e investigado en Azud.
- Rita Barberá: Alcaldesa de València entre 1991 y 2015. Su equipo de gobierno está en el centro de las investigaciones.
El papel de las concejalías y el control previo
A preguntas del abogado del Ayuntamiento de València, que ejerce la acusación popular, Crespo sí matizó un aspecto importante del procedimiento. Admitió que las concejalías que solicitaban un contrato realizaban un "trabajo previo" antes de que el expediente llegara a la mesa de contratación.
Según explicó, la mesa "asume que ese control previo está bien hecho". Esta admisión abre la puerta a la posibilidad de que las irregularidades pudieran producirse en las fases iniciales de la elaboración de los pliegos, antes de la supervisión final del órgano colegiado.
Por otro lado, al ser preguntado por el Fiscal Anticorrupción, Fernando Maldonado, Crespo aseguró no conocer a Marcos Benavent. Justificó su desconocimiento explicando que su dedicación a la docencia en la Facultad de Derecho y su perfil técnico le mantenían alejado de la vida interna del partido. "El trabajo no me dejaba excesivo tiempo para la vida de partido. Y cuando iba a actos no saludaba a mucha gente", afirmó.
El juicio continúa con más declaraciones testificales que buscan esclarecer si existió una trama organizada para desviar fondos públicos a través de la manipulación de contratos en el Ayuntamiento de València.





