Una investigación periodística ha documentado un total de 115 casos de abusos sexuales cometidos durante décadas en el seno de instituciones de la Iglesia en la Comunitat Valenciana. Este mapa del dolor, que se extiende por las tres provincias, adquiere una nueva dimensión tras un reciente acuerdo entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal Española para reparar a las víctimas cuyos delitos han prescrito.
Los testimonios, silenciados durante años, señalan a colegios y seminarios de órdenes como los Agustinos, Maristas, Dominicos y Salesianos como focos principales. La provincia de Valencia concentra la mayoría de los casos conocidos, con 72 víctimas registradas, seguida de Alicante con 31 y Castellón con 12.
Puntos Clave
- Se han documentado 115 víctimas de abusos en la Iglesia en la Comunitat Valenciana.
- Valencia es la provincia con más casos (72), seguida de Alicante (31) y Castellón (12).
- Un nuevo acuerdo entre el Estado y la Iglesia busca reparar económicamente a víctimas de casos prescritos.
- Órdenes como Agustinos, Dominicos y Maristas han reconocido públicamente los hechos y pedido perdón.
El mapa del dolor en la Comunitat
La investigación dibuja una geografía del sufrimiento que abarca toda la Comunitat Valenciana. Durante décadas, colegios, internados y seminarios se convirtieron en escenarios de abusos sistemáticos que marcaron la vida de cientos de menores. El análisis de los datos revela patrones y focos específicos en cada provincia.
Radiografía de los casos por provincia
- Valencia: Concentra el 62% de los casos (72 víctimas). Los principales focos se localizan en la capital, Torrent y Xàtiva, con instituciones como los Agustinos, Jesuitas, Dominicos y el Seminario de Moncada señaladas.
- Alicante: Registra el 27% de los casos (31 víctimas). Los abusos se reportaron en centros de Alicante ciudad, Orihuela y Alcoi, implicando a congregaciones como Jesuitas y Salesianos.
- Castellón: Suma el 11% de los casos (12 víctimas), con especial incidencia en internados durante los años 70 y 80. Se han documentado casos en centros de Carmelitas, Salesianos y La Salle en la capital, Borriana y Segorbe.
Estos números, aunque significativos, representan solo los casos que han salido a la luz. El propio Defensor del Pueblo estima que podría haber miles de víctimas que nunca han denunciado, sugiriendo que las cifras conocidas son solo la punta del iceberg.
Testimonios que rompen décadas de silencio
Detrás de cada cifra hay una historia personal de trauma. Uno de los casos más documentados es el del colegio Santo Tomás de Villanueva (Agustinos) de Valencia, en la década de 1970. Varios exalumnos han relatado los abusos sufridos por parte de un profesor, Fray Balbino.
"Me cogió entre sus piernas, me bajó los pantalones y me magreó. Me quedé bloqueado, paralizado", confesó una de las víctimas, rompiendo un silencio de casi 50 años.
Los relatos describen un patrón de comportamiento depredador en el aula, donde el religioso aprovechaba su posición de autoridad. Otro testimonio recuerda cómo el fraile metía la mano a otros compañeros durante las clases, ante la impotencia y el miedo del resto de alumnos.
Abuso de poder y humillación
En el mismo centro de Agustinos, pero ya a finales de los 70 y principios de los 80, antiguas alumnas han denunciado al Padre Alfonso Martínez, profesor de Religión y Filosofía. Según sus testimonios, el docente utilizaba sus clases para vejar y humillar a las estudiantes con comentarios de índole sexual, además de realizar tocamientos y tener un comportamiento de acoso explícito.
Estos hechos reflejan un abuso de autoridad sistemático, amparado por la estructura jerárquica de la época y el silencio impuesto a las víctimas.
La respuesta tardía de las instituciones
La presión mediática y la valentía de las víctimas han forzado a algunas órdenes religiosas a reaccionar. La propia Orden de San Agustín admitió en un informe la veracidad de los hechos, reconociendo oficialmente 5 casos en la Comunitat Valenciana, aunque los testimonios sugieren que el número real es mucho mayor.
Otras congregaciones han seguido un camino similar. Los Hermanos Maristas contactaron a una víctima de su colegio de la calle Salamanca en Valencia para expresar su arrepentimiento por hechos ocurridos en los años 80 y ofrecer ayuda.
Comunicados de reconocimiento
El Colegio Dominicos San Vicente Ferrer de Valencia también emitió un comunicado público. En él, reconocían los abusos cometidos por Fray José y Fray Villa en las décadas de los 80 y 90, admitiendo que se aprovecharon de su posición para realizar tocamientos en las instalaciones del centro.
Estos gestos, aunque importantes para las víctimas, llegan décadas después de que se produjeran los abusos y después de que la posibilidad de una condena penal haya desaparecido por la prescripción de los delitos.
Un nuevo camino hacia la reparación
Precisamente para abordar estos casos históricos, el Gobierno de España y la Conferencia Episcopal Española han alcanzado un acuerdo para crear una Comisión Mixta. Este organismo, en el que participará el Defensor del Pueblo, tiene como objetivo ofrecer una reparación integral a las víctimas.
El pacto abre la puerta a que las 115 víctimas documentadas en la Comunitat Valenciana, y muchas otras en el resto de España, puedan recibir indemnizaciones económicas y acceso a tratamiento psicológico. Se trata de un reconocimiento oficial de su sufrimiento en casos donde, como señalan los expertos, "el abuso existió, pero el reloj judicial corrió más rápido que la capacidad de las víctimas para hablar".
Este mecanismo busca validar la verdad de quienes durante años solo encontraron silencio e impunidad, ofreciendo una vía de justicia restaurativa cuando la vía penal ya está cerrada.





