Una mujer de 50 años, identificada como Natividad, ha fallecido en el Hospital La Fe de València tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en estado crítico. La víctima ingresó la madrugada del sábado con lesiones cerebrales irreversibles, presuntamente causadas por una brutal paliza a manos de su pareja en el domicilio que compartían en Catarroja.
El presunto agresor, un hombre de 43 años con antecedentes por violencia machista, fue detenido por la Guardia Civil poco después de los hechos. Sin embargo, quedó en libertad provisional con una orden de alejamiento horas antes del fallecimiento de la víctima, una decisión judicial que ahora queda en entredicho tras el fatal desenlace.
Puntos Clave
- Una mujer de 50 años ha muerto en València víctima de un presunto caso de violencia machista.
- Su pareja, de 43 años, fue detenido como presunto autor de la agresión.
- El sospechoso intentó engañar a los servicios médicos alegando una caída accidental.
- El hombre, con antecedentes por maltrato, fue puesto en libertad provisional antes del fallecimiento de la mujer.
- La víctima no había presentado denuncias previas contra su agresor.
Una agresión mortal y un relato falso
Los hechos ocurrieron entre la noche del viernes y la madrugada del sábado en una vivienda de Catarroja. Según las primeras investigaciones, Natividad recibió múltiples golpes que le provocaron gravísimas lesiones en la cabeza, dejándola inconsciente.
El presunto agresor, Juan Carlos R. CH., tardó varias horas en buscar ayuda. Inicialmente, alertó a su madre, pero debido a la discapacidad de esta, finalmente pidió a una vecina que llamara al número de emergencias 112. La llamada se produjo cerca de las 9:00 de la mañana del sábado, más de tres horas después de la agresión, un tiempo que los especialistas consideran crucial y que pudo haber sido determinante en el resultado final.
La mentira en el hospital
Una vez en el servicio de urgencias del Hospital La Fe, el hombre de 43 años ofreció una versión que rápidamente levantó sospechas. Declaró al personal sanitario que su pareja se había caído accidentalmente sobre una mesa de mármol la noche anterior y que, al pensar que se había quedado dormida, no se percató de la gravedad de su estado hasta la mañana siguiente.
Sin embargo, los médicos detectaron que las lesiones no eran compatibles con una caída. Las heridas sugerían una agresión directa y violenta, lo que activó de inmediato el protocolo de violencia de género. El juzgado de guardia de València fue alertado y se movilizó a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional.
Agentes de la UFAM se entrevistaron con los facultativos y con el sospechoso, quien mantuvo su versión inicial. Dado que los hechos ocurrieron en Catarroja, el caso fue transferido a la Guardia Civil, cuerpo con competencia en esa demarcación.
La investigación y una controvertida libertad
El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Alfafar-Catarroja se hizo cargo de la investigación. Solicitaron un registro voluntario del domicilio, al que el sospechoso accedió. En la vivienda, los agentes encontraron evidencias que contradecían la historia de la caída.
Hallaron muebles desplazados y otras señales que apuntaban a un episodio de violencia. Ante las pruebas recabadas, procedieron a su detención como presunto autor de un delito de lesiones graves en el ámbito de la violencia de género.
Decisión judicial previa al fallecimiento
El detenido, que cuenta con antecedentes por maltrato a parejas anteriores, permaneció 72 horas en los calabozos. El martes por la mañana fue puesto a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Sueca.
A pesar de la gravedad del estado de Natividad, que se encontraba con muerte cerebral, la Fiscalía no solicitó la prisión provisional para el acusado. En su lugar, pidió libertad provisional con medidas cautelares. Ante esta petición, el juez no pudo decretar el ingreso en prisión y acordó la libertad del investigado.
Se le impuso una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a menos de 2.000 metros de la víctima, así como la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado. Horas más tarde, Natividad falleció.
Con la muerte de la víctima, el delito pasa de lesiones graves a un presunto homicidio. La orden de alejamiento pierde su efecto y el juez deberá decidir si ordena una nueva detención del investigado bajo la nueva calificación penal.
La tragedia silenciosa de la violencia machista
Este caso pone de manifiesto una de las realidades más dolorosas de la violencia de género: el silencio. Natividad nunca había denunciado a su pareja. No existía ninguna medida de protección en vigor para ella. Sin embargo, su entorno no era ajeno a la situación. Algunos vecinos han reconocido que las discusiones, gritos y golpes eran frecuentes en el domicilio.
Un problema estructural
Con la muerte de Natividad, la Comunidad Valenciana suma su quinta víctima mortal por violencia machista en lo que va de año. Desde que comenzaron los registros oficiales en 2003, 167 mujeres han sido asesinadas en la región por sus parejas o exparejas. En toda España, la cifra asciende a 1.340 mujeres, lo que supone una media de una mujer asesinada cada seis días.
Las estadísticas revelan un patrón alarmante. Solo una de cada cinco mujeres asesinadas (poco más del 20%) había presentado una denuncia previa. Las denuncias por parte del entorno familiar o social representan menos del 2% del total, lo que subraya la falta de una respuesta colectiva contundente.
- Teléfono de atención: El 016 es el número de atención a las víctimas de violencia de género. Es gratuito, no deja rastro en la factura y atiende las 24 horas en múltiples idiomas.
- Emergencias: En caso de peligro inminente, se debe llamar al 112.
El cuerpo de Natividad ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de València, donde se le practicará la autopsia este miércoles para determinar con exactitud las causas de la muerte y aportar pruebas definitivas al procedimiento judicial.





