Una familia de Cullera que recibía ayudas públicas de la Generalitat Valenciana ha sido desarticulada por la Guardia Civil. Llevaban una vida de lujo financiada presuntamente a través del tráfico de cocaína y el blanqueo de capitales. En el registro de su vivienda se encontraron más de un kilo de esta droga, 70.000 euros en efectivo y cientos de joyas.
La operación, denominada "Begarob", culminó con la detención de un matrimonio y su hija, todos de nacionalidad española. El hombre, de 55 años, ha ingresado en prisión sin fianza como presunto autor de los delitos de tráfico de drogas y blanqueo de capitales, mientras que su mujer, de 53 años, y su hija, de 22, están investigadas por blanqueo.
Puntos Clave
- Una familia en Cullera fue detenida por tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
- Vivían una vida de lujo mientras recibían ayudas públicas de la Generalitat Valenciana.
- Se incautaron más de 1 kg de cocaína, 71.265 euros en efectivo y más de 150 joyas de oro.
- El principal sospechoso ha ingresado en prisión sin fianza.
El Origen de la Investigación: Un Tren de Vida Sospechoso
Las alarmas saltaron en la Guardia Civil tras detectar un incremento patrimonial injustificado en un núcleo familiar de Cullera. Los agentes comenzaron a sospechar que la fuente de estos ingresos podría estar vinculada al tráfico de estupefacientes.
El estilo de vida de la familia no se correspondía con sus ingresos declarados, que incluían prestaciones sociales. Este desajuste fue el punto de partida para una investigación que destaparía una compleja red de blanqueo de capitales.
La Incompatibilidad Financiera
La investigación se centró en la discrepancia entre los ingresos legales de la familia (procedentes de su actividad laboral y de ayudas de la GVA) y su elevado nivel de gastos. Esta contradicción fue la principal evidencia que guio a los agentes.
Análisis Financiero Revela la Trama
Los investigadores del Puesto Principal de Cullera iniciaron un minucioso estudio de los movimientos bancarios del principal sospechoso y su entorno familiar. Los hallazgos fueron reveladores y confirmaron las sospechas iniciales.
En poco más de un año, el hombre de 55 años realizó movimientos de dinero por valor de más de 60.000 euros. Los importes y la frecuencia de las transacciones eran compatibles con la venta de pequeñas dosis de cocaína.
Cifras del Blanqueo
- 178 ingresos en efectivo en cajeros automáticos.
- Más de 75.000 euros ingresados en total a través de este método.
- Gastos de más de 54.000 euros en tarjetas de crédito para artículos de lujo.
Mientras tanto, su mujer e hija mantenían un nivel de gasto desproporcionado. Los extractos de sus tarjetas de crédito mostraban compras en artículos de lujo por valor de 54.000 euros. Además, la familia estaba en proceso de buscar un inmueble, una compra inasumible con sus fondos declarados.
La Operación "Begarob": Un Registro Domiciliario Clave
Tras reunir suficientes indicios, la Guardia Civil procedió a la entrada y registro del domicilio familiar en Cullera. Lo que encontraron en el interior confirmó la magnitud de la actividad delictiva.
El Botín Incautado
Dentro de la vivienda, los agentes intervinieron una gran cantidad de pruebas y bienes de origen ilícito. La lista de objetos decomisados es extensa:
- 1.017 gramos de cocaína de gran pureza.
- Utensilios para la preparación y distribución de la droga.
- Una máquina contadora de billetes.
- Libretas con anotaciones manuscritas detallando la contabilidad de las ventas.
- 71.265 euros en efectivo.
- Más de 150 joyas de oro de gran valor.
- Bolsos de marcas de lujo.
- Una pistola detonadora.
- Terminales electrónicos de alta gama y un vehículo.
De forma paralela, se procedió al bloqueo de las cuentas bancarias asociadas a la familia, que contenían una liquidez cercana a los 70.000 euros.
Medidas de Seguridad y Consecuencias Judiciales
La investigación no fue sencilla. El principal sospechoso operaba con extremas precauciones para evitar ser detectado por las autoridades. Sus métodos demuestran un alto grado de profesionalización en su actividad delictiva.
Era habitual que cambiara sus rutas diarias, diera varias vueltas en sus trayectos para detectar posibles seguimientos y diera instrucciones precisas a los compradores para extremar la seguridad. El análisis de sus comunicaciones telefónicas también reveló contactos recurrentes con personas con antecedentes por consumo y tenencia de drogas.
La dificultad de la investigación radicó en las elevadas medidas de seguridad con las que contaba el autor de los hechos a la hora de realizar las ventas de droga.
Tras las detenciones, los tres miembros de la familia fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Sueca. El juez decretó el ingreso en prisión provisional y sin fianza para el hombre de 55 años, considerado el cabecilla de la trama. Su mujer y su hija quedaron en libertad con cargos, investigadas por un presunto delito de blanqueo de capitales.





