Las obras de ampliación de la Terminal Norte del Puerto de Valencia han sacado a la luz un nuevo vestigio de la Guerra Civil Española. Se trata de un proyectil sin explotar, el tercero encontrado en la zona en los últimos cuatro meses, que fue descubierto durante los trabajos de dragado y movimiento de fondos marinos.
El artefacto fue localizado el martes por la mañana. Inmediatamente, se activó el protocolo de seguridad correspondiente, que culminó con la detonación controlada de la bomba por parte de especialistas de la Armada. Las operaciones en esa área del puerto quedaron temporalmente suspendidas para garantizar la seguridad de los trabajadores.
Puntos clave del hallazgo
- Se ha encontrado un tercer proyectil de la Guerra Civil en el Puerto de Valencia.
- El hallazgo se produjo durante las obras de la nueva Terminal Norte.
- Es el tercer artefacto de este tipo localizado en la zona en los últimos cuatro meses.
- Especialistas de la Armada realizaron una detonación controlada en el mismo lugar.
Un eco del pasado en pleno siglo XXI
Este descubrimiento no es un hecho aislado. Se suma a otros dos proyectiles encontrados en agosto y septiembre de este mismo año, además de otro hallado en junio. La frecuencia de estos hallazgos pone de manifiesto la intensidad de los bombardeos que sufrió la zona portuaria de Valencia durante el conflicto bélico hace casi 90 años.
El Puerto de Valencia, como punto estratégico para el abastecimiento y la logística de la República, fue un objetivo prioritario para la aviación italiana, aliada del bando sublevado. Los ataques aéreos, conocidos como 'raids', eran constantes y buscaban paralizar la actividad portuaria.
Contexto histórico: Valencia bajo las bombas
Durante la Guerra Civil (1936-1939), Valencia fue capital de la República Española. Su puerto se convirtió en una infraestructura vital para la recepción de suministros. Por esta razón, fue uno de los objetivos más castigados por la aviación fascista italiana, que realizó numerosos bombardeos sobre la ciudad y sus instalaciones portuarias.
¿Por qué siguen apareciendo bombas?
La aparición de estos artefactos explosivos décadas después se debe a varias razones. Según los historiadores, muchos de los proyectiles lanzados no llegaron a explotar en su momento. Las causas son diversas: desde la gran altura a la que volaban los bombarderos para evitar las defensas antiaéreas republicanas, hasta posibles fallos en la fabricación de las propias bombas o errores en el lanzamiento.
Una cantidad significativa de estos proyectiles acabó en el agua, donde han permanecido ocultos en el lecho marino. Ahora, con los grandes movimientos de tierra y fondos que implican las obras de ampliación del puerto, estos peligrosos restos de la historia están volviendo a la superficie.
El protocolo de actuación y la seguridad
El hallazgo del artefacto el martes coincidió, por casualidad, con un simulacro de vertido contaminante que se estaba realizando en otra zona del recinto portuario. Sin embargo, ambos eventos no guardaban relación y fueron gestionados por equipos diferentes y de forma independiente.
Una vez localizado el proyectil, se activó de inmediato el procedimiento de seguridad. El área fue acordonada y se dio aviso a los cuerpos especializados. En esta ocasión, se decidió que la opción más segura era la detonación controlada del artefacto en el mismo lugar del hallazgo.
Detonación controlada in situ
La decisión de explosionar la bomba en el agua, en lugar de trasladarla, es una práctica habitual cuando las condiciones de seguridad lo permiten. Esta medida minimiza los riesgos asociados al transporte de material explosivo antiguo e inestable. La operación fue llevada a cabo por el equipo de Desactivación de Explosivos de la Armada, garantizando que no hubiera peligro para las personas ni para las infraestructuras portuarias.
Las obras de la Terminal Norte continúan
Pese a estas interrupciones puntuales, los trabajos de la nueva Terminal Norte del Puerto de Valencia siguen su curso. Este proyecto de ampliación es una de las mayores inversiones en infraestructuras de la región y busca consolidar la posición del puerto como uno de los más importantes del Mediterráneo.
La aparición de estos vestigios bélicos es una de las contingencias previstas en obras de esta envergadura realizadas en zonas con un pasado histórico tan denso. Los protocolos de seguridad están diseñados para gestionar estos hallazgos con la máxima eficacia y minimizar el impacto en el cronograma de los trabajos.
Cada bomba que emerge del fondo del mar es un recordatorio tangible de un pasado conflictivo que yace bajo la superficie de una ciudad moderna y en constante desarrollo. Un recordatorio de que la historia, a menudo, se encuentra a solo unos metros de profundidad.





