La mañana de este jueves se ha complicado para miles de conductores que intentaban acceder a Valencia. Un accidente por alcance en la autovía A-7, a la altura de El Puig, ha sido el detonante de una jornada de tráfico denso, generando retenciones de hasta seis kilómetros en sentido Alicante y afectando en cascada a otras vías principales como la V-31, la V-30 y la CV-36.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado múltiples puntos conflictivos que han convertido la hora punta en una prueba de paciencia, con miles de vehículos atrapados en largos atascos que se extienden por toda el área metropolitana.
Puntos Clave de la Mañana
- Accidente en la A-7: Un alcance en el km 310, cerca de El Puig, ha provocado el estrechamiento de carriles y 6 km de retención en dirección Alicante.
- Incidencia en la CV-36: Un vehículo averiado a la altura de Picanya ha ocupado un carril, agravando la congestión hacia el Puerto de Valencia.
- Retenciones en la V-31: Se registran hasta ocho kilómetros de circulación muy lenta en sentido entrada a la ciudad.
- V-30 congestionada: El tráfico es denso en ambos sentidos, tanto hacia el puerto como en dirección Barcelona.
El epicentro del colapso en la A-7
El incidente principal que ha desencadenado los problemas de movilidad ha tenido lugar en la autovía A-7. Según la información facilitada por las autoridades de tráfico, un alcance entre vehículos en el kilómetro 310, en el término municipal de El Puig, ha obligado a estrechar los carriles disponibles para la circulación.
Esta medida, necesaria para gestionar la seguridad en la zona del siniestro, ha generado un cuello de botella que se ha traducido en una cola de vehículos de seis kilómetros. El tramo afectado se extiende hasta el kilómetro 316, afectando principalmente a los conductores que se dirigían hacia Alicante desde el norte.
Las consecuencias directas se han notado en las salidas de Massamagrell y Bétera, donde el flujo de vehículos se ha visto drásticamente reducido, convirtiendo un trayecto de pocos minutos en una espera prolongada.
¿Qué es un accidente por alcance?
Un accidente por alcance, como el ocurrido en la A-7, es una colisión en la que un vehículo impacta con la parte trasera de otro que circula delante en el mismo carril. Suelen ser frecuentes en situaciones de tráfico denso y frenadas bruscas, y aunque no siempre revisten gravedad, su gestión obliga a menudo a cortar o limitar la circulación, provocando importantes retenciones.
Efecto dominó en la red viaria metropolitana
El problema en la A-7 no ha sido un hecho aislado. La red de accesos a Valencia es un sistema interconectado, y una perturbación en una de sus arterias principales repercute rápidamente en el resto. La mañana de hoy ha sido un claro ejemplo de este efecto dominó.
La V-31, ocho kilómetros de atasco
La autovía V-31, conocida popularmente como la Pista de Silla, ha sido una de las más perjudicadas. La DGT ha informado de retenciones que han alcanzado los ocho kilómetros en el carril de entrada a Valencia. Este volumen de tráfico es habitual en hora punta, pero hoy se ha visto agravado por la saturación general de la red, con conductores buscando rutas alternativas que acababan igualmente congestionadas.
Dato: La V-31 soporta un tráfico diario de más de 150.000 vehículos, siendo uno de los accesos con mayor densidad de circulación de toda España y un punto crítico para la movilidad de Valencia.
Un vehículo averiado agrava la situación en la CV-36
Por si fuera poco, a los problemas derivados del accidente en la A-7 se ha sumado una avería mecánica. Un vehículo ha quedado detenido en la carretera CV-36, a la altura del kilómetro 3,5 en Picanya. La incidencia, que ha dejado un carril inutilizado en sentido al Puerto de Valencia, ha añadido más presión a una zona ya de por sí complicada.
Aunque la retirada del vehículo suele ser una operación rápida, su impacto en plena hora punta ha sido suficiente para generar más atascos y frustración entre los conductores que utilizan esta vía para acceder a la zona sur de la ciudad y al puerto.
La V-30 y la CV-35 también sufren las consecuencias
La V-30, la autovía de circunvalación, no ha escapado al caos generalizado. Se ha registrado tráfico lento y paradas intermitentes en ambos sentidos. Hacia el Puerto, la congestión era notable, mientras que en dirección a la A-7 y Barcelona, la circulación también se ha visto ralentizada.
Asimismo, la autovía CV-35, que conecta Valencia con las comarcas del interior, ha presentado problemas en dos puntos clave:
- Enlace con la A-7: A la altura de La Canyada, la conexión con la congestionada A-7 ha provocado retenciones importantes.
- Acceso a Valencia: En las inmediaciones del campus de Burjassot, el tráfico de entrada a la ciudad ha sido especialmente denso, como es habitual cada mañana laborable.
"La situación de hoy demuestra la fragilidad de nuestra red de accesos. Un solo incidente en un punto clave es capaz de paralizar toda el área metropolitana, afectando a miles de ciudadanos y a la actividad económica", comenta un experto en movilidad urbana consultado por este medio.
Recomendaciones y estado actual
Ante esta situación, las autoridades de tráfico recomiendan a los conductores que, en la medida de lo posible, busquen rutas alternativas o consulten el estado de las carreteras en tiempo real antes de iniciar su viaje. El uso del transporte público se presenta como la opción más fiable para evitar quedar atrapado en los atascos.
Los servicios de emergencias y mantenimiento de carreteras trabajan para resolver las incidencias y restablecer la normalidad en la circulación lo antes posible. Sin embargo, se prevé que el tráfico siga siendo complicado durante el resto de la mañana hasta que se disipen por completo las retenciones acumuladas.
Este episodio pone de relieve, una vez más, la elevada dependencia del vehículo privado en el área metropolitana de Valencia y los desafíos que enfrenta la ciudad para garantizar una movilidad fluida y sostenible, especialmente en jornadas marcadas por incidentes imprevistos.





