La Comunitat Valenciana se sitúa como la tercera autonomía que menos invierte en sanidad pública por habitante en España, con una asignación de 1.810 euros por persona. Este dato la coloca únicamente por delante de Madrid y Andalucía, y muy lejos de las regiones que lideran el gasto sanitario, como el País Vasco, que destina 2.208 euros por ciudadano.
Esta brecha en la inversión, confirmada por un análisis del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) a partir de datos del Ministerio de Sanidad, evidencia un desequilibrio territorial persistente que afecta directamente a los recursos disponibles para el sistema sanitario valenciano, desde el personal hasta las infraestructuras.
Puntos Clave
- La Comunitat Valenciana invierte 1.810 euros en sanidad por habitante, la tercera cifra más baja de España.
- La diferencia con la comunidad que más invierte, el País Vasco (2.208 euros), es de casi 400 euros por persona.
- Expertos señalan el actual sistema de financiación autonómica, vigente desde 2009, como una de las causas principales de esta disparidad.
- La baja inversión per cápita repercute en la presión asistencial, las listas de espera y la falta de profesionales sanitarios.
Un Desequilibrio Territorial Persistente
El mapa del gasto sanitario en España muestra una clara división. Mientras que regiones como el País Vasco (2.208 €), Asturias (2.182 €) y Murcia (2.134 €) encabezan la lista de inversión por ciudadano, en el extremo opuesto se encuentran la Comunitat Valenciana (1.810 €), Madrid (1.719 €) y Andalucía (1.648 €).
Aunque el presupuesto total de la sanidad valenciana supera los 9.500 millones de euros anuales, esta cifra se diluye al repartirse entre sus más de cinco millones de habitantes, lo que la convierte en la cuarta comunidad más poblada del país. El indicador de gasto per cápita es, según los especialistas, el que mejor refleja la capacidad real de un sistema para atender a su población.
Comparativa de Gasto Sanitario por Habitante
- País Vasco: 2.208 €
- Asturias: 2.182 €
- Comunitat Valenciana: 1.810 €
- Media Nacional: Cifra no especificada, pero Valencia está por debajo.
- Madrid: 1.719 €
- Andalucía: 1.648 €
Una menor inversión por habitante se traduce directamente en menos recursos para contratar personal sanitario, renovar equipamiento tecnológico, mantener infraestructuras y, en última instancia, reducir las listas de espera. Esta situación genera una desventaja estructural para la sanidad valenciana frente a otras autonomías.
La Financiación Autonómica como Origen del Problema
La raíz de esta desigualdad se encuentra en gran medida en el modelo de financiación autonómica. A diferencia de comunidades con régimen foral como el País Vasco o Navarra, que gestionan sus propios impuestos, la Comunitat Valenciana depende del sistema de financiación común, que no ha sido reformado en profundidad desde 2009.
Este modelo ha sido criticado repetidamente por generar una asignación de recursos insuficiente para la región, considerando su población real. El resultado es un menor ingreso por habitante, lo que limita la capacidad presupuestaria del gobierno autonómico para fortalecer servicios públicos esenciales como la sanidad.
Pese a los esfuerzos de los sucesivos gobiernos valencianos por aumentar el presupuesto sanitario en términos absolutos, el crecimiento no ha sido suficiente para alcanzar la media nacional en gasto por persona.
Esta situación ha creado un círculo vicioso: la infrafinanciación limita la inversión sanitaria, lo que a su vez incrementa la presión sobre un sistema que debe atender a una población numerosa y con crecientes demandas de salud.
Una Tendencia Histórica Agravada por las Crisis
El análisis del IVIE, basado en el trabajo de la investigadora Beatriz González López-Valcárcel, revela que el gasto sanitario en España ha crecido a largo plazo debido al envejecimiento de la población y los avances tecnológicos. Sin embargo, este crecimiento no ha sido homogéneo. La crisis económica de 2008 provocó recortes que afectaron de manera desigual a las autonomías, y la Comunitat Valenciana fue una de las que más tardó en recuperar los niveles de inversión previos a la crisis.
El Impacto de la Pandemia y los Retos Actuales
La pandemia de la COVID-19 supuso un aumento extraordinario y sin precedentes del gasto sanitario en todas las comunidades. Este esfuerzo permitió hacer frente a la emergencia, pero tuvo un carácter coyuntural y no logró corregir los desequilibrios estructurales de fondo.
Una vez superada la fase más aguda de la crisis sanitaria, el sistema valenciano volvió a enfrentarse a sus problemas crónicos: déficit de profesionales, una elevada presión asistencial en hospitales y centros de salud, y dificultades para reducir las abultadas listas de espera.
La investigadora González López-Valcárcel subraya que los incrementos puntuales de gasto, como los realizados durante la pandemia, difícilmente pueden solucionar desigualdades que se han acumulado durante años si no van acompañados de cambios estructurales en la financiación.
Un Debate Abierto sobre la Equidad
Los datos vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre la equidad en el Sistema Nacional de Salud. Aunque la sanidad está descentralizada, la Constitución Española consagra el principio de igualdad de todos los ciudadanos en el acceso a los servicios públicos fundamentales.
Sin embargo, la realidad demuestra que el lugar de residencia sigue siendo un factor determinante en la cantidad de recursos sanitarios disponibles por persona. La situación de la Comunitat Valenciana se ha convertido en un claro ejemplo de las limitaciones del actual modelo de financiación.
Mientras no se aborde una reforma que garantice una distribución de fondos más justa y adecuada a las necesidades de cada territorio, la región seguirá en la parte baja de la tabla de inversión sanitaria, un hecho que compromete la calidad y la sostenibilidad de uno de los pilares del estado del bienestar.





