La borrasca Harry ha dejado un rastro de destrucción a lo largo de más de 100 kilómetros del litoral valenciano, desde Sagunto hasta Tavernes de la Valldigna. El fuerte oleaje ha arrasado playas, ha dañado paseos marítimos y ha inundado viviendas, avivando la indignación de los vecinos que denuncian una prolongada inacción por parte de las administraciones.
Puntos Clave
- La borrasca Harry ha causado graves daños en un tramo de 100 km de la costa de Valencia.
- Municipios como Sagunto y Tavernes de la Valldigna se encuentran entre los más afectados, con viviendas inundadas y desalojos.
- Los vecinos denuncian "abandono institucional" y una gestión negligente que agrava los efectos de los temporales.
- Un conflicto de competencias entre la Generalitat y el Gobierno central sobre la nueva Ley de Costas Valenciana retrasa la aplicación de soluciones.
El rastro de la devastación: De Sagunto a Tavernes
El mar Mediterráneo ha mostrado su cara más destructiva durante los últimos días. En las playas del norte de Sagunto, el agua superó todas las barreras naturales y artificiales, adentrándose en las calles de las urbanizaciones de Malvarrosa y Corinto de Almardà. El oleaje llegó hasta las puertas de las viviendas, anegando bajos y dejando un camping costero completamente inundado.
La Asociación Vecinal de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa ha descrito la situación como extremadamente grave. Según su comunicado, el temporal ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de una costa ya muy debilitada.
Daños reportados en Sagunto
- Inundación de viviendas en primera línea de playa.
- Desaparición de las pocas dunas que quedaban.
- Salinización y destrucción de flora y fauna local.
- Intervención de bomberos para evacuar a personas con movilidad reducida.
La situación es igualmente crítica cientos de kilómetros al sur, en Tavernes de la Valldigna. Los vecinos de esta localidad de la Safor describen el episodio como uno de los más duros que recuerdan. El temporal provocó el derrumbe de la terraza de un edificio, lo que obligó a desalojar a varias personas. Además, un hotel cercano tuvo que ser acordonado por seguridad.
"Abandono institucional": La voz de los vecinos
El malestar entre los residentes de las zonas afectadas es profundo y no se dirige únicamente al temporal. La sensación general es de abandono por parte de las instituciones, a las que acusan de no haber actuado a tiempo a pesar de las repetidas advertencias.
"Décadas de inacción administrativa, decisiones arbitrarias en la gestión de sedimentos y la ausencia de medidas de protección reales han desembocado en un escenario de riesgo real para las personas y los núcleos urbanos costeros", afirma la asociación vecinal de Sagunto.
Los afectados critican que las soluciones implementadas, como los muros de arena improvisados, son devoradas por el mar en cuestión de horas. Sostienen que el problema no es solo el cambio climático, sino una gestión que califican de "incoherente y negligente".
El 'efecto sombra' de las infraestructuras
Algunos informes técnicos, como los elaborados por el Laboratorio de Costas de la Universidad Politécnica de Valencia, ya habían advertido sobre los efectos de ciertas infraestructuras. Los vecinos de Sagunto, por ejemplo, señalan que los espigones construidos en Almenara para proteger sus playas han alterado las corrientes de sedimento, acelerando la erosión en su tramo de costa.
La frustración es palpable. "La ciudadanía vive momentos de angustia y miedo", señalan desde la asociación, mientras ven cómo el litoral se deshace sin que lleguen soluciones definitivas.
Un conflicto de competencias agrava la crisis
Mientras el mar avanza, las administraciones mantienen un pulso sobre quién debe actuar y cómo. El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha criticado duramente la "inacción" del Gobierno central para proteger el litoral.
"Llevamos tiempo reivindicando que hay que asegurar el estado de las playas y no se hace", declaró Pérez Llorca, quien ha pedido que se permita a la administración autonómica ejecutar las obras necesarias.
El centro de la disputa es la nueva Ley de Protección y Ordenación de la Costa Valenciana, impulsada por el Consell con el apoyo de PP y Vox. Esta normativa pretende otorgar a la Generalitat más capacidad para intervenir directamente en la regeneración costera. Sin embargo, la ley ha sido bloqueada por el Gobierno central al considerar que invade competencias estatales.
"No le pido a ninguna administración que haga el trabajo que tenía que hacer; lo que pedimos es que nos dejen hacerlo a nosotros", reclamó el presidente autonómico, quien propuso una mesa de diálogo para desbloquear la situación.
La Ley de Costas Valenciana ¿Una solución bloqueada?
La normativa autonómica fue diseñada para agilizar las actuaciones de protección y regeneración del litoral. Entre sus puntos clave, permite a la Generalitat autorizar directamente obras para frenar la regresión de la costa, siempre con informes técnicos favorables que avalen su viabilidad ambiental.
Uno de los aspectos más importantes de la ley es que otorga cobertura jurídica para declarar de utilidad pública los proyectos de regeneración. Esto facilitaría la ocupación de terrenos privados necesarios para ejecutar las obras, un paso fundamental para desbloquear actuaciones consideradas de interés general.
A pesar de que el texto busca coordinarse con la legislación nacional, el Gobierno central interpreta que vulnera sus competencias exclusivas sobre la gestión del dominio público marítimo-terrestre. Este choque institucional mantiene paralizadas las posibles soluciones mientras la costa valenciana sigue retrocediendo con cada nuevo temporal, dejando a miles de vecinos a merced de los elementos.





