La Plaza del Ayuntamiento de València ha amanecido con un cambio significativo en su mobiliario urbano. Los bancos pintados con los colores de la bandera LGTBI y el morado feminista han sido sustituidos por otros de color marrón uniforme, una decisión que ha desatado una fuerte controversia política y social en la ciudad.
El Grupo Municipal Socialista ha denunciado la medida como un acto deliberado para eliminar símbolos de diversidad e igualdad del espacio público, atribuyendo la acción a una "agenda ultra" por parte del gobierno municipal liderado por María José Catalá.
Puntos Clave
- El Ayuntamiento de València ha reemplazado los bancos con los colores LGTBI y morado de la Plaza del Ayuntamiento por bancos de color marrón.
- La oposición socialista acusa al gobierno de María José Catalá de aplicar una "agenda reaccionaria" y de ceder ante las exigencias de Vox.
- La concejala Nuria Llopis enmarca esta acción dentro de un patrón de eliminación de símbolos de igualdad y diversidad.
- Esta medida se suma a otras acciones previas, como la retirada de pancartas contra la violencia machista y del balcón consistorial durante el 8M y el Orgullo.
Un Cambio Simbólico en el Corazón de València
Los bancos, instalados durante la anterior legislatura, se habían convertido en un símbolo visible del compromiso de la ciudad con los derechos del colectivo LGTBI y la lucha por la igualdad de género. Su presencia en la plaza más emblemática de València era una declaración constante de apoyo a estas causas.
Ahora, el mobiliario ha sido completamente renovado. Los nuevos bancos, de un color marrón neutro, unifican la estética de la plaza, pero, según los críticos, borran un mensaje de inclusión que era valorado por muchos ciudadanos. La sustitución se ha producido tras un periodo en el que, según denuncias de la oposición, los bancos originales fueron dejados en un estado de degradación por falta de mantenimiento.
El Significado de los Colores
Los bancos arcoíris representan la diversidad del colectivo LGTBI (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales), siendo un símbolo internacional de orgullo y reivindicación de derechos. Por su parte, el color morado se asocia históricamente con la lucha feminista y la reivindicación de la igualdad de derechos para las mujeres.
La Oposición Denuncia un Retroceso en Derechos
La reacción política no se ha hecho esperar. La concejala socialista Nuria Llopis ha sido una de las voces más críticas, exigiendo a la alcaldesa María José Catalá la reinstalación inmediata de los bancos simbólicos. Para Llopis, esta acción no es un simple cambio de mobiliario, sino una decisión con una fuerte carga ideológica.
"María José Catalá demuestra cada día que es más reaccionaria que sus socios y que no los necesita para seguir borrando la igualdad y la diversidad de nuestras calles y plazas", ha afirmado la concejala del PSOE.
Desde el Grupo Socialista se insiste en que la retirada forma parte de un plan estructurado para invisibilizar las políticas de igualdad y diversidad implementadas por el anterior gobierno. "Esto no es casualidad, esto es ideología", remarcó Llopis, acusando al gobierno municipal de PP y Vox de no solo frenar los avances, sino de hacer visible su retroceso.
Una Serie de Acciones Cuestionadas
La oposición argumenta que la eliminación de los bancos no es un hecho aislado. Se enmarca en una serie de decisiones tomadas por el actual equipo de gobierno que han sido interpretadas como un ataque a los derechos sociales. Entre ellas, se recuerdan varias acciones significativas:
- La retirada de las pancartas contra la violencia machista que se exhibían en el balcón del Ayuntamiento durante las concentraciones por cada mujer asesinada.
- La eliminación de objetivos de igualdad de la mujer en el mercado laboral de los estatutos de la entidad municipal València Activa.
- La supresión de las pancartas conmemorativas del Día de la Mujer (8M) y del Día del Orgullo LGTBI del balcón consistorial.
- La retirada previa de bancos con la bandera arcoíris del Puente de las Flores durante su remodelación y dedicatoria a la exalcaldesa Rita Barberá.
La justificación del gobierno para la retirada de las pancartas del balcón fue, en su momento, que tampoco se colocaban las de otras causas importantes como la lucha contra enfermedades como la ELA o el Alzheimer. Sin embargo, para la oposición, esta justificación no hace más que confirmar la intención de invisibilizar luchas específicas.
El Precedente del Puente de las Flores
La eliminación de mobiliario urbano con la bandera LGTBI ya tuvo un precedente cercano. Durante la remodelación del Puente de las Flores, el Ayuntamiento retiró los bancos arcoíris que allí se encontraban. En aquella ocasión, el Grupo Socialista también exigió que se repintaran, una petición que no fue atendida.
El Debate sobre el Espacio Público
La controversia reabre el debate sobre el papel del espacio público como lienzo para la expresión de valores sociales. Mientras unos defienden la neutralidad del mobiliario urbano, otros argumentan que la visibilidad de estos símbolos es una herramienta fundamental para la normalización, la educación y el apoyo a colectivos históricamente discriminados.
La sustitución de los bancos en la Plaza del Ayuntamiento de València trasciende la mera gestión urbana para convertirse en una declaración política. La decisión del gobierno de Catalá envía un mensaje que ha sido interpretado por una parte de la sociedad como un paso atrás en el camino hacia una ciudad más abierta, diversa e inclusiva.
A la espera de una respuesta oficial detallada por parte del equipo de gobierno sobre esta última acción, la polémica sigue creciendo, reflejando la profunda división ideológica que existe en la ciudad sobre cómo deben representarse los valores de igualdad y diversidad en los espacios que pertenecen a todos los valencianos.





