La tensión interna en el PSOE ha encontrado un nuevo escenario en València. El exministro socialista Jordi Sevilla ha presentado en la ciudad su manifiesto "Socialdemocracia 21", una iniciativa que pide un giro en la estrategia del partido y un mayor acercamiento al Partido Popular. La propuesta ha sido recibida con un contundente rechazo por parte de la cúpula del PSPV, liderada por la ministra Diana Morant.
El desembarco de esta corriente crítica, que ya cuenta con apoyos de figuras históricas del socialismo valenciano, abre un debate sobre el rumbo del partido y la política de pactos del Gobierno de Pedro Sánchez, evidenciando las diferentes sensibilidades que conviven actualmente en el socialismo español.
Puntos Clave
- El exministro Jordi Sevilla promueve en València un manifiesto que pide al PSOE pactar con el PP.
- La secretaria general del PSPV, Diana Morant, rechaza frontalmente la propuesta y defiende la línea actual del Gobierno.
- Figuras como la exdelegada del Gobierno Ana Botella y el exsecretario autonómico José María Vidal respaldan la iniciativa de Sevilla.
- El debate se centra en la identidad de la socialdemocracia y las alianzas políticas del PSOE.
Un llamamiento al pacto con el PP
Aprovechando su presencia en València para un homenaje a Manuel Broseta, el exministro Jordi Sevilla ha defendido la necesidad de que el PSOE reoriente su estrategia política. Según Sevilla, el partido debe centrarse en resolver los problemas reales de los ciudadanos, como el acceso a la vivienda para los jóvenes o la precariedad laboral.
Para lograrlo, considera imprescindible buscar acuerdos con el Partido Popular, al que ve como el único interlocutor válido para evitar la polarización que, en su opinión, está dividiendo al país. Sevilla fue muy claro en su crítica a los actuales socios del Gobierno.
"Hay que pactar y acordar con quien puede ayudar a resolver los problemas, y esos no son ni Junts, ni Esquerra Republicana ni Podemos", afirmó Sevilla durante su intervención.
El exministro advirtió que la senda actual del PSOE está llevando a que "la extrema derecha crezca y cada vez más estemos en manos de minorías enloquecidas". Hizo un llamamiento a los dos grandes partidos, PSOE y PP, a poner "pie en pared a esta estrategia de enfrentamiento".
¿Qué es "Socialdemocracia 21"?
El manifiesto impulsado por Jordi Sevilla busca aglutinar a un sector del socialismo descontento con la dirección actual del partido. Su texto aboga por un PSOE con un "proyecto autónomo, socialdemócrata, de cambio, ilusionante, mayoritario" y que esté "abierto a consensos democráticos con sus adversarios políticos en cuestiones de Estado".
La respuesta contundente del PSPV
La reacción desde la dirección del PSPV-PSOE no se hizo esperar. La ministra de Ciencia y secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, respondió con dureza a las palabras de Sevilla, marcando una clara distancia con su planteamiento.
Morant cuestionó la definición de socialdemocracia que propone el exministro, vinculándola a un acuerdo con el Partido Popular, formación que, según ella, se opone sistemáticamente a los avances sociales impulsados por el Gobierno.
"Si lo que a mí me piden para ser socialdemócrata, según la receta de Jordi Sevilla, es que tenga que estar de acuerdo con el Partido Popular, que no quiere que esta sociedad progrese, tenemos conceptos diferentes de lo que es el Partido Socialista y de lo que es la socialdemocracia", declaró Morant.
La líder del PSPV defendió las políticas del ejecutivo de Sánchez, como la subida de las pensiones, la reforma laboral o el incremento del salario mínimo profesional. Recordó que ha sido el PP quien ha votado en contra de estas medidas, lo que a su juicio invalida la propuesta de Sevilla como una vía socialdemócrata.
Los apoyos valencianos a la corriente crítica
A pesar del rechazo de la dirección actual, la iniciativa de Jordi Sevilla ha encontrado eco en algunas figuras relevantes del socialismo valenciano, aunque por el momento alejadas de la primera línea política. El apoyo más significativo es el de Ana Botella, quien fue delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero.
Botella es una de las firmantes del manifiesto "Socialdemocracia 21". Su firma representa a un sector del partido con una larga trayectoria institucional que ahora se muestra crítico con las alianzas parlamentarias del Gobierno.
Figuras clave en el debate valenciano
- Jordi Sevilla: Exministro de Administraciones Públicas y promotor del manifiesto crítico.
- Diana Morant: Ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV-PSOE.
- Ana Botella: Exdelegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y firmante del manifiesto.
- José María Vidal: Exsecretario autonómico de Comunicación y ex presidente del Consell de l’Audiovisual, también apoya la iniciativa.
Otro respaldo valenciano proviene de José María Vidal, profesor de la Universitat de València y persona cercana a Sevilla. Vidal ocupó cargos de responsabilidad durante los gobiernos del Botànic, primero como secretario autonómico de Comunicación con Ximo Puig y más tarde como presidente del Consell de l’Audiovisual de la Comunitat Valenciana.
La adhesión de estas personalidades demuestra que el malestar con la estrategia de Pedro Sánchez no es un fenómeno aislado, sino que tiene ramificaciones en federaciones tan importantes como la valenciana.
Un debate sobre la identidad del socialismo
El choque entre Sevilla y Morant en València es más que una disputa personal; es el reflejo de una profunda división ideológica sobre el futuro del PSOE. Por un lado, un sector aboga por volver a la centralidad y a los grandes pactos de Estado con el PP, considerando que las alianzas con nacionalistas e independentistas desdibujan el proyecto del partido.
Por otro lado, la dirección actual, representada por Morant, defiende la legitimidad y la necesidad de los pactos actuales para poder implementar una agenda de progreso social. Para ellos, la socialdemocracia se define por las políticas que se aplican, como la subida de las pensiones o la mejora de los derechos laborales, y no por los socios con los que se alcanzan.
Este debate llega en un momento clave, con un escenario político nacional muy fragmentado. La viabilidad del Gobierno de Sánchez depende precisamente de mantener unida una compleja coalición de partidos. La aparición de corrientes críticas como la de Sevilla, aunque minoritarias, añade un elemento de presión interna que podría tener consecuencias en la estabilidad del partido y del propio Ejecutivo.





