Una mujer de 37 semanas de gestación ha dado a luz a su hijo en su domicilio de València este lunes por la mañana. El parto, que se produjo de forma inesperada y rápida, fue asistido por su pareja bajo la dirección telefónica de una médica del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
El suceso tuvo lugar sobre las 8:00 horas, cuando el CICU recibió una llamada de emergencia. Mientras una unidad del SAMU se dirigía al lugar, la coordinación telefónica fue clave para garantizar el bienestar tanto de la madre como del recién nacido, quienes se encuentran en perfecto estado de salud.
Puntos Clave
- Una mujer dio a luz en su casa de València a las 37 semanas de embarazo.
- El parto fue asistido por su pareja, quien recibió instrucciones por teléfono de una médica del CICU.
- Las contracciones se aceleraron rápidamente, pasando de cinco a tres minutos de intervalo.
- Madre e hijo fueron trasladados a un hospital y se encuentran en buen estado.
Una llamada que lo cambió todo
La jornada del lunes comenzó de forma agitada para una pareja valenciana. Alrededor de las 8:00 de la mañana, el hombre contactó con el número de emergencias 112. Su pareja, embarazada de 37 semanas, había roto aguas y las contracciones se intensificaban a un ritmo alarmante.
Inmediatamente, el CICU movilizó una unidad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) hacia el domicilio. Sin embargo, la rapidez de los acontecimientos sugería que el bebé podría nacer antes de la llegada de la ambulancia. Por ello, una médica coordinadora del CICU estableció contacto directo con el futuro padre para guiarlo en el proceso.
El papel del CICU en partos extrahospitalarios
El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) no solo gestiona el envío de ambulancias, sino que también ofrece asistencia médica telefónica en tiempo real. En situaciones críticas como partos inminentes, sus profesionales están entrenados para dar instrucciones claras y precisas que pueden salvar vidas y asegurar un desenlace positivo hasta la llegada de los equipos sanitarios.
El hombre informó a la doctora que las contracciones, que poco antes ocurrían cada cinco minutos, ahora se presentaban cada tres. Esta aceleración es un signo claro de que el parto está en una fase muy avanzada y es inminente.
Instrucciones precisas para un momento crítico
Con la calma y profesionalidad que requiere la situación, la médica del CICU comenzó a dar indicaciones claras y sencillas al padre. La primera prioridad era preparar el entorno y asegurar la comodidad y seguridad de la madre.
"Le indiqué que ayudara a la mujer a tumbarse y colocarse en una posición cómoda para el parto", explicaría posteriormente un portavoz del servicio de emergencias. Además, se le pidió que tuviera preparadas varias toallas limpias para recibir al bebé y mantener el calor corporal de ambos.
El parto en el hogar
Aunque la mayoría de los partos en España ocurren en hospitales, los partos no planificados en casa, como este caso, requieren una respuesta rápida y coordinada. La teleasistencia se ha convertido en una herramienta fundamental para gestionar estas emergencias, reduciendo riesgos hasta que la ayuda profesional llega al lugar.
La tensión aumentó cuando, pocos instantes después, el hombre exclamó que ya podía ver la cabeza del bebé. La médica, manteniendo la serenidad, le explicó que en la siguiente contracción la madre debía empujar con fuerza. La comunicación fluida y la confianza en las instrucciones fueron determinantes.
El nacimiento y la llegada del SAMU
En cuestión de minutos, siguiendo las indicaciones telefónicas, la gestante dio a luz a su hijo en el domicilio familiar. El llanto del recién nacido llenó la estancia, una señal tranquilizadora de que todo había salido bien.
La labor de la coordinadora del CICU no terminó ahí. La siguiente instrucción fue crucial para el bienestar del bebé: colocarlo inmediatamente en contacto piel con piel sobre el pecho de su madre. Este método ayuda a regular la temperatura del recién nacido, fortalece el vínculo afectivo y favorece el inicio de la lactancia.
"Siguiendo las instrucciones telefónicas de la médica del CICU, el recién nacido fue colocado piel con piel sobre la madre y ambos fueron cubiertos para mantener el calor", confirmaron fuentes sanitarias.
Poco después, el equipo médico del SAMU llegó al domicilio. Los sanitarios procedieron a realizar las comprobaciones pertinentes: cortaron el cordón umbilical y evaluaron el estado de salud de la madre y del bebé. Afortunadamente, ambos se encontraban en perfecto estado.
Tras estabilizarlos, madre e hijo fueron trasladados en una ambulancia de soporte vital avanzado a un centro hospitalario cercano. Allí recibirían una valoración más exhaustiva y el seguimiento necesario para asegurar su completa recuperación.
La importancia de la teleasistencia en emergencias
Este feliz acontecimiento pone de manifiesto la importancia de los protocolos de teleasistencia del CICU. La capacidad de un profesional médico para guiar a una persona sin formación sanitaria a través de un procedimiento tan complejo como un parto es un ejemplo de la eficacia del sistema de emergencias.
La tranquilidad transmitida por la médica y la colaboración del padre fueron la combinación perfecta para que una situación de alta tensión tuviera un final feliz. Un nuevo valenciano ha llegado al mundo gracias a la calma, la coordinación y una llamada telefónica que resultó ser vital.





