Una masa de aire ártico desplomará los termómetros en la Comunitat Valenciana durante los próximos días, coincidiendo con la llegada de los Reyes Magos. La ciudad de Valencia podría rozar los cero grados, una situación que no se registra oficialmente desde hace más de una década.
El temporal, impulsado por la borrasca Francis, ya ha dejado importantes precipitaciones en la región, superando los 120 litros por metro cuadrado en algunas zonas de la Marina. Ahora, el protagonista será el frío intenso, que obligará a sacar la ropa de abrigo para una de las noches más esperadas del año.
Claves de la ola de frío
- Las temperaturas mínimas en Valencia ciudad se acercarán a los 0 °C entre el martes y el miércoles.
- Será la noche de Reyes más fría de las últimas cuatro décadas.
- La última vez que el termómetro bajó de cero grados en Valencia fue en enero de 2011.
- La frecuencia de heladas en la ciudad ha disminuido drásticamente en comparación con mediados del siglo XX.
Un descenso térmico notable y progresivo
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado que una masa de aire de origen ártico provocará una caída continua de las temperaturas hasta la madrugada del martes. Este fenómeno hará que las temperaturas mínimas se registren al final del día, en lugar de al amanecer como es habitual.
Para la ciudad de Valencia, las previsiones apuntan a una mínima de 3 grados en la mañana de Reyes y de 2 grados en la madrugada del miércoles. Sin embargo, la elevada humedad ambiental podría generar una sensación térmica inferior, llegando a valores negativos. Este frío intenso ya ha provocado que más de una quincena de ayuntamientos en la Comunitat modifiquen o suspendan sus cabalgatas.
El impacto de la borrasca Francis
Antes de la llegada del frío polar, la borrasca Francis ha dejado un rastro de lluvias significativas. Este temporal ha activado avisos amarillos por nevadas en las comarcas del interior, donde se espera que la cota de nieve descienda. La combinación de humedad y aire frío será clave en los próximos días.
¿Podría Valencia registrar temperaturas bajo cero?
Si el mercurio finalmente cayera por debajo de los 0 °C en el observatorio de Viveros, sería un evento histórico para la ciudad, ya que no ocurre desde hace 15 años. La última vez que se registró un valor negativo fue el 24 de enero de 2011, cuando el termómetro marcó -0,4 °C.
De hecho, los registros bajo cero son cada vez más infrecuentes en la capital. En lo que va del siglo XXI, solo ha ocurrido en siete ocasiones, seis de ellas en enero y una en diciembre. La temperatura más baja de este siglo se remonta al 28 de enero de 2005, con un gélido registro de -1,6 °C.
Las siete heladas de Valencia en el siglo XXI
- 27/01/2005: -1,3 °C
- 28/01/2005: -1,6 °C
- 29/01/2006: -0,6 °C
- 20/12/2009: -0,3 °C
- 22/01/2011: -0,2 °C
- 23/01/2011: -0,2 °C
- 24/01/2011: -0,4 °C
Menos heladas que en el pasado
La escasez de heladas en Valencia es un fenómeno relativamente reciente. Los datos históricos del observatorio de Viveros muestran una clara tendencia a la baja, un hecho que los expertos asocian tanto al calentamiento global como al efecto de "isla de calor" que genera la propia ciudad.
"Mientras que entre 1940 y 1960 la media anual de heladas era de 4,6, en este primer cuarto de siglo la frecuencia ha descendido a una cada tres años", señalan los registros históricos de Aemet.
Esta drástica reducción evidencia un cambio en el clima local. Lo que antes era un fenómeno relativamente común en los inviernos valencianos, ahora se ha convertido en un evento excepcional. La Aemet prevé que durante el martes y el miércoles puedan producirse heladas débiles en zonas del prelitoral y moderadas en el interior de la Comunitat, pero la llegada del bajo cero al "cap i casal" sigue siendo la gran incógnita.
Mientras tanto, los valencianos se preparan para recibir a los Reyes Magos con bufandas, guantes y abrigos, en una de las noches más frías que se recuerdan en la ciudad en mucho tiempo.





