La Comunitat Valenciana ha experimentado un fenómeno meteorológico sin precedentes en las últimas décadas. Una cadena de siete borrascas consecutivas ha provocado que la región, y en particular la ciudad de Valencia, haya vivido el periodo de 25 días con más viento desde que existen registros fiables, es decir, desde al menos 1966.
Este temporal persistente, que comenzó el 22 de enero, ha dejado rachas que superaron los 100 kilómetros por hora, causando numerosos daños materiales y manteniendo en alerta a los servicios de emergencia.
Puntos Clave
- Valencia ha soportado 25 días consecutivos de viento intenso, marcando un récord histórico desde 1966.
- El fenómeno fue causado por una sucesión anómala de siete borrascas atlánticas.
- La persistencia del viento ha provocado daños significativos en arbolado, mobiliario urbano y edificaciones.
- Se espera que un anticiclón traiga calma a la región a partir del próximo fin de semana.
Un récord medido en kilómetros de viento
Para comprender la magnitud de este episodio, los expertos en meteorología no solo miden la velocidad de las rachas, sino también la persistencia del viento. Se utiliza un indicador conocido como "recorrido diario del viento", que calcula la distancia total que una masa de aire se desplaza sobre un punto en 24 horas.
La estación meteorológica del aeropuerto de Manises, un punto de referencia por su ubicación despejada y su larga serie de datos históricos, ha sido clave para certificar este récord. Entre el 22 de enero y el 15 de febrero, el viento recorrió una distancia acumulada de 15.077 kilómetros sobre este punto.
Un dato revelador
Si el viento soplara a una velocidad constante de 10 km/h durante 24 horas, el recorrido sería de 240 km. El promedio diario durante este periodo en Valencia ha superado los 600 km, lo que demuestra una fuerza y constancia excepcionales.
Esta cifra convierte al lapso de 25 días en el más ventoso en términos de persistencia y fuerza combinadas desde que se iniciaron las mediciones sistemáticas en 1966. Nunca antes se había registrado una actividad eólica tan prolongada e intensa en la zona.
Siete borrascas encadenadas: la causa del temporal
La razón detrás de este fenómeno ha sido una sucesión inusual de borrascas de gran impacto. Un total de siete sistemas de bajas presiones, la mayoría de origen atlántico, han afectado a la Península Ibérica de forma encadenada. La última de ellas, bautizada como Oriana, se formó en el Cantábrico y se desplazó hacia el Mediterráneo, cerrando este ciclo anómalo.
¿Por qué es anómalo?
Aunque los temporales de viento de poniente son comunes en la región, la persistencia es el factor que ha hecho de este episodio algo extraordinario. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) califica esta cadena de borrascas como "anómala, persistente y adversa", subrayando que la duración de un fenómeno meteorológico es uno de los principales elementos que incrementan su peligrosidad.
Esta secuencia ha generado vientos predominantemente del oeste y noroeste, que, a pesar de traer temperaturas suaves, han sido el principal protagonista meteorológico, dejando lluvias escasas en la mayor parte del territorio.
Impacto en la región: daños y riesgo latente
Las consecuencias de casi un mes de viento incesante son visibles en toda la geografía valenciana. Los servicios de emergencia han atendido cientos de incidencias relacionadas con la caída de árboles, ramas, desprendimientos de fachadas y daños en infraestructuras.
Los incidentes reportados han sido numerosos y variados:
- En Puçol, el muro de un campo de fútbol se derrumbó por completo y la cubierta de la piscina municipal salió volando.
- En La Pobla de Farnals, la caída de ramas de gran tamaño obligó a acordonar varias calles y plazas.
- En Sagunt, se vivieron momentos de tensión cuando placas metálicas de la fachada de una torre de 11 pisos se desprendieron.
- En Utiel, varios árboles cayeron en el polideportivo municipal y en barrios residenciales.
"La persistencia de los fenómenos meteorológicos es el elemento principal de adversidad, ya que la probabilidad de que provoque impactos graves aumenta si el fenómeno persiste durante horas o días", advierten desde la Aemet.
Aunque se prevé que la intensidad del viento disminuya en los próximos días, el riesgo no desaparece. Los expertos alertan de que árboles, estructuras y otros elementos urbanos se encuentran debilitados tras soportar la tensión continua, por lo que rachas menos fuertes podrían ser suficientes para causar nuevos incidentes. Además, el viento seco ha reducido la humedad de la vegetación, aumentando su fragilidad.
Una tregua a la vista
La pregunta que muchos ciudadanos se hacen es cuándo terminará este episodio. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, la situación está a punto de cambiar. Se espera que el próximo viernes día 20 un anticiclón se asiente sobre la península, lo que provocará una estabilización de la atmósfera.
Esto se traducirá en una calma significativa del viento a partir de ese día, que se consolidará durante el fin de semana. Hasta entonces, la Comunitat Valenciana seguirá bajo la influencia de vientos de poniente y noroeste, aunque con una intensidad menor a la de las semanas pasadas. No obstante, se mantendrán activos avisos meteorológicos puntuales hasta la llegada definitiva del anticiclón.





