El año 2026 se presenta como un periodo decisivo para el sector cultural en la Comunitat Valenciana, marcado por una serie de interrogantes que definirán el futuro de instituciones, festivales y políticas clave. Desde el incierto destino del Museo Sorolla hasta la redefinición de eventos emblemáticos, la agenda cultural está llena de desafíos y expectativas.
La resolución de estos asuntos no solo afectará a artistas, gestores y productoras, sino que también tendrá un impacto directo en el público y en la proyección de la cultura valenciana a nivel nacional e internacional.
Puntos Clave
- El proyecto del Museo Sorolla en València se encuentra paralizado por retrasos administrativos y un recurso legal.
- El festival Cinema Jove afronta una crisis de dirección tras la salida de su responsable y la falta de un modelo claro de gestión.
- El Benidorm Fest se enfrenta a su primera edición sin el aliciente de Eurovisión, poniendo a prueba su atractivo propio.
- Una investigación del Ministerio de Consumo podría cambiar las reglas sobre la entrada de comida y bebida en los macrofestivales.
- La televisión pública À Punt busca consolidar su modelo y mejorar sus cifras de audiencia en medio de una reestructuración.
El incierto futuro del Museo Sorolla
Uno de los proyectos culturales más ambiciosos de la legislatura, la creación de una sede del Museo Sorolla en València, ha entrado en una fase de incertidumbre. El plan, que contempla la exhibición de unas doscientas obras de Joaquín Sorolla procedentes de la Hispanic Society of America, está actualmente en suspenso.
El cambio en el gobierno autonómico ha provocado retrasos en la firma del contrato definitivo entre la Generalitat Valenciana y la institución estadounidense. A esta situación se suma la paralización de las obras de adecuación del Palau de les Comunicacions, el edificio destinado a albergar el museo.
La causa de esta paralización es un recurso presentado por el Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunitat Valenciana (COACV), que ha puesto en jaque el cronograma del proyecto. El sector cultural espera una respuesta clara durante 2026 para saber si el sueño de tener un gran museo dedicado al pintor valenciano se materializará o quedará en el olvido.
Cinema Jove busca un nuevo rumbo
El Festival Internacional de Cine de València, Cinema Jove, encara 2026 con una crisis de identidad que se ha agravado tras su 40ª edición. El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha decidido abandonar el modelo de dirección artística externalizada que había proporcionado estabilidad al certamen en los últimos años.
La salida de Carlos Madrid, director desde 2016 y considerado el artífice de su recuperación, se ha producido sin un proceso de relevo público y transparente. Esta decisión ha generado preocupación en el sector audiovisual, ya que el tiempo para organizar la próxima edición es cada vez más escaso.
La principal incógnita no es solo quién asumirá la dirección del festival, sino si el nuevo modelo de gestión permitirá preparar un evento con la coherencia, el tiempo y la ambición que su larga trayectoria exige.
Benidorm Fest: La prueba de fuego
El Benidorm Fest se enfrenta en 2026 a su mayor desafío. Por primera vez, el certamen no será la plataforma para seleccionar al representante de España en Eurovisión, tras la decisión de RTVE de no participar en el concurso europeo como protesta por la presencia de Israel. Esta desvinculación pone a prueba el interés real que el festival puede generar por sí mismo.
Para esta nueva etapa, el festival ha sumado como socios a Spotify y Univisión, buscando fortalecer su marca. El cartel de este año está compuesto mayoritariamente por artistas emergentes, aunque también incluye nombres más conocidos como Funambulista y la banda argentina Miranda!.
La edición de 2026 será un termómetro para medir si Benidorm puede consolidarse como un festival de referencia al estilo de San Remo en Italia, o si, por el contrario, pierde relevancia sin el objetivo final de Eurovisión.
Los festivales de música bajo la lupa de Consumo
Una de las prácticas más controvertidas de los macrofestivales de verano podría cambiar en 2026. La prohibición de introducir comida y bebida del exterior, una medida que genera importantes beneficios para las promotoras, está siendo investigada por el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo.
Expediente sancionador en marcha
En 2025, el Ministerio abrió un expediente sancionador a una gran promotora por posibles prácticas abusivas. Las multas podrían alcanzar el millón de euros. La investigación, que se extenderá durante 2026, analiza también otras prácticas como los registros arbitrarios.
Organizaciones como la OCU han denunciado repetidamente a varios festivales, incluyendo el FIB de Benicàssim, por considerar esta prohibición una cláusula abusiva. El argumento principal es que la actividad principal de estos eventos es la musical, no la hostelera, por lo que no debería impedirse el acceso con alimentos.
La gran pregunta para el verano de 2026 es si el temor a sanciones millonarias llevará a las promotoras a flexibilizar esta norma, lo que supondría un cambio significativo en el modelo de negocio de los festivales.
Otras incógnitas en el panorama cultural
Además de estos grandes temas, otros asuntos de relevancia esperan una resolución en los próximos meses.
¿Volverán los premios del IVC?
El Institut Valencià de Cultura mantiene paralizadas las galas de premios dedicadas a la música y las artes escénicas. A diferencia del sector audiovisual, que cuenta con los premios Lola Gaos, estas disciplinas llevan tiempo sin un reconocimiento institucional. Aunque existe la promesa de una posible recuperación en 2026, todavía no se ha realizado ninguna convocatoria oficial.
La reestructuración de À Punt
La televisión pública valenciana, À Punt, sigue sin consolidar un proyecto estable en términos de audiencia y modelo interno. La nueva ley y el cambio de organigrama impulsados por el actual gobierno no han logrado, por ahora, una mejora sostenida. Algunas de sus grandes apuestas de programación no han funcionado como se esperaba, y ya se anuncian cambios, como la sustitución de la tertulia vespertina Va de bo por formatos de entretenimiento menos politizados. El reto para 2026 es mayúsculo: resolver problemas de financiación, reconectar con las productoras locales y mejorar la percepción de sus informativos.
El Premi de les Lletres, en punto muerto
Finalmente, la Generalitat Valenciana tiene una cuenta pendiente con la literatura. El Premi de les Lletres 2025, que debía recuperar su periodicidad anual, se cerró sin que la convocatoria fuera resuelta ni el galardón entregado. Esta parálisis se suma a la polémica generada por la devolución del premio por parte del escritor Ferran Torrent, en protesta por la política lingüística del Consell. El sector literario espera que en 2026 se aclare el futuro de uno de los reconocimientos más importantes de la cultura valenciana.





