Un hombre de 49 años se encuentra en estado crítico con quemaduras en el 90% de su cuerpo después de que su pareja, una mujer de 48 años, presuntamente le prendiera fuego mientras dormía en su domicilio de Chiva. La mujer ha sido detenida por la Guardia Civil y ha confesado los hechos, alegando que sufría malos tratos físicos y psicológicos por parte de la víctima.
El suceso ocurrió durante la madrugada del viernes en la vivienda que ambos compartían en la calle Rubio. La detenida utilizó parafina de una estufa para rociar al hombre antes de prenderle fuego. El herido permanece ingresado en la unidad de grandes quemados del Hospital La Fe de València, donde los médicos luchan por salvarle la vida.
Puntos Clave
- Un hombre de 49 años está en estado crítico en el Hospital La Fe con quemaduras de segundo grado en el 90% de su cuerpo.
- Su pareja, una mujer de 48 años, fue detenida como presunta autora y confesó haberle prendido fuego con parafina.
- La detenida alega que era víctima de malos tratos continuados, tanto físicos como psicológicos.
- La mujer ya figuraba en el sistema VioGén por una relación anterior, pero no existían denuncias previas contra su actual pareja.
Una madrugada de gritos y llamas en Chiva
La tranquilidad de la calle Rubio de Chiva se rompió bruscamente sobre las tres y media de la madrugada del viernes. Los vecinos se despertaron alertados por los gritos de un hombre que pedía auxilio desde el balcón de su vivienda, con el cuerpo envuelto en llamas. De inmediato, varias llamadas alertaron al teléfono de Emergencias 112.
Rápidamente se desplazaron al lugar patrullas de la Policía Local de Chiva y de la Guardia Civil, así como equipos sanitarios. Los primeros agentes en llegar, pertenecientes a la Policía Local, tomaron la decisión de trasladar al herido de urgencia al centro de salud de la localidad debido a la extrema gravedad de sus lesiones.
Una vez en el centro de salud, el personal médico estabilizó al hombre y coordinó su evacuación inmediata al Hospital La Fe de València en una ambulancia del SAMU, centro de referencia para grandes quemados.
La detención y la confesión
Mientras se atendía a la víctima, agentes de la Guardia Civil procedieron a la detención de su pareja, Gemma V. Q., de 48 años, como presunta autora del ataque. La mujer se encontraba en el domicilio y no opuso resistencia.
Según fuentes de la investigación, la detenida reconoció los hechos desde el primer momento. Explicó a los agentes que había utilizado una garrafa de parafina, combustible que usaban para una estufa de queroseno, para rociar a su pareja, Eduardo S., de 49 años, mientras este dormía, y posteriormente le prendió fuego.
¿Qué es la parafina?
La parafina es un derivado del petróleo altamente inflamable. Se utiliza comúnmente como combustible para estufas domésticas de queroseno, lo que explica su presencia en el domicilio. Su capacidad para arder rápidamente provoca quemaduras graves y extensas al contacto con la piel.
La víctima lucha por su vida en La Fe
El pronóstico de Eduardo S. es extremadamente grave. Fuentes sanitarias confirmaron que permanece ingresado en la unidad de grandes quemados del Hospital La Fe en estado crítico. Los médicos han evaluado que sufre quemaduras de segundo grado que afectan aproximadamente al 90% de su superficie corporal.
Aunque la extensión y profundidad de las lesiones hacen temer por su vida, el equipo médico mantiene la esperanza y su evolución en las próximas horas será determinante. La víctima, de profesión mecánico, era conocido en la localidad por regentar un taller de reparación de motos y venta de herramientas agrícolas justo debajo de la vivienda familiar.
El móvil: una historia de presuntos malos tratos
La detenida ha justificado su acción ante los investigadores como una respuesta a una situación de maltrato continuado. En su declaración, afirmó que Eduardo S. la sometía a abusos físicos y psicológicos desde hacía tiempo. Incluso detalló que, poco antes del ataque, habían mantenido una fuerte discusión.
"La mujer declaró que, durante la última discusión, su pareja se había burlado de ella, algo que, según su testimonio, hacía habitualmente", señalan fuentes cercanas al caso.
Esta confesión ha abierto una nueva línea en la investigación. Los agentes de la Guardia Civil están verificando este testimonio y buscando pruebas o indicios que puedan corroborarlo. Por el momento, no constan denuncias previas de Gemma V. Q. contra Eduardo S. por violencia de género.
Registrada en el sistema VioGén
A pesar de la ausencia de denuncias contra su actual pareja, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, informó de que la detenida sí está incluida en el sistema VioGén de seguimiento integral en los casos de Violencia de Género. Sin embargo, su registro se debe a una relación anterior con otro agresor.
La investigación sigue abierta
La Guardia Civil de Chiva continúa con las diligencias para esclarecer por completo los hechos. Se está tomando declaración a familiares, amigos y vecinos de la pareja para reconstruir cómo era su relación, que había comenzado en 2015. El objetivo es determinar si existían antecedentes de conflictividad conocidos en su entorno.
Un dato relevante es que la hija de la detenida, una menor de 16 años, se encontraba en la vivienda en el momento del suceso. La joven estaba durmiendo en su habitación y no presenció el ataque, pero su testimonio podría ser clave para entender la dinámica familiar.
La detenida permanece en los calabozos del cuartel de Chiva a la espera de que se complete el atestado policial. Se prevé que pase a disposición judicial en los próximos días para que el juez determine las medidas cautelares correspondientes.





