Los servicios sociales de València atraviesan una situación crítica debido a una creciente falta de personal que ha provocado el desbordamiento del sistema. Un informe del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) revela que la pérdida de profesionales y la alta interinidad están generando largas listas de espera y una sobrecarga de trabajo insostenible, afectando directamente a los ciudadanos más vulnerables de la ciudad.
Puntos Clave
- La plantilla de servicios sociales ha perdido 13 profesionales de un total de 315, sin que las bajas se cubran adecuadamente.
- Un 41% del personal tiene contratos de interinidad, lo que refleja una alta precariedad laboral.
- Centros en barrios como Quatre Carreres, Cabanyal y Trafalgar experimentan una saturación crítica, con largas colas y citas que se agotan en minutos.
- El sindicato CCOO califica el problema de "estructural" y no de organización, demandando un aumento efectivo de la plantilla.
Una Plantilla Desbordada y Precaria
La base del problema que enfrentan los servicios sociales municipales reside en su personal. Según los datos recopilados por CCOO, la plantilla, compuesta por 315 empleados, ha sufrido una pérdida neta de 13 profesionales en los últimos años. A esta cifra se suman las bajas constantes que no son cubiertas, lo que reduce aún más la capacidad operativa de los centros.
Esta disminución de personal efectivo tiene un impacto directo en la calidad del servicio. El informe sindical señala que esta carencia se concentra especialmente en los centros de San Marcelino, Benimaclet y Olivereta, donde ya no se cumplen las ratios de profesionales por habitante que estipula la ley de Servicios Sociales de la Generalitat Valenciana.
Datos de la Plantilla
La situación laboral interna agrava la crisis. Más del 80% de los empleados son mujeres, y un alarmante 41% del personal trabaja en régimen de interinidad. Esta precariedad laboral dificulta la estabilidad y la continuidad en la atención.
CCOO también ha manifestado su desacuerdo con los procesos de selección actuales, abogando por un sistema de concurso-oposición que valore la experiencia acumulada por los trabajadores interinos, muchos de los cuales llevan años desempeñando sus funciones en condiciones de inestabilidad.
El Impacto Directo en la Ciudadanía
La falta de personal se traduce en un deterioro visible de la atención a los usuarios. En varios centros municipales, la situación es crítica. Los vecinos de barrios con alta demanda, como Quatre Carreres, Cabanyal y Trafalgar, se ven obligados a formar largas colas a primera hora de la mañana, incluso antes de que las oficinas abran sus puertas.
La disponibilidad de citas es otro de los grandes problemas. Según denuncian los trabajadores, las citas para el mes siguiente se agotan en cuestión de minutos, dejando a muchas personas sin posibilidad de ser atendidas. Esta saturación obliga a los profesionales a funcionar en un modo de "urgencias", atendiendo solo los casos más apremiantes y dejando de lado la labor preventiva y de seguimiento continuo que es fundamental en los servicios sociales.
"La capacidad real de atención del sistema está directamente condicionada por el número de profesionales disponibles, y cualquier medida organizativa resulta insuficiente si no va acompañada de un incremento efectivo de la plantilla", concluye el informe de CCOO.
Esta dinámica genera retrasos en la gestión de nuevos casos y dificulta el seguimiento adecuado de los expedientes ya abiertos, creando un círculo vicioso de sobrecarga para los empleados y desatención para los ciudadanos.
Reacciones Políticas y Demandas Sindicales
El informe ha generado una rápida respuesta por parte de la oposición en el Ayuntamiento. La coalición Compromís ha acusado al gobierno del Partido Popular de llevar los servicios sociales "al colapso" mientras intenta ocultar la realidad. La concejala Lucía Beamud recordó que los profesionales llevan meses protestando y que las soluciones prometidas no llegan.
Un Problema Estructural
El sindicato insiste en que la raíz del conflicto no es una mala organización interna, sino una falta estructural de personal para atender a una población creciente y con necesidades cada vez más complejas. La solución, afirman, no pasa por reorganizar los recursos existentes, sino por una inversión decidida en la contratación de más profesionales.
Beamud denunció que "hay colas desde primera hora de la mañana, citas que desaparecen en minutos y centros que han tenido que cerrar por las tardes por falta de personal". Además, criticó que el gobierno municipal haya llegado a negar la existencia de listas de espera en respuestas oficiales a su grupo.
Por su parte, los trabajadores continúan soportando una presión extrema, enfrentándose diariamente a la frustración de no poder atender adecuadamente a personas en situación de vulnerabilidad. La demanda es clara: se necesita una acción urgente para reforzar una de las redes de seguridad más importantes para la cohesión social en València.





