Una fuerte controversia ha estallado en València después de que los cines Yelmo del barrio de Campanar presuntamente negaran una reserva a un grupo de cien estudiantes del IES Benicalap porque la profesora responsable gestionó la solicitud en valenciano. El incidente ha provocado una ola de indignación y la intervención de entidades culturales y formaciones políticas, que ya estudian acciones legales.
La situación ha puesto de manifiesto las tensiones sobre el uso de las lenguas cooficiales en el sector privado y ha generado un debate sobre los derechos lingüísticos de los ciudadanos valencianos, amparados por el Estatut d'Autonomia.
Puntos Clave
- Unos 100 alumnos del IES Benicalap no pudieron asistir a una proyección escolar en los cines Yelmo de Campanar.
- La dirección del cine habría exigido a la profesora comunicarse en castellano o inglés para procesar la reserva.
- Entidades como Escola Valenciana y Plataforma per la Llengua han condenado los hechos y exigen una disculpa pública.
- El partido político Compromís ha anunciado que llevará el caso ante la justicia por una posible vulneración de derechos.
El origen del conflicto: una barrera idiomática
Todo comenzó con un intercambio de correos electrónicos que debía ser un trámite rutinario. Una profesora del Instituto de Educación Secundaria (IES) Benicalap contactó con los cines Yelmo de Campanar para organizar una visita con un centenar de alumnos. El objetivo era asistir a una sesión matinal de la película "El Cautivo", que narra un episodio de la vida de Miguel de Cervantes.
La comunicación, realizada en valenciano, recibió una respuesta inesperada por parte del responsable de las salas. Según ha trascendido, el gerente solicitó a la docente que continuara la conversación en otro idioma.
"Por favor escríbeme en castellano porque no entiendo el valenciano", fue el mensaje que, según las fuentes, recibió la profesora.
A pesar de los intentos de la docente por mantener un diálogo cordial y explicar la relevancia pedagógica de la actividad, la postura del cine fue inflexible. La comunicación se bloqueó, y la reserva para los estudiantes nunca llegó a materializarse.
El marco legal del valenciano
El Estatut d'Autonomia de la Comunitat Valenciana establece la cooficialidad del valenciano y el castellano. Este marco legal garantiza el derecho de los ciudadanos a utilizar cualquiera de las dos lenguas en sus relaciones con las administraciones y, en teoría, a no ser discriminados por ello en ningún ámbito.
Reacciones institucionales y políticas
La noticia no tardó en generar una cascada de reacciones. El Consell Escolar del IES Benicalap fue el primero en manifestar su malestar a través de una resolución oficial emitida el pasado 28 de enero. En el documento, el centro educativo lamenta la falta de voluntad del gerente para entender la comunicación, señalando que podría haber utilizado herramientas de traducción gratuitas como el servicio 'Salt' de la Generalitat.
El instituto califica la actitud de la empresa como un "desprecio grave" a la cultura local y una traba para los centros que promueven programas de enseñanza plurilingües.
Escola Valenciana y Compromís exigen responsabilidades
La entidad cívica Escola Valenciana, dedicada a la promoción del valenciano, condenó los hechos de manera rotunda. "Han negado la entrada de los alumnos por motivos de lengua. Es inadmisible", publicó la organización en sus redes sociales, exigiendo una rectificación inmediata a la cadena de cines.
En el ámbito político, el portavoz de Educación de Compromís, Gerard Fullana, anunció que la formación llevará el asunto a los tribunales. "Es el año 2026 y se continúa prohibiendo a personas acceder a sitios por hablar valenciano", declaró Fullana, quien considera que el incidente es "una respuesta inadmisible que hay que perseguir política y también judicialmente". El partido se ha puesto en contacto con los afectados para ofrecerles representación legal.
Un debate más allá del cine
El caso ha reabierto el debate sobre la situación del valenciano en el sector servicios y el comercio. Organizaciones como Plataforma per la Llengua denuncian que lo ocurrido "vulnera los derechos lingüísticos y de consumo" y han exigido a Yelmo Cines "una disculpa pública y garantías de que no se repetirá".
La perspectiva de la comunidad local
La indignación también ha llegado a las asociaciones vecinales. La Asociación de Vecinos de Benimaclet emitió un comunicado en el que califica la actitud del gerente de "ignorante y prepotente". El colectivo recordó que el barrio de Campanar, donde se ubican los cines, es un antiguo pueblo de l'Horta con una larga tradición valencianoparlante.
La asociación instó a la Generalitat a recordar a las empresas que operan en la Comunitat Valenciana su deber de respetar la oficialidad de las lenguas, tal como establece la Constitución Española.
- El plan frustrado: Los estudiantes iban a complementar la lectura de El Quijote con la película.
- El coste: La reserva estaba pactada a un precio reducido de cinco euros por entrada.
- El mensaje: La comunidad educativa teme el mensaje negativo que este tipo de incidentes envía a los jóvenes sobre el valor y la utilidad de su lengua.
Mientras la polémica crece y se traslada al terreno político y judicial, un centenar de adolescentes de València se han quedado sin su salida cultural. La razón no fue económica ni de organización, sino una barrera lingüística que ha puesto en el foco a una de las mayores cadenas de exhibición cinematográfica del país.





