Las obras de soterramiento de las vías del tren de alta velocidad (AVE) en Valencia han sacado a la luz un conjunto de hallazgos arqueológicos de gran valor que recorren más de mil años de historia. Durante los trabajos en el nuevo canal de acceso y en el entorno de la estación Joaquín Sorolla, los equipos han descubierto una necrópolis islámica de la época andalusí, los restos de una alquería medieval y un parapeto defensivo de la Guerra de la Independencia.
Estos descubrimientos, que no se esperaban al no estar la zona catalogada como área de vigilancia arqueológica, ofrecen una nueva ventana al pasado de la ciudad, desde la Balansiya musulmana hasta los conflictos napoleónicos del siglo XIX. El seguimiento arqueológico, establecido como medida preventiva en la evaluación ambiental del proyecto, ha demostrado ser fundamental para la protección del patrimonio oculto bajo el trazado ferroviario.
Puntos Clave
- Se ha encontrado una necrópolis islámica con enterramientos simples en fosa.
- Han aparecido los restos de una alquería medieval con un lagar para vino o aceite.
- Se documentó un parapeto defensivo del ejército francés durante la Guerra de la Independencia (principios del s. XIX).
- También se han localizado estructuras relacionadas con la histórica acequia de Favara.
- Los trabajos de soterramiento del AVE y la remodelación de la estación Joaquín Sorolla concluirán en 2028.
Un Viaje al Pasado Bajo las Vías del Tren
El subsuelo de Valencia es un archivo histórico que se revela con cada gran obra de infraestructura. Los trabajos actuales de Adif para integrar la alta velocidad en la ciudad han confirmado esta realidad. Aunque la zona de intervención no estaba protegida previamente, la supervisión arqueológica ha permitido documentar y proteger vestigios de diferentes épocas que narran la evolución de este sector de la ciudad.
Los hallazgos se han producido en el marco de un proyecto clave para Valencia, que busca soterrar las vías del tren, eliminar el viaducto de la avenida de Giorgeta y remodelar por completo la estación de Joaquín Sorolla. Estas obras, previstas para finalizar en 2028, transformarán la fisonomía de la ciudad, pero antes están permitiendo recuperar fragmentos olvidados de su historia.
La Necrópolis Andalusí: Un Vistazo a la Balansiya Musulmana
Uno de los descubrimientos más significativos es una necrópolis islámica que data del período andalusí. Los arqueólogos han documentado una serie de enterramientos caracterizados por su sencillez. Se trata de fosas excavadas directamente en la tierra, sin elementos constructivos que las delimiten.
Los restos óseos se encontraron en una capa muy superficial, lo que indica la fragilidad del yacimiento. Entre los materiales recuperados en el relleno de las tumbas no se ha identificado ningún ajuar funerario, una práctica común en los enterramientos islámicos. Sin embargo, sí se han encontrado algunos fragmentos de cerámica romana terra sigillata y dos bases de pequeñas botellas de vidrio, posiblemente de épocas anteriores y reutilizados en el terreno.
El Legado Funerario Islámico en Valencia
Este hallazgo se suma a otras necrópolis islámicas documentadas en la ciudad, como las encontradas en los barrios del Carmen, La Xerea y el entorno de la Almoina. Recientemente, las obras en el Espai Dones i Igualtat, en el Carmen, revelaron una casa musulmana construida sobre la gran necrópolis de la ciudad, mostrando la superposición de capas históricas que define a Valencia.
La Vida Rural: Una Alquería Medieval y la Acequia de Favara
Además del cementerio, las excavaciones han revelado estructuras que hablan de la vida agrícola y rural en las afueras de la ciudad medieval. Se han identificado restos que probablemente pertenecen al brazo de las Monjas de la acequia de Favara, una de las arterias del sistema de riego que vertebró la huerta valenciana.
Junto a la acequia, se han encontrado los cimientos de una alquería de origen medieval. De este edificio destaca una instalación destinada a la producción de vino o aceite, conocida como lagar. Estaba formado por una balsa circular de hormigón de cal y cantos rodados, y dos balsas cuadradas más pequeñas para la decantación.
"Dentro de estas balsas se encontraron dos lebrillos de barro en muy buen estado de conservación, un hallazgo notable que nos permite entender mejor los procesos productivos de la época", explica un técnico vinculado a la supervisión patrimonial.
Azulejos del Siglo de Oro
La alquería fue modificada y ampliada en siglos posteriores. De una fase más tardía, correspondiente a los siglos XVI y XVII, se han recuperado dos pavimentos de gran valor artístico. Uno está formado por azulejos cuadrados en relieve con dibujos geométricos, como rombos y una roseta. El otro pavimento presenta azulejos rectangulares con motivos de lacerías polícromas. Parte de estos suelos cerámicos ha sido extraída cuidadosamente para su estudio y conservación.
Un Mosaico de Épocas
Los hallazgos abarcan un amplio espectro cronológico:
- Época andalusí: Necrópolis islámica.
- Época medieval: Alquería y estructuras de la acequia de Favara.
- Siglos XVI-XVII: Pavimentos de azulejos del Siglo de Oro valenciano.
- Siglo XIX: Parapeto defensivo de las guerras napoleónicas.
El Eco de la Guerra: Un Parapeto Napoleónico
El yacimiento también ha revelado un capítulo bélico de la historia de Valencia. Se trata de un parapeto defensivo que los expertos han datado a principios del siglo XIX y atribuyen al ejército francés durante la Guerra de la Independencia (1808-1814).
La estructura consiste en dos muros paralelos de hormigón y mampostería, con un grosor de 1,50 metros y 60 centímetros respectivamente. El espacio entre ambos muros funcionaba como un corredor protegido para el movimiento de soldados y material de asedio durante el cerco a la ciudad. El interior de los muros estaba relleno de tierra para absorber el impacto de la artillería.
Gracias a la cartografía histórica, se ha podido determinar que esta línea defensiva se extendía más allá de la zona de obras, transcurriendo por el actual cruce de la avenida Giorgeta con la calle Jesús y llegando hasta las proximidades del Parque Central. Todos los restos han sido documentados por Patrimonio Cultural de la Generalitat para garantizar que la información no se pierda antes de continuar con las obras del canal de acceso.





