La Fundación Bancaja de València presenta una exposición trascendental que explora los últimos diez años de producción de Antoni Tàpies, uno de los artistas más influyentes del siglo XX. La muestra, titulada "Tàpies. Última década. 2002-2012", reúne 22 obras de gran formato, incluyendo cinco piezas que se exhiben al público por primera vez.
Este evento marca el regreso de una gran retrospectiva del pintor catalán a la ciudad después de más de tres décadas, ofreciendo una oportunidad única para conectar con la fase final y más reflexiva de su carrera.
Puntos Clave de la Exposición
- Periodo Cubierto: Obras creadas entre 2002 y 2012, hasta el fallecimiento del artista a los 88 años.
- Colección: Incluye 22 piezas de gran formato, de las cuales cinco son completamente inéditas.
- Ubicación y Fechas: Se puede visitar en la Fundación Bancaja de València desde el 6 de marzo hasta el 30 de agosto de 2026.
- Colaboración: La mayoría de las obras provienen de la colección privada de la familia Tàpies, cuya colaboración ha sido fundamental.
Un viaje al Tàpies tardío
La exposición invita a los visitantes a sumergirse en lo que los expertos denominan el "estilo tardío" de Antoni Tàpies. Esta etapa, que abarca desde 2002 hasta su muerte en 2012, se caracteriza por una profunda introspección y una destilación de los temas que exploró a lo largo de su vida. Las 22 obras expuestas, la mayoría de gran tamaño, reflejan a un artista que, lejos de acomodarse, continuó experimentando con la materia y el símbolo hasta el final.
Fernando Castro Flórez, comisario de la muestra, describe este periodo como el momento en que "el reloj de arena está soltando sus últimas motas". Según Castro, estas obras no representan una síntesis complaciente, sino el trabajo de alguien que "sigue afrontando las cosas" con una energía y una radicalidad sorprendentes.
"No busca lo ornamental, lo confortable; hasta el final de los días no hace una síntesis, sus cuadros nos hablan de alguien que sigue afrontando las cosas", explicó Fernando Castro Flórez durante la presentación.
La atmósfera de la sala, con muros oscuros y una iluminación tenue, ha sido diseñada para fomentar la concentración del espectador. La intención es permitir que el mensaje de cada obra resuene sin distracciones, creando un diálogo íntimo entre el arte y quien lo observa.
El Regreso a València
La última gran exposición individual de Tàpies en València tuvo lugar en 1992 en el IVAM, bajo el título "Comunicació sobre el mur". Aunque el museo le rindió un homenaje tras su fallecimiento, esta nueva muestra en la Fundación Bancaja es la primera en más de 30 años que se centra de manera monográfica en un periodo concreto de su vasta producción.
Tesoros inéditos y el legado familiar
Uno de los mayores atractivos de la exposición es la presentación de cinco obras que nunca antes habían sido mostradas al público. Estas piezas, cedidas por la familia del artista, ofrecen una nueva ventana al universo creativo de Tàpies en sus últimos años. Las obras inéditas son:
- Morat (2005)
- A veritable (2006)
- Sis Signes (2009)
- Boques (2011)
- Autorretrat (2011)
La generosidad de la familia ha sido clave para hacer realidad este proyecto. Toni Tàpies, hijo del pintor, destacó que en esta última década "los signos y las imágenes de toda su obra están presentes". Su participación subraya la importancia de preservar y compartir el legado de un creador que produjo más de 9.000 obras a lo largo de seis décadas.
Rafael Alcón, presidente de la Fundación Bancaja, agradeció esta colaboración, afirmando que la iniciativa no sería posible "sin la colaboración generosa, la cesión, de piezas inéditas nunca mostradas al mundo".
El Refugio Creativo de Campins
Muchas de las obras de esta última etapa fueron creadas en la casa del artista en Campins, con vistas al macizo del Montseny. La exposición incluye fotografías del exterior de la vivienda para contextualizar el entorno que influyó en su proceso creativo. La luz, el aislamiento y el ritmo pausado de este paisaje fueron determinantes en la forma de trabajar de Tàpies durante sus últimos años.
Radicalidad, esperanza y un mensaje contemporáneo
El comisario Fernando Castro Flórez insiste en dos conceptos para definir la muestra: radicalidad y esperanza. A pesar de la cercanía del final, las obras de Tàpies no son sombrías. Por el contrario, hablan de "la posibilidad de abrir los ojos, para ver un mundo mejor que hay que construir".
Castro Flórez sostiene que la obra de Tàpies sigue siendo profundamente relevante hoy en día. "Tàpies habla también de lo que pasa en marzo de 2026, es una declaración del poder de la pintura", remarcó. Esta vigencia se debe a que sus cuadros plantean interrogantes universales sobre la existencia, la materia y la espiritualidad.
La exposición también se complementa con otros elementos que enriquecen la visita. Se proyecta el documental Matèria en forma de Tàpies (RTVE, 2024), y el catálogo incluye una entrevista que el propio comisario le realizó al artista en 1990, ofreciendo un contexto histórico y personal invaluable.
La pintura como puerta
Las paredes de la sala de exposiciones están salpicadas de reflexiones del propio Tàpies, impresas para interpelar directamente al visitante. Una de ellas resume su filosofía artística y vital:
"Una imagen no significa nada. Es solo una puerta que conduce a la siguiente puerta. Nunca ocurrirá que encontremos la verdad que buscamos solo en una imagen; ocurrirá detrás de la última puerta, cuando el espectador descubra la verdad por su propio esfuerzo".
Esta cita encapsula la esencia de la exposición: una invitación no solo a mirar, sino a pensar, sentir y participar activamente en el descubrimiento del significado. La obra de Tàpies se presenta no como una respuesta, sino como un camino que cada espectador debe recorrer. La Fundación Bancaja ofrece ahora la oportunidad de caminar por los últimos senderos trazados por uno de los grandes maestros del arte contemporáneo.





