El especialista valenciano Diego López ha lanzado su nuevo libro, "Atlas del arte urbano y del grafiti", una obra que documenta el trabajo de 86 artistas de cuatro continentes. Este proyecto no solo recopila imágenes, sino que profundiza en las historias personales y los desafíos de creadores que utilizan las calles como lienzo, posicionando a València como un epicentro de esta expresión artística global.
El libro es el resultado de años de investigación y ofrece una perspectiva global sobre un arte que se mueve entre la clandestinidad y el reconocimiento institucional. A través de sus páginas, López explora la universalidad de la necesidad humana de expresarse en el espacio público, una práctica que se remonta a miles de años.
Puntos Clave
- Diego López publica "Atlas del arte urbano y del grafiti", con 86 artistas de América, Europa, Asia y Oceanía.
- El libro se centra en las historias humanas detrás de las obras, mostrando las dificultades y la pasión de los artistas.
- València es destacada como un importante foco de talento en el arte urbano, aunque con una política contradictoria de persecución y promoción.
- La obra analiza la tensión entre el grafiti ilegal y el muralismo institucionalizado y comercial.
Un viaje por el arte callejero global
El "Atlas del arte urbano y del grafiti" propone un recorrido visual que trasciende fronteras. La selección de Diego López incluye a 86 artistas de referencia, ofreciendo una visión panorámica de la diversidad de estilos y técnicas que se pueden encontrar en las paredes de ciudades de todo el mundo.
A diferencia de otras compilaciones, el autor no se enfoca únicamente en los nombres más conocidos del circuito. "Una de las premisas principales fue buscar a creadores con un estilo muy personal y genuino, originales, que nos rompan ideas preconcebidas", explica López sobre su criterio de selección.
El libro funciona como un mapa que conecta puntos distantes del planeta a través de un lenguaje común: el arte callejero. Desde los murales abstractos de Futura 2000 en Nueva York hasta las obras de artistas contemporáneos que han consolidado esta forma de arte como un fenómeno global.
Más allá del muro: las historias humanas
Uno de los aspectos más destacados de la obra es su enfoque en la dimensión humana del arte. López no se limita a mostrar la pieza final, sino que explora quién está detrás de cada intervención y qué motivaciones impulsan a estos creadores a elegir la calle como su principal galería.
De la cueva a la ciudad moderna
Diego López recuerda que la intervención en muros es una constante en la historia de la humanidad. Desde las pinturas rupestres de hace 40.000 años hasta los grafitis en la antigua Roma, el ser humano siempre ha sentido la necesidad de "reclamar el espacio donde vivimos para los que estamos allí".
El libro recoge testimonios y reflexiones de los propios artistas, revelando un mundo de perseverancia y pasión. Muchos de ellos enfrentan dificultades económicas, sociales o legales para desarrollar su vocación.
"La clave está en que son artistas que superan cada día estos obstáculos con la pasión arrolladora de lo que hacen", señala López.
Esta dedicación contrasta con la insatisfacción laboral generalizada en otros sectores. "Toda mi admiración para los artistas que deciden volcarse en aquello que de verdad les llena", añade el autor, subrayando el compromiso vital que implica esta elección profesional.
València, cuna y contradicción del arte urbano
València ocupa un lugar especial en este atlas global. La ciudad y la Comunitat Valenciana han sido un semillero de talento reconocido internacionalmente. Artistas como Pichiavo, Dulk, Deih, Julieta XLF o Duke, todos con vínculos valencianos, figuran en la selección de López.
"La ciudad ha dado lugar a artistas con un estilo propio que no solo encandila aquí, sino que también se reconoce en el resto del mundo", afirma López. Festivales como Polinizados en València o MIAU en Fanzara (Castellón) han convertido la región en un punto de encuentro internacional, enriqueciendo la escena local.
¿Dónde ver arte urbano en la Comunitat?
Para quienes deseen explorar el arte callejero local, Diego López recomienda visitar los barrios del Carmen y Benimaclet en València, así como los municipios de Cheste y Fanzara, cuyas calles han sido transformadas por festivales de arte.
La doble cara de la ciudad
A pesar de este reconocimiento, López denuncia una contradicción fundamental en la gestión del arte urbano en València. Mientras que el muralismo por encargo es aceptado e incluso promovido como atractivo turístico, el grafiti espontáneo sigue siendo perseguido.
"Se tolera solo bajo control, con contrato y licencia. Se acepta como inspiración en fallas o como fenómeno cultural en galerías y museos, pero en la calle se persigue", lamenta el autor. Esta dualidad refleja una tensión presente en muchas ciudades del mundo, donde el arte urbano es valorado solo cuando entra en los circuitos comerciales o institucionales.
López advierte que esta comercialización puede llevar a una "moderación" y "acotar la libertad del artista", algo que no ocurre con el grafiti y el street art que se mantienen en los márgenes de la legalidad.
El futuro efímero y digital del arte en la calle
Una de las características inherentes al arte urbano es su naturaleza efímera. Una obra puede durar años o apenas unos minutos antes de ser borrada o cubierta por otra. Lejos de verlo como un problema, López lo considera parte de su esencia.
"El factor efímero siempre ha formado parte del grafiti y del street art", comenta. Hoy, la tecnología ofrece una nueva forma de permanencia. "Al menos, queda la foto en redes sociales para quienes no llegan a tiempo". Y ahora, también queda su libro como un archivo físico de un arte en constante cambio.
De cara al futuro, el autor no descarta la hibridación con la tecnología. "Ya he visto obras en las que un código QR permite desarrollar parte de la pieza en el muro y otra en un vídeo". Sin embargo, se muestra convencido de que su esencia no cambiará: "Es una manifestación inherentemente callejera". El atlas de López sirve así como un testimonio de este vibrante universo artístico, capturando un instante de su continua evolución.





